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Una clase magistral fuera del aula

  • Investigadores de la UPO y estudiantes desayunan juntos en los 'Cafés con ciencia' de la Fundación Descubre.

No es lo más ortodoxo, pero una vez al año no sólo no hace daño sino que puede ser beneficioso. Con puntualidad británica, más de un centenar de alumnos de cuatro centros de educación sevillanos ocuparon ayer, desde las diez de la mañana y durante algo más de dos horas, los salones del rectorado Rosario Valpuesta de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) para recibir una clase magistral fuera de sus habituales aulas por parte de varios investigadores. Jóvenes de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos que participaron en 8 de los 16 Cafés con ciencia que organiza la Fundación Descubre en la UPO dentro de la programación de la Semana de la Ciencia.

Todo estuvo dispuesto para empezar con puntualidad. Ocho mesas preparadas en fila india para acoger a los alumnos y ocho investigadores entusiasmados por trasladar sus conocimientos, programas y motivaciones a estos querubines del futuro. La presentación de los que fueron profesores por un día para estos jóvenes sirvió para conocerles un poco más y pegar el primer bocado al sándwich de jamón. La mesa del fondo, donde la investigadora del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo y doctora en biotecnología, Laura Tomás Gallardo, expuso su ponencia La vida a través de las proteínas, fue de las primeras en entrar en materia. Su auditorio, que estudia un Ciclo Superior de Ensayos Biológicos en el Instituto Politécnico, compartió con la ponente sus conclusiones. Tomás utilizó el ejemplo de una planta de maíz infectada por un hongo para demostrar la utilidad de las proteínas en la vida diaria. En este caso se puede tratar a la planta a través de un gen que produzca proteínas y la proteja del hongo, una práctica que demuestra, según la investigadora, que son más eficientes los tratamientos biológicos que los químicos. "El inglés es el idioma de la ciencia. Quien no lo domine que se ponga las pilas", recomendó en la fase final de la sesión. Los últimos minutos los aprovecharon estos profesionales para comentar tanto las oportunidades del mercado laboral como las inquietudes de los alumnos en relación con la disciplina que se abordó.

La técnica de estimulación eléctrica transcraneal o "cómo modificar el funcionamiento de las neuronas sin abrir el cráneo " protagonizó la charla Comunicación entre cerebro y ordenador: hacia la neurociencia del futuro, del profesor de Fisiología en el Grado de Biotecnología de la UPO Javier Márquez Ruiz. El investigador se presentó con una pequeña caja y de ella sacó a la estrella de la mañana: una especie de gorro que se coloca en la cabeza y emite electrodos a través del cabello. "Esta técnica nueva se está empezando a probar con trastornos como la depresión, la ansiedad, el párkinson y la epilepsia porque resulta económica y fácil de usar", explicó y, al unísono, varios jóvenes pidieron la palabra para hacer públicas sus inquietudes: "¿Puede leer pensamientos?", formuló uno de ellos.

Uno de los aspectos que más elogiaron los alumnos, después de que un poco más de dos horas de intensiva charla se les hicieran amenas, fue la pasión con la que los responsables de las mesas les expusieron los distintos conceptos. Una de las estudiantes del Colegio Aljarafe, por ejemplo, valoró que Elena Muñiz Grijalvo, doctora en Historia, descubriese a ella y a sus compañeros que "también existe investigación en las profesiones de letras, y es fascinante". A través de los contenidos que seleccionó para Misterios en las religiones antiguas, explicó, por ejemplo, el mito de Isis y Osiris, del que derivan los ritos iniciativos de Isis y de los que no se tiene testimonio, pues los que los superaron tuvieron prohibido hacerlo público, se jugaban la inmortalidad con ello. "En estos casos, el investigador ha de buscar y buscar e interpretar para encontrar respuestas. Hay mucho de nuestro presente que bebe directamente de nuestro pasado", apuntó.

Además de las intervenciones de los alumnos, hubo mesas en las que se produjeron debates a la altura de una sesión del Parlamento. Qué son y para qué sirven las células troncales ("madre") fue la propuesta de Acamio González Reyes, investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, para poner en común las opiniones de los alumnos del Colegio Salesiano Santísimo Sacramento sobre en qué momento se ha de considerar humano a un embrión y qué se ha de hacer con los embriones sobrantes que ostentan los bancos de muchas clínicas de fertilización, entre otras cuestiones. Justo al lado de esta mesa, se situó la que presidió el profesor de Historia Antigua Juan Manuel Cortés Copete y que formaron alumnos del IES Velázquez. Su ponencia Adriano: un sevillano gobernando el mundo hizo un recorrido por la figura del emperador que nació en Itálica, su mitología y prácticas gubernamentales, además de que sirvió para poner en valor al emperador hispano. Cortés recordó que en 2017 se cumplirán 1.900 años de la llegada al trono de Adriano, por lo que su grupo de investigación ya está trabajando para conseguir que la efeméride tenga la repercusión que merece.

En la jornada de hoy, a partir de las 10:00, se realizan de forma simultánea otros ocho Cafés con ciencia en la Universidad Pablo de Olavide. Una de las actividades icónicas de la Semana de la Ciencia que está celebrando su décimo cuarta edición, como siempre, a mediados de noviembre y en numerosas instituciones andaluzas en pos de la divulgación del conocimiento.

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