El peligro sordo que da la veteranía

  • El Basaksehir ya demostró en la ida que se envenena cuando se le dejan espacios de tres cuartos adelante

Adebayor bromea con Tekdemir entre Clichy y Attamah durante el entrenamiento oficial del Basaksehir. Adebayor bromea con Tekdemir entre Clichy y Attamah durante el entrenamiento oficial del Basaksehir.

Adebayor bromea con Tekdemir entre Clichy y Attamah durante el entrenamiento oficial del Basaksehir.

Hace bien Berizzo en erradicar la palabra relajación y en tratar de final el partido de hoy. Quizás llevado por ese respeto a una cita que puede condicionar toda la temporada erró en su excesiva rotación del sábado, pero el entrenador del Sevilla prefirió no arriesgar y reservar a sus mejores hombres para una eliminatoria que debe rematar ante un buen rival. Porque el Basaksehir, sin presión y con la templanza que da la veteranía, implica un peligro sordo fundado en la calidad y el veneno de algunos de sus jugadores, sobre todo en su fase ofensiva, desde los dos medios centro hasta Visca, Elia o el mismo Adebayor. Quien tuvo, retuvo.

Si la plantilla del Basaksehir es veterana, con una edad media superior a la del Sevilla, en su once inicial se acentúa esta seña de identidad. Y hay bastante fútbol en las botas de Mahmut Tekdemir, autor del excelente pase vertical a Elia en el 1-1 de la ida; en Emre, el longevo capitán de 36 años del equipo turco; y también hay pegada en las dos alas, Visca y Elia. A todos ellos, además de a Mossoro y Adebayor, los reservó Abdullah Avci para la cita de esta noche en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Son los mismos que apearon de la Liga de Campeones a un equipo de pedigrí europeo como el Brujas.

El calor de la grada y del ambiente pueden terminar de vencer la resistencia de este grupo de veteranos de guerra, desde Clichy a Inler. El único que rebaja la edad es el central Attamah, el más rápido de la defensa titular del Basaksehir, un equipo que trata de sacar la pelota jugada desde atrás.

La presión adelantada del Sevilla debe impedir la adecuada progresión de ese juego combinativo que parte de Tekdemir y Emre y que tiene en las alas a dos jugadores con potencia y buen disparo: Visca y Elia. Adebayor también invita a la máxima concentración de los centrales y los medios sevillistas, que deben tratar de evitar las rápidas transiciones ataque-defensa y las segundas jugadas. Ahí es donde la inteligencia de Emre y la visión de Tekdemir pueden hacer daño. Con espacios, Elia, Mossoro y Visca pueden crear problemas e intentar dar algún susto.

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