Así transforma el régimen de lluvias en Andalucía el colapso del vórtice polar

La Aemet confirma bloqueos en el Atlántico norte que obligan a las borrascas a descender hacia Cádiz, Sevilla, Málaga y Granada

El anticiclón llega a Andalucía: fecha confirmada para el fin de las lluvias históricas

Esquema simplificado del patrón atmosférico actual: la perturbación del vórtice polar ondula la corriente en chorro, genera un bloqueo en el norte de Europa y abre un pasillo de borrascas hacia Andalucía.
Esquema simplificado del patrón atmosférico actual: la perturbación del vórtice polar ondula la corriente en chorro, genera un bloqueo en el norte de Europa y abre un pasillo de borrascas hacia Andalucía. / DDA

Sevillla, 09 de febrero 2026 - 10:37

Las provincias del sur de España están experimentando un cambio radical en su patrón meteorológico. Un corredor de borrascas atlánticas se ha instalado sobre la región, trayendo lluvias persistentes que se extenderán al menos hasta el viernes 13 de febrero. La causa de este fenómeno tiene su origen en el Ártico, donde el vórtice polar ha sufrido un colapso que está alterando la circulación atmosférica del hemisferio norte.

Este cambio no es un episodio aislado ni una simple sucesión de temporales. Los meteorólogos hablan de un patrón atmosférico estable que mantiene abierta una autopista de frentes húmedos desde el océano Atlántico hasta la península ibérica. Cádiz, Huelva, Sevilla, Córdoba, Málaga, Granada e incluso Almería están registrando precipitaciones muy superiores a las habituales para esta época del año.

La Agencia Estatal de Meteorología ha detectado mediante sus modelos de predicción la formación de un anticiclón entre Groenlandia e Islandia que actúa como una barrera física. Este bloqueo atmosférico impide que las borrascas sigan su trayectoria habitual por el norte de Europa, forzándolas a descender de latitud y atravesar el territorio español por su mitad sur.

La ruptura del vórtice polar y sus consecuencias

El vórtice polar es una extensa masa de aire extremadamente frío que gira constantemente sobre el Polo Norte. Cuando esta estructura se debilita o se fragmenta, pierde su capacidad para retener el aire helado en las latitudes árticas. El resultado es que ese frío se desplaza hacia zonas más meridionales, afectando a Europa, América del Norte y otras regiones del hemisferio.

Pero el colapso del vórtice no solo provoca olas de frío. También altera la corriente en chorro o jet stream, esa cinta de vientos rápidos que fluye en las capas altas de la atmósfera y que guía el desplazamiento de las borrascas. Cuando el vórtice está fuerte, la corriente en chorro describe un recorrido bastante rectilíneo de oeste a este. Sin embargo, cuando el vórtice se debilita, la corriente empieza a ondularse formando grandes meandros.

La propia AEMET resume este proceso de manera comprensible: cuando la corriente en chorro se ondula, las borrascas modifican su trayectoria y pueden alcanzar zonas donde normalmente no llueve tanto. Este es precisamente el escenario que está viviendo el sur de España en febrero.

Evidencia científica del vínculo entre bloqueos y lluvias en el sur

La relación entre los bloqueos atmosféricos en el Atlántico norte y el aumento de precipitaciones en el suroeste europeo no es una novedad para la comunidad científica. Un estudio elaborado por la Universidad de Lisboa documenta que cuando se establece un patrón de bloqueo en esta zona del océano, las lluvias se incrementan significativamente en el suroeste del continente europeo.

Investigaciones adicionales sobre el comportamiento del vórtice polar, publicadas por la Unión Geofísica Americana, han identificado el mismo efecto. Estos trabajos concluyen que tras episodios de debilitamiento del vórtice, se registran más días húmedos en el sur de Europa, incluyendo específicamente la península ibérica. Los datos recopilados durante décadas muestran una correlación consistente entre ambos fenómenos.

El divulgador científico Juan Jesús Palenzuela sintetiza el proceso en una frase: el vórtice se debilita, el chorro se ondula y las borrascas bajan hacia la península. Esta explicación simple resume una cadena de causas y efectos que involucra desde la estratosfera ártica hasta las precipitaciones en Andalucía.

El papel del anticiclón de las Azores

Otro factor determinante en la situación actual es el desplazamiento del anticiclón de las Azores respecto a su posición habitual. Este centro de altas presiones suele actuar como un escudo que desvía las borrascas atlánticas hacia latitudes más septentrionales, protegiendo al sur de España de la entrada de frentes húmedos persistentes.

Sin embargo, en este episodio de febrero, el anticiclón se ha retirado de su ubicación típica. Esta retirada ha dejado un corredor completamente abierto para que las borrascas penetren sin obstáculos desde el Atlántico hacia el Mediterráneo, atravesando el sur peninsular. Por eso los avisos meteorológicos se han activado de forma consecutiva en Andalucía, cada vez que un nuevo sistema de bajas presiones alcanza la región.

Duración y persistencia del patrón atmosférico

Lo que más preocupa a los expertos no es únicamente la intensidad de las lluvias, sino la duración del patrón meteorológico establecido. La Oficina Meteorológica británica (Met Office) señala que cuando la corriente en chorro adopta una configuración muy ondulada, los patrones de tiempo tienden a persistir durante periodos prolongados, en lugar de cambiar cada pocos días como es habitual.

Un informe técnico del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) indica que estos bloqueos pueden mantenerse estables durante varios ciclos consecutivos, provocando episodios de lluvia continuada en las mismas regiones geográficas. No se trata de temporales independientes, sino de una configuración atmosférica que favorece que las borrascas sigan la misma ruta durante días o incluso semanas completas.

Esta persistencia explica por qué las previsiones apuntan a lluvias prácticamente ininterrumpidas hasta el 13 de febrero como mínimo. Mientras el bloqueo del norte permanezca activo y el anticiclón de las Azores continúe desplazado, el pasillo de borrascas seguirá funcionando como una autopista atmosférica hacia el sur de España.

Implicaciones y perspectivas futuras

Los meteorólogos están monitorizando estrechamente la evolución de la corriente en chorro en las próximas semanas. La pregunta clave no es solo cuándo terminará este episodio concreto, sino con qué frecuencia podrían repetirse situaciones similares en el futuro. Algunos estudios sugieren que el cambio climático podría estar alterando la estabilidad del vórtice polar, aumentando la probabilidad de estos episodios de fragmentación.

Para las provincias andaluzas, esto podría significar un cambio en el régimen de precipitaciones a medio y largo plazo. Regiones tradicionalmente secas podrían experimentar con mayor frecuencia episodios de lluvias persistentes como el actual, con todas las implicaciones que ello conlleva para la gestión del agua, la agricultura y la prevención de inundaciones.

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