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Basconfer reedita el anecdotario 'Oposita que algo queda'

  • La obra del registrador José María Chico y Ortiz, ya fallecido, cuenta con una viñeta original de Mingote y 297 páginas

Braulio Bascón, gerente de Basconfer, editorial que ha reeditado 'Oposita que algo queda'.

Braulio Bascón, gerente de Basconfer, editorial que ha reeditado 'Oposita que algo queda'. / M. G.

La editorial andaluza Basconfer reedita, tres décadas después, la obra Oposita que algo queda, un anecdotario que recoge las vivencias de los opositores. Un libro clásico que vuelve tras una compleja labor de investigación y restauración del libro original. La obra del registrador José María Chico y Ortiz, ya fallecido, cuenta con una viñeta original de Mingote y 297 páginas.

En Andalucía hay decenas de miles de opositores que aspiran a un puesto de la administración en cada convocatoria. Los opositores guardan numerosas anécdotas sobre manías a la hora de estudiar, de preparar los temas, la vestimenta el día del examen o qué comer la mañana de la oposición. Hay un ritual sobre horas de estudio, y hasta la colocación de los libros o v las luces. Oposita que algo queda es una divertida obra que en sus dos ediciones en los años 90, (1992 y 1993) tuvo mucho éxito en el ámbito judicial y entre diferentes opositores. Su autor, José María Chico y Ortiz, registrador (ya fallecido), recopiló multitud de anécdotas del mundo del opositor.

Se trata de un viaje amable, entre todos los elementos que rodean (antes y ahora), esa travesía complicada: el opositor, el preparador, la familia del opositor, la novia /novio del opositor, el Tribunal, las oposiciones en la literatura, etc. "Las personas que no sonríen, es que son poco serias", afirmaba el registrador.

Oposita que algo queda ha sido durante muchos años un "incunable". Un libro del que las nuevas generaciones de juristas habían oído hablar a sus padres pero que al estar desde hace muchos años agotado y descatalogado, su lectura resultaba casi imposible. Ahora aparece de nuevo en una edición limitada para los que no lo consiguieron.

El registrador José María Chico y Ortiz. El registrador José María Chico y Ortiz.

El registrador José María Chico y Ortiz. / M. G.

Hace casi un año Braulio Bascón, gerente de la Editorial andaluza Basconfer, contactó con los herederos de José María Chico y les propuso reeditarlo tras conseguir un ejemplar en la casa del autor. Tras la calurosa aceptación de la familia, se dirigió a la Fundación Mingote, ya que el libro original tenía una divertida viñeta de Mingote, amigo del autor. Esta viñeta era la portada que le daba una impronta especial y que se ha conservado en la nueva edición. "El Presidente de la Fundación fue muy receptivo y ha permitido utilizarla", destaca Bascón.

Desde el principio, tanto los hijos del autor como el editor tenían claro que sin viñeta no había libro. Para Braulio Bascón, "no es un libro más, se trata de una obra con mucho valor y sentimientos para nuestra familia, ha sido una apuesta personal y lo hemos logrado, hemos podido reeditarla 30 años después", y añade: "Sólo espero que sus lectores se lo pasen tan bien hoy como los que lo leyeron en su día".

El trabajo de reedición de 'Oposita que algo queda'

Portada de 'Oposita que algo queda'. Portada de 'Oposita que algo queda'.

Portada de 'Oposita que algo queda'. / M. G.

El trabajo de restauración del libro ha sido complejo, minucioso y artesanal, página por página. No había copia digital y se ha tenido que hacer todo manualmente, limpiar las fotos, maquetarlo otra vez, utilizar un papel de extrema calidad e imprimir como estaba el original, en off-set y no en digital. No se ha cambiado ni una palabra en la obra reeditada aunque se ha modificado su diseño para darle un toque más actual.

José María Chico y Ortiz fue un gran amigo de sus amigos y eminente compañero entre la profesión. A las generaciones de registradores, notarios, opositores,… que no tuvieron la oportunidad de disfrutar de él, "les encantará esta reedición". Bascón destaca que "con esta obra se ha conseguido devolver un libro mítico a la vida y leer con una sonrisa (algo que no está de más en estos tiempos)". Las anécdotas atemporales de un periodo que él conocía bien, el de la oposición, porque según José María a "él lo habían suspendido todos los Tribunales de oposiciones de España, incluido algún bedel". "Las personas que no sonríen, es que son poco serias", afirmaba el registrador y autor de la obra.

El prólogo de esta edición corre a cargo de Miguel Prieto Escudero / Justito El Notario, que aporta su genuina visión de lo que significa Oposita, que algo queda en la vida de los pasados, presentes y futuros opositores.

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