¿Y si Juan Cuesta nos representaba a todos nosotros?

Perfil

El actor José Luis Gil está convaleciente, grave, por un ictus. Sus papeles en 'Aquí no hay quien viva' y 'La que se avecina' nos aportaron cariño e identificación

Juan Cuesta con su esposa Paloma y sus dos hijos
Juan Cuesta con su esposa Paloma y sus dos hijos

YA tenía mérito Aquí no hay quien viva para remontar desde el nombre de José Luis Moreno. Entre tanto nombre desconocido aquella comedia dominical de Antena 3 de 2003 empezó a interesar por sus tramas de humor absurdo costumbrista que centraba la atención en dos polos, el portero interpretado por Fernando Tejero y el matrimonio formado por Loles León, Paloma, y su anónimo marido, Juan. Juannnn.

Emilio y Juan Cuesta nos representaban a todos nosotros. El joven con trabajo precario, sobrepasado en todos los aspectos, y el cuarentón venerable, un maestro que se creía intelectual y educado cuando sólo era un cursi pelmazo e ingenuo. El portero y el presidente de esta nuestra comunidad, con su mujer palurda y arrogante, atrajeron por pura identificación a los espectadores.

Todos teníamos alguien que se parecían a ellos. Después estaban las chicas de oro, con otra impagable desconocida, Mariví Bilbao, entre dos venerables como Emma Penella y Gemma Cuervo, tan grandes en nuestro cine y teatro. A Luis Merlo y Adriá Collado, Mauri y Fernando, la primera pareja gay de una serie española. Y estaban las “golfas”, la pija y su novio peter pan (conexión con los veintañeros, los más populares entonces, María Adánez y Daniel Guzmán ).

Pero la base de aquel éxito estaban en los más reconocibles para los seguidores de la serie. Juan Cuesta, Paloma y sus hijos eran el pegamento de todo el bloque. Desde ellos partían todos y Aquí no hay quien viva perdería con las frases engoladas de su ‘líder’.

En la secuela, tras pagar Mediaset a Moreno para adquirir sus servicios exclusivos, Cuesta se convirtió en su sublimación idealista, un salto a la política municipal, el edil de Juventud y Tiempo Libre. Enrique Pastor engloba a todos esos concejales desdichados de toda crónica municipal. En este caso Enrique es el Sancho Panza del quijote antisistema de Antonio Recio entre otros servicios. Lo vemos a diario en FDF.

José Luis Gil nos sonaba por su voz pero le terminamos tomando el cariño por representarnos.Por ser uno de nosotros, creyendo que puede arreglar el mundo con su civismo. Ojalá le veamos pronto en acción, muchos ánimos a Gil y su familia.

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