LA VENTANA
Luis Carlos Peris
Qué cruda la realidad
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, los dos grandes referentes del tenis mundial en este inicio de 2026 y primeros del ranking ATP, protagonizaron en Corea del Sur una puesta en escena tan simbólica como reveladora. Lejos de la tensión de los títulos y los puntos, el duelo disputado en el Inspire Arena de Incheon sirvió como arranque informal de una temporada que volverá a girar en torno a su rivalidad. El triunfo fue para el español, que se impuso por 7-5 y 7-6(6) en una exhibición concebida para el espectáculo, el disfrute del público y la puesta a punto física.
La cita, celebrada ante cerca de 15.000 espectadores, cumplió con todas las expectativas. Hubo golpes de repertorio, intercambios brillantes, gestos cómplices entre ambos jugadores y un ambiente distendido que situó el marcador en un segundo plano. Alcaraz, actual número uno del mundo, supo resolver los momentos clave de cada parcial: logró la única rotura del partido en el undécimo juego del primer set y cerró el segundo en un desempate ajustado, después de una hora y 48 minutos de juego. Sinner, que dispuso de opciones para forzar una tercera manga, aceptó el desenlace como parte de un compromiso pensado para sumar sensaciones positivas.
Más allá del resultado, el partido confirmó el estatus de ambos como herederos del protagonismo que durante años monopolizó el big three. Es la tercera vez que el murciano y el jugador de San Cándido comparten una exhibición, tras las disputadas en Arabia Saudí en 2024 y 2025, y en todas ellas ha quedado patente su excelente relación personal y profesional. En el balance oficial de enfrentamientos, Alcaraz domina por diez victorias a seis, aunque el italiano llega tras imponerse en su último duelo competitivo, en la final de las Finales ATP de Turín.
El duelo entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner sirvió como puesta a punto de lujo antes del inicio de la temporada oficial y confirmó su condición de grandes referentes del tenis mundial
Con el compromiso de Incheon ya cumplido, Alcaraz pone ahora rumbo a Melbourne, donde a partir del 18 de enero disputará el Abierto de Australia, primer Grand Slam de la temporada y el único que falta en su palmarés. El español afronta el torneo con un incentivo histórico: si logra levantar el trofeo el próximo 1 de febrero, se convertirá en el jugador más joven en completar los cuatro grandes del circuito. A sus 22 años, suma ya seis títulos mayores —dos Wimbledon, dos Roland Garros y dos Abiertos de Estados Unidos— y mantiene intacta la ambición.
El inicio del curso marca además una nueva etapa en su carrera. Tras la ruptura con Juan Carlos Ferrero, Alcaraz ha realizado toda la pretemporada en Murcia bajo la dirección de Samuel López, acompañado por el resto de su equipo habitual. Corea del Sur ha sido su único alto competitivo antes de Australia, una planificación similar a la seguida por Sinner y por Novak Djokovic, que renunciaron a torneos previos para priorizar la preparación física.
Sin torneos previos, el murciano inicia en Australia un nuevo ciclo deportivo con Samuel López y la ambición de completar los cuatro grandes
En Melbourne, además de las sesiones de entrenamiento, al murciano le esperan compromisos promocionales y actos con aficionados antes del sorteo del cuadro, previsto para el 15 de enero. A partir de ahí, comenzará un año intenso en el que buscará consolidar su liderato, gestionar un calendario exigente y sostener una rivalidad que ya es el principal motor del tenis actual. El 2026 apenas acaba de empezar, pero el primer mensaje ha sido claro: Alcaraz y Sinner vuelven a estar en el centro de todo.
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