PASA LA VIDA

Los conventos pueden ser salvados mediante un plan global

Juan Luis / Pavón | Actualizado 11.10.2011 - 01:00
Share
CON puntales y parches no se salvan los conventos de clausura en Sevilla. Son inmuebles enormes que las monjas, por escasas y por desaparecer la economía que generaban a su alrededor durante siglos, es imposible que puedan mantener en pie. Se han refugiado en las partes menos deterioradas, encomendándose a la providencia para que nada se desmorone. En algunos, la densidad es de 700 metros cuadrados por monja, dato que da idea del abandono. Y, en su supervivencia, lo mismo ponen solería de terrazo en un edificio monumental, que venden parte de sus terrenos para ser convertidos en garajes.

Un problema global sólo se zanja con una solución global. Y la hay. El estudio de arquitectura y urbanismo Eddea ha elaborado el estudio Conventos de Apertura: Sendas para la Serenidad, sobre los 15 conventos del casco antiguo, para resaltar que son un eje del centro, y poner en valor social su estructura compás-huertos-claustro, como espacios de relación con la sociedad, con la naturaleza y con la orden, sin sacrificar su singularidad espiritual. Es una vuelta a sus orígenes medievales, de enriquecedora relación con el entorno.

Un plan integral, con usos respetuosos, puede restaurarlos y reinventar la economía que sostenga la vida conventual, a la vez que los conecta entre sí como una red de espacios para el retiro y la meditación, para la artesanía, para las músicas históricas, para la poesía, para residencia de profesores universitarios, para la comida despaciosa (slow food), para innovadores tecnológicos, para huertos medicinales o de agricultura ecológica. Los quince conforman una senda serena, en paralelo a la serenidad que abunda en las calles de esas collaciones del centro.

José María de Cárdenas, al frente de Eddea, ha ofrecido a la asociación Iniciativa Sevilla Abierta que lidere esta reivindicación y la convierta en un proyecto colectivo que emane de la sociedad. El empeño es apasionante y no hay que amilanarse ni por las incomprensiones ni por la dificultad de unir a muchas personas y sectores sin hábito de compartir un acuerdo por Sevilla.
2 comentarios
  • 2 Anthony 11.10.2011, 15:48

    Primero habría que exigir al arzobispado que mantenga todo el patrimonio que posee, pues se ha ahorrado un pastón en impuestos como el IBI. Después, si la Iglesia no responde, proceder a una especie de desamortización donde, por supuesto, fueran incluidos los gastos de consolidación y restauración de los inmuebles y el susodicho IBI,

  • 1 ciudadano 11.10.2011, 09:22

    Me parece estupendo, si se dá dinero de todos para restaurar, que una buena parte de la superficie de los conventos pueda ser visitable o se le pueda dar uso público, todos ganaríamos.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario