"No soy manso, tengo mucho carácter y soy exigente en el trabajo"
El empleado de Mauricio es un actor español, de padre japonés, que se ha convertido en un "ídolo" para los inmigrantes
Le ficharon para la segunda temporada Aída y de la alegría pasó a la decepción porque su personaje, un camarero ecuatoriano, atento y obediente, no hablaba. Machupichu no tenía ni nombre, pero fue ganando presencia en el Bar Reinols y ahora es el complemento de Mauricio Colmenero (el actor andaluz Mariano Peña), de quien todavía está casado, tras contraer nupcias por interés en la pasada temporada. Óscar Reyes no es suramericano. Nació en Japón hace 30 años, donde se encontraba su madre, la bailaora Paloma Reyes, que con su marido nipón se vinieron al poco a Madrid, donde se crió Óscar. Alguna que otra vez vio a su madre actuar en El Corral de la Pacheca, aquel que servía de escenario para el Cantares de Lauren Postigo y que también contempló los zapateaos infantiles del actor. Machupichu es Oswaldo Wenceslao, uno de esos secundarios imprescindibles de esta serie de Telecinco producida por Globomedia.
-Su personaje empezó fregando vasos en un segundo plano y en cada temporada va ganando peso (y no vamos con segundas)...
-Sí, sí, cada año que paso en la serie voy ganando peso, porque la gente le tiene cariño a Machupichu. Cuando empecé en la serie llevaba ya bastantes años en el teatro y por eso me decepcioné cuando al principio sólo formaba parte del paisaje. Me llamaron además tras hacer un casting del que creía que no había salido bien.
-¿Fue un tanto ingrata aquella primera etapa en Aída para usted, como profesional?
-Yo siempre he creído en mí y por eso no bajé la guardia aunque al principio me sintiera algo decepcionadado. Estoy orgulloso porque he ido ampliando mi presencia por la vida que le he dado al personaje. De unas frases he pasado a protagonizar mis propias tramas.
-Para los inmigrantes es usted casi un héroe televisivo.
-Quienes más me quieren son los propios suramericanos, me consideran todo un ídolo porque además creen que soy de algún país americano. Muchos no se creen que yo sea español de toda la vida.
-¿Se indignan con lo que dice Mauricio?
-No, no se lo toman a la tremenda, entienden que es una comedia y que Aída no es una serie políticamente correcta. Tal vez sólo en una comedia tienen cabida comentarios como los que hace Mauricio a Machupichu.
-¿Es usted tan pacífico, tan bonachón, como en la serie?
-Machupichu es así de noble y yo me veo reflejado en algunos aspectos, pero no aguantaría lo que aguanta Oswaldo Wenceslao. En verdad no soy un tipo manso, tengo bastante carácter y soy exigente en el trabajo.
-En la última temporada le dejamos a su personaje casado con Mauricio y hasta ahora no sabemos más de esa relación interesada, como una punta de la serie que está por desarrollarse.
-Creo que Mauricio y él llevan su matrimonio sin traumas, pero sí, hemos grabado un capítulo en que lo del matrimonio va a generar alguna que otra sorpresa al espectador. Machupichu comienza a tener sus historias propias y eso me entusiasma en esta nueva temporada.
-¿Creyó, de todas formas, que la serie se iba a acabar cuando Carmen Machi dijo adiós?
-No. Hay tantos personajes y tanta vida en el barrio que veíamos que era posible seguir adelante sin la actriz que daba nombre a la serie. Echamos de menos a Carmen, pero había mundo suficiente para seguir.
-Siempre presentan a Aída como una de las series con mejor ambiente de trabajo.
-Y no es un tópico, llevamos cinco años trabajando todos juntos y nos sentimos muy bien. No es por ser recurrente, pero es verdad que nos sentimos como una gran familia y llega a transmitirse al espectador. Hemos redoblado además el trabajo al haberse adelantado el regreso de la serie, que en principio no iba a ser hasta el próximo septiembre.
-¿Y cómo se lleva con el actor Mariano Peña, tan diferente en la vida real a Mauricio Colmenero?
-Gracias a Dios, efectivamente, no tiene nada que ver con el personaje. Es un gran amigo desde el principio, desde cuando yo decía apenas una frase.
-¿Teme que en otros trabajos como en el teatro, cuando le vean digan "ahí está Machupichu"?
-Por todas partes hay alguien que me diche eso. Encasillarte es un riesgo, pero soy conocido gracias a la serie. Desde que trabajo en Aída no he parado en otros proyectos y me gusta hacer cosas que no tengan nada que ver con el personaje que ha dado popularidad.
También te puede interesar