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Ingredientes frente al cáncer

  • La doctora Odile Fernández presenta su segundo libro sobre la prevención de enfermedades a través de la alimentación El recetario fusiona la cocina meditarránea, la india y la japonesa

Vegetales frescos y ecológicos en lugar de carnes rojas y embutidos. Platos al vapor frente a frituras y barbacoas. Y ahumados y salazones descartados. "Dos de cada tres cánceres se pueden prevenir con una alimentación adecuada y una vida saludable". Lo confirma Odile Fernández, médico de familia y autora del libro Mis recetas de cocina anticáncer, que presentó esta semana en Sevilla. Ésta es su segunda publicación y, mientras que en el primer libro cuenta su experiencia y qué es la cocina anticáncer, en este segundo número incluye recetas.

En 2010, a esta andaluza le diagnosticaron un cáncer de ovario en estadio IV con metástasis en vagina, pulmón y huesos. El pronóstico no era favorable. "Me propusieron quimioterapia y cirugía para intentar detener el avance de la enfermedad. Un tratamiento paliativo para ganar tiempo", explica Fernández.

Tras un periodo inicial de miedo y confusión, tal como ella misma reconoce, revisó publicaciones médicas que relacionaban el cáncer con la alimentación y los estilos de vida. "Existe una base científica que demuestra que lo que comemos influye en cómo enfermamos y en la evolución de las enfermedades, así que decidí cambiar mi tipo de alimentación y la de toda mi familia" .

Las recetas anticáncer que Fernández publica en su libro, 130 en total, se basan en la alimentación tradicional de las culturas que menos cáncer padecen: la cocina india, japonesa y mediterránea, con dietas en las que abundan los productos vegetales, frutas y hortalizas. "No es una dieta milagro, ni una corriente dogmática. Esta cocina surge como fruto de un largo periodo de investigación", apunta.

En su recetario, Fernández recomienda que la alimentación de cada uno se base un 75% en vegetales y frutas frescas y ecológicas, y un 25% en proteínas de animales. Concretamente, y en este orden, habla de pescado, huevo y carne blanca (pollo y pavo). La doctora propone rechazar o limitar los embutidos, las carnes rojas, los alimentos procesados, refinados y azucarados. El abuso de estos alimentos influyen en la aparición del cáncer de colon y páncreas, según explica Odile Fernández.

También recomienda reducir los ahumados, salazones, aceites refinados (como el de girasol) y los lácteos, alimentos relacionados con el cáncer de pulmón, riñón y próstata, entre otros. No obstante, el tabaco y el alcohol son los principales factores de riesgo.

Mientras que los cereales integrales, las manzanas, los frutos rojos y los melocotones son beneficiosos para prevenir el cáncer de mama; y las setas y el té verde para el de ovario. El jengibre, la cebolla, el ajo, el vino tinto, la leche materna, los cítricos y las legumbres son otros de los productos recomendados.

Fernández no sólo hace hincapié en la selección de los ingredientes, también en la manera de cocinarlos. La doctora apuesta por ingerir estos alimentos crudos, al vapor, hervidos o a fuego lento para conservar mejor sus nutrientes. "El pescado azul posee Omega 3, algo muy beneficioso para el organismo. Pero el Omega 3 no aguanta bien el calor y sí el frío. De ahí que los japoneses coman este pescado crudo, es la mejor forma de conservar el Omega 3", indica la autora del libro. La doctora no descarta la posibilidad de congelar los platos ya cocinados, pero aclara: "Cuando se vaya a consumir, descongelar de manera natural o al baño maría".

"Algunos utensilios también pueden ser tóxicos en la cocina, como aquellos de plástico o PVC, y las sartenes rayadas", apunta Odile Fernández. En la fabricación de estos artículos se usan productos y aditivos como el bisfenol, que se liberan de la estructura de los plásticos, especialmente cuando se eleva la temperatura, y migran a los alimentos. Estos afectan principalmente al cáncer de mama y próstata. De ahí que recomienda utensilios de madera a la hora de cocinar. "El abuso de cosméticos, como el maquillaje, colonias, filtros solares también influyen en el desarrollo de enfermedades", señala la autora.

En el caso concreto de Odile Fernández, la combinación de los tratamientos convencionales con una alimentación saludable permitió, en su opinión, no sólo un receso de su enfermedad, sino que se curó. Y, dos años después, se quedó embarazada de manera natural. La doctora reconoce que es muy difícil medir en qué grado esta alimentación intervino en su curación. Aunque precisa que hay otros factores que influyen a la hora de padecer un tumor, como por ejemplo la predisposición genética.

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