'Cops' versus Zombis
La serie en boca de todos ha sido la gran The walking dead, que ha regresado con su segunda temporada y ha batido récords de audiencia en las cadenas de pago. Pero el mérito de tener a estos seres terroríficos como protagonistas no es solamente de la producción de AMC. En Las crónicas vampíricas o True Blood uno se puede encontrar con guapísimos vampiros, hombres lobos y brujas, en The Secret Circle brujas buenas y no tan buenas y en Sobrenatural toda clase de demonios. Pero el toque más original lo ofrece la serie de MTV Death Valley donde todas estas criaturas de la noche se enfrentan a la policía del californiano Valle de San Fernando. La famosa cadena que abandonó su temática musical para pasarse a la producción de realities, ahora lo intenta con series de ficción. Con el remake de la serie británica Skins no obtuvo el éxito esperado y entre la baja audiencia y las críticas de los grupos conservadores, la serie acabó siendo cancelada. Pero con Death Valley, que se encuentra actualmente en emisión de su primera temporada, está obteniendo un resultado correcto. Rodada como un falso documental, la producción pretende ser una parodia del mítico Cops, aquel que solían echar de madrugada donde el espectador comprobaba cómo era el duro trabajo de los policías americanos, y de la imagen que se ha dado últimamente en las series de zombis y demás malvados.
En la Cops original, el espectador acompañaba a la policía en persecuciones extremas para capturar a los delincuentes más peligrosos, aunque la gran mayoría solían ser atracadores o ladrones de coche. En Death Valley la labor policial es aún más peligrosa porque ahora el enemigo no necesita de navajas o pistolas para matar, con un solo mordisco... Aunque no todos estos monstruos son tan peligrosos como uno pueda suponer, gracias a un eficaz control policial, una medicación correcta y una casa con una celda fuerte habilitada, un hombre lobo puede compaginar su bestialidad nocturna con sus labores como padre de familia.
Se trata de una serie divertida y muy gore donde la sangre parece manchar hasta la pantalla del televisor, una comedia que no sólo se burla del éxito que han cosechado estas criaturas sino también de la imagen de la policía que se da en esta clase de programas. A pesar de no contar con actores conocidos salvo por Tania Raymonde (Alex Russeau en Perdidos) es algo que juega a su favor ya que no hay ningún interés en que el espectador se enganche a la vida de los personajes o a la historia de la temporada. Es una producción pensada meramente para entretener y aunque miedo no da ninguno, puede que más de uno muera de la risa.
No hay comentarios