¿Alguna vez te has preguntado por qué la calle Enladrillada del centro de Sevilla se llama así?
Esta conocida calle se encuentra en el histórico barrio de San Julián y su nombre tiene un porqué relacionado con su forma de adoquinarla
The Champions Burger vuelve a este pueblo de Sevilla con entrada gratuita, 18 tipos de hamburguesas y mucha diversión
El Día Mundial de la Tortilla de Patatas se celebra en Tortillxrs
El callejero del centro de Sevilla constituye un auténtico archivo histórico en el que cada nombre y cada esquina guardan consigo multitud de historias, curiosidades y leyendas que conforman la vida de la ciudad desde hace siglos. En el entramado del Casco Antiguo, uno de los más extensos de Europa, las calles hablan del paso de los romanos por la antigua Hispalis o de la Isbiliya andalusí hasta la Sevilla mercantil del Siglo de Oro.
Muchas de las denominaciones de estas vías evocan antiguos oficios, gremios y actividades que dieron forma a la economía y a la vida cotidiana de la urbe, mientras que otras recuerdan episodios, personajes y tradiciones que han marcado el devenir histórico de la capital andaluza.
En pleno barrio de San Julián, muy cerca de la plaza del Pumarejo o de la iglesia de San Luis de los Franceses, se encuentra una vía cuyo nombre despierta simpatía y curiosidad a muchas de las personas que transitan por ella. Se trata de la calle Enladrillada, una zona de la capital andaluza que tiene tras de sí una peculiaridad que le dio nombre a dicha vía.
Los ladrillos de la calle Enladrillada
La calle Enladrillada se caracteriza por su estrechez (por ella solo puede circular un vehículo) y por estar repleta de balcones con flores. En pavimento, al igual que sucede en el resto de vías del centro, está adoquinado mientras que las dos aceras que la flanquean están hechas con ladrillos dispuestos de sardinel, algo que no es tan común en la actualidad.
Como explican desde el Ministerio de Cultura, los ladrillos colocados a sardinel (o aparejo a sardinel) se refieren a una técnica de albañilería en la que los ladrillos se colocan de canto (verticalmente) y de frente, mostrando su arista más corta (el grueso) y su cara estrecha. En el caso de esta vía sevillana, se puede observar cómo las aceras están hechas con ladrillos que se van entrelazando y dibujan una especie de espiga. El porqué de su nombre parece deberse, precisamente, a que fue la última en mantener su firme de ladrillo, algo que le valió para que la denominaran de esta manera.
Qué hay en la calle Enladrillada
Ubicada en pleno centro histórico de Sevilla, esta calle cuenta con edificios de importancia como la iglesia de San Román, también conocida como San Román y Santa Catalina. Es uno de los templos más antiguos de Sevilla, con origen en 1356. Situada en la plaza del mismo nombre, destaca por su arquitectura gótico-mudéjar, característica de las iglesias sevillanas de la época. Tras la reconquista de la ciudad en 1248, Sevilla se dividió en 24 parroquias, siendo San Román una de ellas.
Restaurada en 1948, a partir de 1991 fue sometida a nuevas restauraciones. Se abrió de nuevo al culto en el año 2004 tras una rehabilitación integral que ha llevado incluso a dejar al descubierto su portada lateral a la calle Enladrillada, antes oculta tras una edificación sin interés y que por ello fue eliminada.
Junto a la calle Enladrillada se encuentra, también, la Plaza del Pelícano, conocida por sus «corralones», un espacio histórico de artesanos y artistas que alberga talleres de cerámica, ebanistería y moda. Se trata de un punto de referencia para la manufactura andaluza y eventos de puertas abiertas en los que se hace vida en el barrio.
Más allá de la documentación histórica, el callejero sevillano está impregnado de leyendas y relatos transmitidos de generación en generación que muchas veces están situados en patios escondidos o en plazas diminutas y que forman parte del imaginario colectivo de la ciudad y contribuyen a mantener viva una identidad profundamente ligada a su pasado.
Temas relacionados
No hay comentarios