Primera piedra para salir de la crisis
Montecastillo acoge al Betis en las jornadas de convivencia previstas por Mel. Fausto Tienza, última incorporación a la plantilla.
El Betis se concentra en Montecastillo, lugar habitual de pretemporada en otros tiempos, y que hasta el sábado acogerá el trabajo de la primera plantilla verdiblanca dentro de las jornadas de convivencia previstas por Pepe Mel para intentar revertir la dinámica de resultados. Y es que el técnico pretende rememorar lo sucedido hace dos temporadas, cuando la sugerencia del entonces preparador físico, Jesús Paredes, llevó al equipo a mantenerse unido durante dos días a la semana, precisamente en una mala racha de resultados que coincide cronológicamente con la actual.
Entonces, el Betis acumuló cinco derrotas consecutivas en Segunda, con un solo gol a su favor, lo que generó inquietud en un equipo obligado al ascenso. Tras las jornadas de convivencia, los de Mel rompieron la racha en el último partido del mes de febrero, cuando venció al Albacete por 2-0 con goles de Roversio y Jorge Molina. Ahora, en el último domingo de febrero con fútbol, el equipo bético recibe al Málaga y Mel pretende con la convivencia mejorar algunos aspectos, tanto físicos como tácticos para conseguir cambiar la dinámica.
Tras repetir alineación por vez primera en el curso ante el Espanyol, Mel estará obligado a realizar cambios en el once, al contar con las bajas de Paulao, sancionado, y Rubén Pérez, lesionado para al menos dos semanas. Con Nosa Igiebor todavía en Nigeria y Salva Sevilla también convaleciente de su operación, las opciones en el mediocampo se limitan a Beñat -que este miércoles se entrenó pese a algunas molestias en la pierna derecha-, Nono, ausente al encontrarse con la sub 20, y Cañas, que regresó al trabajo con el equipo tras su baja por unas molestias ante el Barcelona y que ha descendido en su rendimiento en los últimos encuentros. Ante este panorama, Mel llamó este miércoles a Fausto Tienza, centrocampista fichado del Melilla para el filial este mes de enero, que incluso se desplazará este jueves a Montecastillo con la primera plantilla. Las otras dudas de Mel no se resolverán hasta este viernes, cuando Pozuelo y Rubén Castro se sometan a una nueva prueba que determinará la evolución de sus respectivas lesiones, toda vez que la mejoría de ambos hace albergar esperanzas de cara al duelo del domingo.
"Siempre viene bien para unir al grupo. Ayudará que estemos juntos", comentó este miércoles el canterano Vadillo sobre la concentración del equipo y que tiene precisamente en el puertorrealeño a otro de los tocados. "Me hicieron una ecografía y me dijeron que no había rotura, sólo una contractura. Desde que soy miembro de la primera plantilla, están apareciendo molestias, es algo de mala suerte. Esperemos que esa racha acabe pronto", señaló Vadillo sobre las molestias que lo han apartado del equipo en las últimas semanas.
De las tres jornadas de entrenamiento que el equipo realizará en Montescastillo, dos serán a puerta cerrada, una costumbre semanal que Mel traslada a Jerez, donde únicamente este viernes por la tarde abrirá las puertas a los aficionados y a los medios de comunicación. Incluso la atención a la prensa se limitará a las entrevistas personalizadas ya concertadas, por lo que el hermetismo será la nota predominante en tierras jerezanas.
Con el ambiente ligeramente enturbiado por la dinámica de resultados, Mel pretende establecer en Montecastillo la primera piedra para salir de la crisis. La situación en la tabla no ahoga como en los tiempos de la última jornada de convivencia, pero el equipo sí necesita una victoria que levante el ánimo, de ahí que Mel decidiera encerrarse con los suyos.
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