Con Juanma se fue el equilibrio
Betis | cartagena · informe técnico
Tapia prefirió a Odonkor tras la lesión del extremeño, pese a disponer de otras opciones como Emana y Nelson, y el Betis se alborotó · El equipo nunca controló el partido y encima el árbitro lo reventó
El Betis rara vez tiene el dominio del balón. Maneja y controla los partidos, es cierto, pero le cuesta asumir la iniciativa desde el tañido inicial del árbitro. En ocasiones, un gol temprano le soluciona la papeleta, pero en otras queda en evidencia. Algo de eso le ocurrió ayer ante un Cartagena que le salió respondón. Le quitó enseguida la pelota y tejió un fútbol en corto que, aun escaso de mordiente, le incomodó. Luego, la lesión de Juanma, que Tapia gestionó mirando más al colectivo que al partido, lo desordenó. El tercer acto de un partido desquiciado en verdiblanco vino a cargo de un árbitro exasperante que se hizo acompañar de un linier cegato y con afán de protagonismo, émulo de un Rafa Guerrero al que hoy, zafiamente, le llenan los bolsillos de billetes.
Defensa
El acoso del Cartagena casi nunca se tradujo en un peligro cierto pese a que los defensores verdiblancos optaron por recular cuando sus rivales conducían el balón y dominaban en vez de apostar por un fútbol para el que no son aptos por naturaleza, es decir, meter el pie con firmeza, adelantar la línea y mostrarse agresivos en el centro del campo.
Por fortuna, el equipo albinegro, ayer amarillo, apenas tiene pólvora en sus botas y Goitia sólo tuvo que responder a algún disparo lejano y tres o cuatro balones laterales fruto de la decena de córners que asoló su puerta.
La solución de Iriney como central tras la expulsión de Arzu, definitiva cuando se fue Carlos García, se convirtió en un acierto, al igual que los minutos en que Nacho actuó como medio centro.
Ataque
Tapia gestionó mejor el equipo cuando el árbitro lo desquició que con la lesión de Juanma, al introducir a Odonkor con gente como Emana y Nelson -Damià podría haberse adelantado- en el banquillo. Antes de todo, el Betis, con dos pases, creó sus ocasiones y se fue sacudiendo al rival, pero a raíz de ahí se ofuscó y volvió a perder el control en los medios.
Con diez y con nueve, el técnico aguantó con tino el cambio de Melli y todo lo articuló bien hasta salvar un punto.
Virtudes
La garra y la fe del equipo.
Talón de aquiles
El grande fue el Cartagena.
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