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España-Inglaterra en el Villamarín

'Cuéntame' el último España-Inglaterra en Sevilla

  • El 11 de febrero de 2009 en el Sánchez-Pizjuán debutó Piqué, uno de los pilares de la posterior dominadora del fútbol mundial.

  • España venció en el amistoso 2-0 y Fernando Llorente comenzó a ganarse con un gol la confianza de Del Bosque, que ya iba retocando a la campeona de Europa de cara al Mundial.

Hace casi diez años, pero bien podrían haber pasado 30 o 40. España vuelve a enfrentarse a Inglaterra en Sevilla (este lunes 15 de octubre en el Benito Villamarín a las 20:45) tras esa década intensa de gloria y decadencia: ha sido campeona del mundo, de nuevo de Europa, y luego regreso al pasado. Decepciones y más decepciones. Ahora la ilusión parece resurgir otra vez con fuerza. Esta vez de la mano de Luis Enrique, precisamente uno de los tantos iconos de la era del muro de cuartos.

El 11 de febrero de 2009 Inglaterra visitaba Sevilla para medirse a la flamante campeona de Europa en el 50º aniversario del Ramón Sánchez-Pizjuán. Este lunes se reedita el enfrentamiento con las dos selecciones en momentos muy diferentes. La inglesa, con Gareth Southgate al frente, viene de afianzar a una generación joven con un cuarto puesto en el Mundial de Rusia. La española encara su segunda reconstrucción seguida tras una catástrofe que comenzó con el anuncio del fichaje de Lopetegui por el Real Madrid dos días antes del debut mundialista y que acabó con la eliminación por penaltis ante Rusia en octavos. Pero lo hace con un equipo al que el nuevo seleccionador parece haber contagiado sus bríos y ambición. Luis Enrique ha alejado el mal regusto contando sus partidos por victorias: la de lustre remontando en Wembley a la propia Inglaterra (1-2); la goleada a la subcampeona del mundo, Croacia (6-0); y el paseo en Cardiff ante la Gales de Bale sin Bale (1-4).

La 'España en evolución' de Del Bosque

Los jugadores españoles celebran el tanto de Villa. Los jugadores españoles celebran el tanto de Villa.

Los jugadores españoles celebran el tanto de Villa. / EFE

En aquel amistoso todo era una balsa de aceite. Sobre el césped del Sánchez-Pizjuán hasta pasaron inadvertidos algunos detalles que luego fueron determinantes en el devenir de la Selección, vistos con perspectiva. El resultado fue lo de menos. 2-0 con goles de David Villa, entonces vigente pichichi de la Eurocopa, y de Fernando Llorente, que se estrenó como goleador en su segundo partido con una España en la que a la postre sería decisivo en uno de los partidos clave del Mundial de Sudáfrica. Inglaterra apenas inquietó la meta española y los locales impusieron su juego de toque pese a las probaturas propias de un amistoso, aunque no cerraron el partido hasta el tramo final.

Vicente del Bosque vivía sus primeros meses como seleccionador tras la controvertida marcha de Luis Aragonés, no renovado pese a romper una racha de 44 años sin alzar un título y haber trasladado al equipo nacional el estilo del Barça. El ex entrenador del Real Madrid había heredado un equipo que había maravillado el verano anterior en Austria y Suiza y que tenía que renovar sin perder el estilo de cara a Sudáfrica. Ésta fue su alineación con los cambios ese día: Iker Casillas (Reina, min. 46); Sergio Ramos, Albiol (Marchena, min. 74), Piqué, Capdevila (Arbeloa, min. 46); Marcos Senna, Iniesta, Xabi Alonso, Xavi Hernández (Güiza, min,. 84); Fernando Torres (Llorente, min. 63) y Villa (Silva, min. 55).

Por ejemplo, Marcos Senna, con mando en plaza para Aragonés, acabó cayéndose de la lista del Mundial para la consagración de la dupla formada por Xabi Alonso, hasta entonces actor secundario, y Sergio Busquets, al que Guardiola había recién catapultado de Segunda B a fijo en su Barcelona y que debutaría dos meses más tarde con la camiseta nacional. El sevillano Marchena, aunque sin protagonismo, sí siguió y fue campeón del mundo; Jesús Navas irrumpió en la convocatoria mundialista siendo parte de la jugada decisiva en el gol de Iniesta en la final. El bético Juanito quedó desplazado por un emergente Piqué y la de Sevilla fue su última convocatoria, aguada para colmo por unas molestias musculares que le impidieron jugar.

