Cohesión Social e Igualdad

Más recursos para el bienestar de las familias con necesidades

  • Desde 2005, el Plan de Cohesión Social e Igualdad de la Diputación de Sevilla ha incrementado su dotación en más del 200% para una mejor atención a los vecinos y vecinas

El presidente, acompañado por Lidia Ferrera, quiso dejar claro su “compromiso por seguir ampliando los recursos sociales con los que cuenta la provincia” El presidente, acompañado por Lidia Ferrera, quiso dejar claro su “compromiso por seguir ampliando los recursos sociales con los que cuenta la provincia”

El presidente, acompañado por Lidia Ferrera, quiso dejar claro su “compromiso por seguir ampliando los recursos sociales con los que cuenta la provincia” / M. F.

Las políticas sociales han sido, desde los inicios de la Diputación de Sevilla, una prioridad para la entidad provincial. Así lo dejó ayer claro el presidente de la misma, Fernando Rodríguez Villalobos, quien compareció ante la prensa para ofrecer una radiografía actual del Plan de Cohesión Social e Igualdad de la Diputación, un programa que cuenta en la actualidad en el territorio con 4.009 profesionales que se encargan de desarrollar los distintos programas.

Así, el dato clave sobre el que pivota el Plan es el incremento a lo largo de los años de la dotación consignada en los presupuestos de la institución destinada a recursos sociales e igualdad. “De 2005 a 2018 hemos pasado de una dotación de 19 millones de euros a los casi 60 millones consignados en los presupuestos de este año. Es decir, hablamos de un incremento de más de 200% para esa apuesta por el bienestar de las familias sevillanas más necesitadas”. Y añadió que “el Plan de Cohesión es el programa con más recursos de todos los que llevamos a cabo y ello nos permite garantizar los servicios sociales y de igualdad en los municipios menores de 20.000 habitantes y mantener en la provincia unos niveles de atención social homogéneos”.

Balance de 2017.

En 2017, el Plan se sostuvo con una financiación de casi 54 millones de euros, de los cuales 22 los aportó directamente la Diputación, otros 25,5 millones la Junta de Andalucía, 5,5, millones los Ayuntamientos y 339.336 euros, el Estado. Con estos recursos, en 2017 se actuó sobre una población de casi 600.000 sevillanos, de los 88 pueblos y dos ELAs con menos de 20.000 habitantes, y 26 zonas de trabajo social en la provincia.

Las personas que acudieron a los servicios sociales con cualquier tipo de demanda el año pasado fueron 144.213, y los ciudadanos usuarios y beneficiarios de programas específicos ascendieron a casi 50.000 personas. Aunque la repercusión indirecta es mayor “porque el hijo de ese padre al que se le contrata en su Ayuntamiento a través del PUM para trabajar, también se va a ver beneficiado”, puso como ejemplo Villalobos.

En 2017, gracias al PUM los Ayuntamientos contrataron a 4.200 personas, 54% de ellas eran mujeres,

El equipo humano de 4.009 profesionales que desarrolla los diferentes programas comprende, entre otros, trabajadores sociales, graduados, educadores, agentes de igualdad, auxiliares de ayuda a domicilio, mediadores, y seis equipos de tratamiento familiar. “Quiero reconocer la labor de los 139 trabajadores y trabajadoras sociales que tenemos, porque Sevilla es la única provincia de Andalucía en la que todos los municipios de menos de 20.000 habitantes cuentan con al menos uno de estos profesionales”, señaló el presidente

Los programas claves

De los más de 144.000 usuarios de los Servicios Sociales Comunitarios, 7.459 lo son del Servicio de Ayuda a Domicilio, de los que 1.032 fueron nuevas incorporaciones de 2017. En el apartado de Infancia y Familia, en 2017 se han destinado ayudas económicas familiares a 1.167 personas; y en tratamiento familiar se beneficiaron 796 personas. Y también, en emergencias sociales, se beneficiaron 152 personas sin recursos para afrontar una situación sobrevenida y coyuntural, como un desastre en su vivienda, o emergencia en accesibilidad.

Una auxiliar de ayuda a domicilio acompaña a una usuaria Una auxiliar de ayuda a domicilio acompaña a una usuaria

Una auxiliar de ayuda a domicilio acompaña a una usuaria

Otra pata del Plan de Cohesión Social es el Programa de Urgencia Municipal (PUM), que funciona desde 2009, dirigido a contratar a personas con riesgo o en exclusión social. En 2017, gracias al PUM los Ayuntamientos contrataron a 4.200 personas, 54% de ellas eran mujeres, y el 54% hombres. “Es decir, también aquí tiene su reflejo la política de igualdad que desarrolla la Diputación”.

Por otro lado, el Programa de Inclusión Social dirigido a colectivos vulnerables atendió el año pasado a 5.825 personas. Aquí se ofreció asesoramiento jurídico y social a 300 inmigrantes y 2.723 extranjeros fueron atendidas por el Servicio de Mediación Intercultural. Además, en los programas para fomentar el desarrollo de las personas de etnia gitana participaron 1.167 personas en 15 proyectos municipales. En cuanto a la inclusión social para jóvenes con capacidades intelectuales diferentes, el año pasado fueron becados 80 jóvenes con discapacidad para trabajar en Ayuntamientos en la propia Diputación.

La otra pata de la política social de la Diputación la constituyen las acciones destinadas a igualdad y prevención de la violencia de género, con 43 Puntos de Igualdad en los Ayuntamientos, donde se han realizado 79 proyectos en pro de la igualdad de género durante 2017; además, 53 asociaciones de mujeres fueron subvencionadas y se realizaron 78 acciones formativas.