El colegio San Bernardo representa un belén viviente

Navidad

El centro diocesano recreó las escenas bíblicas más conocidas con la participación de sus alumnos

Cuatro pequeños carpinteros del belén.
Álvaro Ochoa

20 de diciembre 2018 - 13:01

La calle Párroco José Álvarez Allende fue, durante una hora, la entrada a la Navidad. El colegio diocesano San Bernardo repitió iniciativa y se convirtió en un gran belén viviente. Las puertas se abrieron a las 11:00 y entraron en masa los familiares de los alumnos, que ya estaban colocados en sus puestos. Una hilera de pequeños romanos daba la bienvenida a los visitantes en la rampa de entrada. La Anunciación a María era la primera escena con que comenzaba el hilo conductor que finalizaría con el portal.

El camino entre los romanos y el Niño Jesús estaba repleto de detalles. Decenas de puestos animaban el trayecto. Frutería, zapatería, carpintería o un telar. El patio del colegio parecía cualquier mercado de abastos en hora punta. El realismo de la escenografía, creada por los más de 380 alumnos desde el arranque del curso, incluía un corral con animales vivos (chivos y gallinas) y un castañero, obsequio de la asociación de padres y madres de los alumnos. Las familias disfrutaron tanto o más que los niños. Los móviles inmortalizaron cada paso que dieron y los besos a los pequeños actores se repartieron por doquier.

La calle Tentudía era el final del recorrido. El umbral que separó durante una mañana a Belén de San Bernardo fue cruzado por padres, abuelos o tíos con caras de radiante felicidad y revisando en las pantallas de sus teléfonos a sus pequeños ataviados de pastores, pajes o ángeles. El éxito de este belén hecho por alumnos de entre 3 y 16 años hace prever que se convertirá en tradición para el barrio de San Bernardo.

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