En manos de los otros (2-0)
Liga bbva
El Sevilla, que puede perder hoy el cuarto puesto, cae de forma preocupante por errores defensivos y falta de llegada. Tuvo que llevar el peso desde muy pronto y actualmente no sabe.
El Sevilla puede caer hoy al quinto puesto. Esto, que no sería demasiado inquietante en otro momento de la temporada, sí puede empezar a serlo debido al estado de encefalograma plano que muestra ahora mismo el equipo de Jiménez. Basta con que el Mallorca gane su partido para que empiecen a encenderse las alarmas de una plantilla, un grupo, que actualmente parece que no es dueño de su destino. Lleva un mes sin ganar un partido y actualmente está en manos de los demás, de los otros rivales, sea un Espanyol que ayer enderezó el rumbo o un Mallorca que es ahora su principal amenaza.
Un mes sin ganar es mucho tiempo y eso agranda la herida abierta, y todavía por suturar, que dejó la eliminación de la Champions. Pero es que este equipo actualmente, además de la influencia de ese palo en su moral, no tiene suficiente empaque para llevar el peso de un partido de forma positiva. Ayer volvió a perder por mostrarse enormemente vulnerable y por la falta de ideas para la creación y la llegada al área contraria. El mal de la medular está ahí, y también la baja forma de unos extenuados Renato y Kanoute, además de que con Duscher y Zokora no parece que pueda haber muchas creatividad que vaya más allá de buscar el recurso de las bandas. Ni con 4-2-3-1 ni con 4-4-2 ni nada de nada.
Si a la falta de llegada se le suman las facilidades atrás, pues eso no puede conducir a otra cosa que no sea la derrota, ante un rival que también estaba en crisis y al que le ha dado oxígeno un Sevilla cuyo futuro se pone feo, de momento.
Y eso que no fue mala la puesta en escena del Sevilla, bajo el patrón del 4-2-3-1 con Renato de enganche y Kanoute como referencia, aunque a las primeras de cambio todo se empezó a poner cuesta arriba. Ni Squillaci ni Escudé, la pareja de centrales que entró precisamente para darle seriedad y contundencia al equipo atrás, supieron coordinarse en el primer centro al área del Espanyol, Duscher tampoco llegó a tiempo para tapar, ni Adriano, y Osvaldo, completamente libre de marca, entró en el área como un cuchillo en la mantequilla y cabeceó a placer un buen centro de Marqués, al que ni Capel ni Zokora supieron tapar en su segundo intento. Tocaba llevar el peso del encuentro y, en las actuales circunstancias, no tiene capacidad.
Evidentemente, fue un jarro de agua fría para un equipo que llegaba conjurado para intentar dejar en nada el palo del CSKA. Sobre todo porque, hasta el 1-0, minuto 8, el Sevilla, bajo la doble manija de Duscher y Zokora, había rondado con cierta asiduidad el área espanyolista. El argentino estaba siendo participativo y habilitó en un par de ocasiones a Jesús Navas con espacio por delante, aunque todo quedó en un par de saques de esquina en los primeros minutos. Aun así, el equipo no se descompuso tanto como hubiera sido esperable, dada su situación anímica.
Siguió intentando buscar la conexión de Renato y Kanoute, impreciso en los controles, para buscar espacios en las bandas, pero ahí llegaría otro contratiempo, las consecutivas lesiones de Jesús Navas y Diego Capel, que hubieron de dejar su sitio a Perotti y Acosta. El plan inicial se había caído y había que esperar una doble reacción del equipo.
Sin tener mucha profundidad, el Sevilla seguía llegando con cierto peligro, sobre todo a balón parado, algo que mejoró con el ingreso de Perotti. Fernando Navarro, en una de sus voluntariosas subidas, fue habilitado en magnífica posición por Renato, aunque su disparo pisando el área fue tapado a tiempo por un defensa. Pero la ocasión más clara llegaría al filo del descanso, cuando Escudé peinó lejos del alcance del meta una falta vertical. Cristian Álvarez sacó una gran mano y envió a córner cuando parecía que el gol sevillista era inapelable.
No fue así y el equipo de Jiménez se fue a los vestuarios con la ardua tarea de recomponer el ánimo para afrontar un nuevo pleito, con un Espanyol acomodado a la contra, fiándose a sus rápidas bandas. Un panorama difícil de sobrellevar si no se tenía la convicción de que aquello se podía levantar.
Con un nuevo plan, al retrasar algo Renato su posición gracias a la movilidad de Acosta, el Sevilla intentó sacar fuerzas de flaqueza. Pero a la hora de juego, Duscher, que ya había regalado algún que otro balón peligroso, cometió un error monumental al intentar sacar el balón jugado. Contradijo todos los manuales y dio un pase horizontal en zona mortal. Y ahí acabó de morir el Sevilla, porque a partir de ese momento, con el 2-0 en el marcador, todo fue un quiero y no puedo de un equipo que no sabe ahora mismo cómo hincarles el diente a los rivales. Sin Luis Fabiano, sin una solución posible a la medular como Fazio, que fue descartado, y con Renato y Kanoute sin sitio, el panorama es más que preocupante.
Ficha técnica: 2 - Espanyol: Cristian Álvarez; Chica, Victor Ruiz, Pareja, Dídac; Javi Márquez (Baena, min. 76) Moisés; Marqués (Iván Alonso, min. 70), Luis García, Callejón (Coro, min. 83) y Osvaldo.
0 - Sevilla: Palop; Adriano, Squilacci, Escudé, Navarro; Zokora, Duscher (Negredo, min. 62) ; Jesús Navas (Perotti, min. 26), Renato, Capel (Acosta, min. 43) y Kanouté.
Goles: 1-0, min. 8: Osvaldo. 2-0, min. 60: Osvaldo.
Árbitro: Mateu Lahoz (comité valenciano). Amonestó con cartulina amarilla a Osvaldo (min. 23), Callejón (min. 37), Adriano (min. 41), Squilacci (min. 50) y Javi Márquez (min. 51).
Incidencias: partido correspondiente a la 27ª jornada de Liga, disputado en el estadio Cornellà-El Prat ante 24.112 espectadores.
También te puede interesar
Lo último