Villa dispara en el prime tanto. Villa dispara en el prime tanto.

Villa dispara en el prime tanto. / EFE

En frente estaba la Inglaterra de Fabio Capello. El laureado técnico italiano, que también entrenó luego a Rusia para llevarla a Brasil 2014, desembarcaba en un equipo que no se había clasificado para la anterior Eurocopa. El ex de Milan y Real Madrid trataba de reanimar a una Selección en la que ya se agotaba como estrella David Beckham, que en ese partido, saliendo desde el banquillo, igualaba a Bobby Moore como segundo jugador inglés con más internacionalidades (108).

Inglaterra partió de inicio con Agbonlahor y Heskey arriba, un retrato del tipo de fútbol que le acabó metiendo en el Mundial de Sudáfrica como primera de su grupo para luego ser eliminada por Alemania (4-1). Un partido con polémica por un gol fantasma de Lampard que entró y no fue concedido con 1-1.

El día que debutó Gerard Piqué

Ese 11 de febrero empezaría a formar parte de la posterior campeona del mundo el central del Barcelona Gerard Piqué. Se convertiría desde entonces en un pilar fundamental en la zaga española para levantar la copa en Johannesburgo y en Kiev.

Casillas atrapa una pelota ante el debutante Pique. Casillas atrapa una pelota ante el debutante Pique.

Casillas atrapa una pelota ante el debutante Pique. / EFE

Frente a Inglaterra fue titular formando pareja con Albiol, ya que Sergio Ramos aún ocupaba el lateral derecho. Primero se afianzaría como pareja titular en el centro de la defensa junto a su compañero de club, Carles Puyol, y luego estaría acompañado de su antítesis madridista desde la Eurocopa de 2012 hasta el pasado Mundial de Rusia, tras el que se retiró de la selección nacional en una decisión anunciada con casi dos años de antelación.

Tan polémico como comprometido con la Selección, deja atrás 102 internacionalidades, curiosamente las mismas que otro histórico como Raúl. Sus irregulares actuaciones en los tres últimos grandes torneos -incluido el penalti con la mano a la postre decisivo en la eliminación el pasado Mundial- no empañan a lo que ya es un mito del fútbol español cuya puesta de largo fue ese día en Sevilla. 

Llorente: el gol de un futuro recurso

En el otro área, Fernando Llorente disputó su segundo partido como internacional absoluto. Con David Villa y Fernando Torres como fijos en la delantera, los puestos de tercer y cuatro punta estaban muy cotizados en la convocatoria de 23 para Sudáfrica. Pedro, sorpresa en la lista, sería el que completaría el cuarteto.

Fernando Llorente remata de cabeza en su gol. Fernando Llorente remata de cabeza en su gol.

Fernando Llorente remata de cabeza en su gol. / EFE

El riojano, sin ser torpe con los pies, no era el delantero del perfil asociativo que requería el estilo, sin embargo sí podía ser útil para un plan b. Frente a Inglaterra entró por Torres en el minuto 63 y se estrenó como goleador cazando de cabeza un centro en una falta lanzada por Xavi en el 82. Una muestra de las opciones que podía ofrecer.

Este mismo cambio sería decisivo frente a Portugal (1-0) poco más de un año más tarde. En una España atascada, Del Bosque dio entrada a Llorente por Torres nada más empezar la segunda mitad. Llorente aportó al equipo un desahogo. Empezó a ganar la mayoría de los balones a la nutrida defensa lusa, fijando la atención de los Bruno Alves, Carvalho, Pepe y compañía. Dando más libertad a los mediapuntas y... a Villa, que desde la izquierda haría el tanto de la clasificación a cuartos en el minuto 63.

El seleccionador no contó mucho más con él en el resto de partidos. El recurso dio resultado para pasar a formar parte de la historia.

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