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Formación para alimentar la inserción sociolaboral

  • El Banco de Alimentos formará a 60 personas beneficiarias en actividades auxiliares de mozo de almacén y carné de carretillero

Alumnos del Curso de Mozo de Almacen, en la sede del Banco de Alimentos de Sevilla. Alumnos del Curso de Mozo de Almacen, en la sede del Banco de Alimentos de Sevilla.

Alumnos del Curso de Mozo de Almacen, en la sede del Banco de Alimentos de Sevilla. / felipe vázquez

La Fundación Banco de Alimentos de Sevilla, por segundo año consecutivo, continúa con su programa de inserción sociolaboral para personas en situación de vulnerabilidad. A través de la subvención destinada a entidades privadas para la realización de actuaciones de interés general para atender fines de interés social con cargo a la asignación tributaria del 0'7% del IRPF por parte de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales y la Obra Social Ibercaja, el Banco de Alimentos formará a 60 personas beneficiarias en actividades auxiliares de mozo de almacén y carnet de carretillero.

El proyecto se extenderá a lo largo de todo el año 2018, durante cinco cursos que incluyen una formación teórica-práctica de 170 horas en las instalaciones del Banco de Alimentos en el Polígono Store y almacén de Mercasevilla, y la posterior práctica en empresas del sector, principalmente de la logística y comercial, en los que los beneficiarios podrán demostrar los conocimientos adquiridos. Carrefour, Supermercados MAS, Makro, Carreras Grupo Logístico, Crulogic, STEF, Transportes Castillo, Grupo Uno CTC, BidaFarma, y Leroy Merlin son algunas de las empresas colaboradoras en las que los alumnos realizarán sus horas de prácticas. Además de la formación específica como mozo de almacén, se trabajará de manera individual con cada beneficiario la búsqueda activa de empleo.

El coordinador del programa y la formadora han destacado la gran importancia que está teniendo esta iniciativa para muchas personas que estaban alejadas del mundo laboral, ya que no sólo se le abre la puerta a un trabajo remunerado, sino que también supone para muchos un cambio de actitud. Así lo ha asegurado uno de los alumnos de la pasada edición: "Entrar en este proyecto me ha cambiado en muchos aspectos; el primero es que he conseguido un empleo después de quedarme parado con más de 40 años, y después me dio la motivación necesaria para ver que hay otras salidas en el mercado laboral para personas de mi edad, un colectivo que es muy complicado a la hora de conseguir un contrato de trabajo".

En este año 2018 se pretende alcanzar al menos los datos del pasado 2017, en el que un 42% de los alumnos han conseguido volver al mercado laboral. El perfil de estos usuarios es muy variado: desempleados de larga duración, jóvenes o personas con especial dificultad para el acceso al empleo. Muchos de ellos provienen de las organizaciones asociadas de reparto y consumo (OAR o OAC) del BAS como son: Proyecto Hombre, Fundación Padre Leonardo, Asociación Entre amigos, Accem, CEAR, Fundación Randstad, Asociación para la reinserción social Zaqueo, entre otras.

Este programa se enmarca dentro de las líneas estratégicas del Banco de Alimentos de Sevilla para los próximos años. Además de la actividad de búsqueda y reparto de alimentos, y como una forma de ayudar a recuperar la dignidad de las personas que están en una situación más vulnerable, existe una apuesta decidida por la formación de personas en riesgo de exclusión social que ayude a la obtención de un puesto de trabajo en áreas sensibles a las actividades que a diario despliega el banco.

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