Ignacio Sevilla, cirujano capilar: "El frizz indica que hay un daño claro en el cabello, cortar el pelo no lo elimina"
El experto en salud capilar habla sobre uno de los fenómenos capilares más extendidos para explicar sus razones y dar las claves para prevenirlo
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Después de la caída del cabello, la siguiente preocupación capilar es el efecto frizz o encrespamiento. Enemigo de los buenos peinados, el frizz deja en la melena ese aspecto hinchado y esponjoso que tanto nos disgusta después de haberle dedicado bastante tiempo a nuestra rutina de cuidado capilar. A menudo, ofrecer una hidratación en profundidad y cuidar detalles como la frecuencia del lavado, el modo de secado o el uso de herramientas de calor son algunos de los tips que seguimos para combatir el efecto frizz.
Las decisiones más drásticas suelen ir acompañadas de un corte de pelo y de un tratamiento en la peluquería. Pero el encrespamiento no es solo un fenómeno estético ni se erradica con un cambio de look. "El frizz indica que hay un daño claro en el cabello, cortar el pelo no lo elimina", adelanta Ignacio Sevilla, director médico y experto en cirugía capilar en Svenson. Conocemos cuáles son los motivos que llevan a ese encrespamiento y t econtamos cómo combatirlo, con independencia de si es verano o invierno.
Qué es el frizz y por qué aparece
"El frizz puede definirse como una desalineación de las fibras capilares, lo que comúnmente conocemos como cabello encrespado", explica el doctor Ignacio Sevilla. El especialista advierte que este fenómeno aparece cuando la cutícula, la capa externa que protege el pelo, se daña y pierde su capacidad de sellado. Cuando esto ocurre, la fibra se vuelve más permeable y la humedad ambiental penetra en su interior, rompiendo los enlaces que mantienen su forma. "El resultado es un cabello con aspecto esponjoso, rebelde y sin definición", añade el especialista.
Además, el especialista advierte que hay diferencias entre el encrespamiento estival y el de invierno. A diferencia del frizz que suele aparecer en verano, en invierno el problema tiene un origen distinto. "El aire frío del exterior y el aire caliente de los interiores con calefacción son igualmente secos", señala el doctor Sevilla. Esta exposición continuada a ambientes con baja humedad deshidrata la fibra capilar, especialmente si la cutícula ya está dañada. En regiones con climas húmedos, como muchas zonas costeras, el frizz también puede intensificarse durante el invierno, aunque por un mecanismo diferente.
El encrespamiento no es solo una cuestión estética
"El frizz constante no es solo una cuestión estética, sino un indicio claro de daño en la estructura del cabello", advierte el doctor Sevilla. Un cabello sano es naturalmente hidrofóbico y repele el agua gracias a su manto lipídico protector, responsable también de su brillo. "Cuando aparece el encrespamiento, significa que esta protección se ha perdido y que la integridad de la fibra capilar está comprometida", explica el doctor Ignacio Sevilla.
Aunque todos los tipos de cabello pueden sufrir frizz, los cabellos rizados y ondulados son especialmente vulnerables. Su forma dificulta que el sebo natural llegue hasta las puntas y, además, los puntos de torsión del rizo tienen una cutícula más fina y frágil, lo que facilita la deshidratación.
Algunos hábitos cotidianos pueden agravar el problema sin que seamos conscientes de ello. "Lavar el cabello con agua excesivamente caliente elimina los lípidos protectores naturales, frotarlo con toallas de algodón ásperas levanta la cutícula y el uso frecuente de secadores o planchas sin protección térmica intensifica la sequedad de la fibra", recuerda el doctor Ignacio Sevilla.
Cómo combatir el encrespamiento
El especialista recuerda que el frizz o encrespamiento puede combatirse con un cambio de hábitos. "Hay que utilizar fórmulas que imiten la barrera natural del cabello", comenta el doctor Ignacio Sevilla. Ya sea en champús, acondicionadores o mascarillas, los ingredientes que no deben faltar son las ceramidas, aceites vegetales como el argán o el coco, polímeros selladores y humectantes, como la glicerina o el ácido hialurónico, ayudan a proteger la fibra, siempre que estén bien equilibrados para evitar la pérdida de agua.
También hay pequeños gestos diarios que marcan la diferencia, como lavar el pelo con agua templada, usar acondicionadores y productos selladores, secar el cabello sin fricción, evitar fibras sintéticas y optar por peines de madera o carbono, así como mantener una correcta humedad ambiental.
Aunque el especialista también recuerda que "la salud capilar también empieza desde dentro". "Nutrientes como los ácidos grasos Omega-3, el zinc o la biotina favorecen una fibra más resistente y con una mejor cubierta lipídica", exploca el doctor Ignacio Sevilla. Además, el estrés y los cambios hormonales pueden alterar la producción de sebo y hacer que el cabello nazca más fino y vulnerable al encrespamiento.
Eso sí, si eres de las que piensan que un paso por el salón de belleza tiene la capacidad de termina con el encrespamiento, el doctor Ignacio Sevilla rompe con el mito. "Cortar las puntas no elimina el frizz, aunque ayuda a retirar la parte más dañada, el encrespamiento es un fenómeno que afecta a toda la fibra capilar y requiere un enfoque global", advierte el especialista. "En los casos persistentes, puede ser necesario recurrir a productos con pH ácido (entre 4,5 y 5,5) que ayuden a cerrar la cutícula. No basta con hidratar: sellar es igual de importante", conclue.
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