"No habrá serie que filme de forma tan bella esta tierra"
José Manuel Seda. 'Perdóname, señor'
Este sevillano formó parte de seriales como 'Arrayán' o 'Yo soy Bea' en una curtida trayectoria como actor
En la serie de Telecinco es un teniente de la Guardia Civil en Barbate
Vuelve a Telecinco donde participaba hace diez años en el serial de moda, Yo soy Bea. El sevillano José Manuel Seda, Shakespeare en los escenarios en estos momentos con La estancia, junto a Javier Collado, es en la serie Perdóname, Señor, un teniente de la Guardia Civil, Ramón Menéndez, del que está atraída su compañera Irene, a la que da vida Silvia Marty (Un paso adelante). Ramón es el padre de Paula (Lucía Guerrero), la chica que se enamora de Rafa, el narcotraficante que interpreta Jesús Castro.
-En esta serie usted hace de servidor de la justicia, aunque todos los personajes tienen aquí sus matices.
-No hay ningún personaje de una sola pieza en la serie. Ramón es honrado, obsesivo. Es un viudo que se ha centrado en la educación de su hija y todo lo que ha faltado en la vida lo ha suplido con el trabajo, por eso es tan concienzudo. Y su hija se enamora, ay, de ese narcotraficante...
-Perdóname, Señor no habla precisamente de 'extraterrestres'. Son personajes reconocibles entre los que salen en las páginas de delante de este periódico.
-La intención era acercarse a la calle, que se reflejara la realidad pero sin dejar de ser una ficción, con sus reglas. Era darle verosimilitud a historias inspiradas en la realidad.
-Y usted podrá dejar suelto su acento sevillano entre las playas de Barbate....
-Qué va, ni por esas. Porque mi personaje es de Palencia. Tengo que remitirme a un acento castellano cerrado. Yo por mí hubiera estado encantado de haber interpretado a un gaditano, pero mi personaje es una persona algo desarraigada que ha de afrontar una realidad muy lejos de sus orígenes.
-Series como ésta, con Paz Vega, Antonio de la Torre o Paco Tous, demuestran el buen momento para los actores andaluces, sin renunciar además a los distintos acentos andaluces.
-Yo siempre defiendo mi acento, aunque todavía te encuentras con gente con prejuicios que se sorprenden de cómo podemos modular nuestra pronunciación. Yo soy capaz de poner otros acentos y nunca quiere decir que disimule o renuncie del habla de mi tierra. Nunca he disimilado mi acento original andaluz porque eso sería tener intención de ocultarlo por algún motivo. Me debo a mi trabajo.
-Lo peor para la imagen del andaluz eran esas adaptaciones de los Alvarez Quintero con actores de la Meseta con mucha malaje.
-Esos falsos andaluces eran personajes extremos, que nos caricaturizaban. Todo eso, en televisión al menos, ha quedado atrás.
-Usted es recordado por Plaza Alta y por Arrayán, los seriales de Canal Sur que pusieron nuestros acentos en primer plano.
-Me siento muy orgulloso de haber pertenecido a esas series durante tanto tiempo. Pero en Arrayán se tuvieron que limar los acentos muy cerrados porque pasó a emitirse en otras autonómicas. En Arrayán hubo un momento en que todos se 'castellanizaron' mucho.
-El acento andaluz se refleja en América, donde usted ha trabajado mucho.
-En América he interpretado en obras teatrales. Las primeras emigrantes americanas fueron unas veinte mil andaluzas que llevaron su acento a los descendientes. De todo eso he hablado allí.
-Sobre la polémica de una mala imagen de Andalucía en Perdóname, Señor¿Cómo defendería su serie?
-Es como centrar la corrupción en Madrid porque todas las series de policías solían ser en Madrid. Esta serie habla también de la desigualdad y de las razones de por qué una zona pesquera tan rica llega al punto de que la gente busque una salida desesperada a una situación económica insostenible. La droga es dinero fácil y cuando tienes que alimentar a tu familia hay gente que tomó la calle de enmedio. Entiendo que haya suspicacias, pero esto es sólo ficción. Barbate, Zahara de los Atunes, Vejer, es mucho más. Son rincones con calidad de vida. Unos paisajes reales que van a descubrir muchos espectadores. Les decía a mis amigos barbateños que no habrá una serie que filme de forma tan bella esta tierra. Se va a ver también que es un pueblo maravilloso, que hay gente trabajadora, que hay riquezas como el atún, que hay unas playas... La comarca es un gran destino turístico.
-Y aprovecharía el rodaje para hacer turismo.
-Yo tenía los amigos allí antes de llegar. Me llevaba a los compañeros de rodaje a los bares, a los mercados. Al Club de Pesca Deportiva El Atún; a Napoleón, en la plaza de abastos; al Palomar de la Breña. Llegaba un momento en que los demás iban y venían a Madrid yo prefería con quedarme en Cádiz.
-Los rasgos del Estrecho. lo convierten en un lugar único en el planeta.
-Por eso el Estrecho es tan mágico.
-¿Cómo fue este rodaje?
-Esta serie, que se grabó en un 90% en exteriores, tuvo un rodaje muy difícil por las condiciones meteorológicas. Tuvimos que lidiar con mucho viento, lluvias. Se suspendieron muchas jornadas e íbamos con bastante retraso que teníamos que recuperar los días de buen tiempo.
-¿Un trabajo a un ritmo muy distinto a los seriales?
-Yo tengo más de mil capítulos de seriales y te dejan exhausto. Grabas, te llevas el guión a leer a casa para el día siguiente. Pero ganas en reflejos ante las cámaras. Hay actores que miran por encima a los culebrones, pero son una escuela donde se forman muy buenos profesionales.
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