Vivir

Salir de compras: Un futuro para Lanas Esther

Comentarios 2

Cuando hace apenas unos meses María Pasión Florido del Corral aceptó echar una mano en la tienda que una pariente política suya regentaba desde hacía 40 años en Los Remedios, no podía imaginar que su vida cambiaría por completo. La experiencia le gustó tanto que decidió hacerse cargo del negocio para rescatar de un cierre inminente un comercio de toda la vida en el que su anterior propietaria había invertido tanto esfuerzo y dedicación. Lanas Esther era una de esas tiendas de barrio que cualquier aficionada al punto conoce y en la que siempre encuentra lo que necesita. Ahora, además, se ha convertido en punto de encuentro para tejer en grupo, aprender nuevas técnicas en los talleres que organiza o simplemente disfrutar de buena compañía.

"No hacía punto desde niña pero en este tiempo aquí me he dado cuenta que es como montar en bicicleta, no se olvida". María Pasión cuenta cómo tomó la decisión de hacerse empresaria mientras enseña a una de sus clientas la última lana que ha recibido. "Nunca me he dedicado a esto pero me encanta el trato con la gente", añade mientras recoloca unas estanterías que albergan más de 40 tipos diferentes de lana. Le encanta el trato con la gente, se le da bien y lo lleva en los genes, ya que procede de una familia que siempre ha estado vinculada al mundo del comercio. Pese a todo, cuenta María Pasión, el camino no ha sido fácil. "Tuvimos que reformar completamente el local, que abrió en 1973, el mismo año que nací yo -aclara orgullosa la empresaria-, y no fue nada sencillo conseguir financiación". Tanto esfuerzo ha dado sus resultados y Lanas Esther reabría el 3 de septiembre totalmente reformada aunque conservando ese espíritu que tanto cariño despierta entre los vecinos del barrio.

El punto en todas sus variantes y todos los utensilios que giran a su alrededor son los protagonistas de la tienda, que trabaja con las marcas Katia, Mondial y Oso Blanco, todas ellas muy conocidas entre las aficionadas a esta práctica. En las próximas semanas, además, incorporará varias referencias de la firma Drops, difíciles de encontrar en la ciudad y muy solicitadas por estar elaboradas a base de fibras naturales. Esta afición al punto, asegura María Pasión, "se extiende cada vez más entre las jovencitas" y espera que pronto llegue también a los chicos, "como ya ocurre en países como Estados Unidos o Canadá". Lanas Esther ha diseñado también un programa de talleres -el precio es de 30 euros al mes- para todos los niveles.

Calle Madre Rafols, 3. Abre de lunes a viernes, de 9:30 a 13:30 y de 18:00 a 21:00; y sábados, de 11:00 a 13:30. Más en el 954 455 694 y Facebook.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios