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Un fichaje sin el OK médico

  • Los galenos desaconsejaron la inversión en Guarente al detectar una lesión en la rodilla que le afecta ahora al cartílago y que debe ser operada · Ribas avisó del riesgo y pese a ello el club pagó 5 millones por él.

El Sevilla FC, inmerso en una de esas polémicas que cíclicamente protagoniza por la información que emana de sus servicios médicos, hizo oficial en el día de ayer que Tiberio Guarente pasará por el quirófano la semana que viene. Y lo hizo el mismo día que regresaba Jesús Navas de Vitoria después de su intervención y el mismo día también en que Fazio reincidía en una de sus innumerables recaídas. Pero lo de Guarente va camino de convertirse en una situación grave o de cierta repercusión porque su dolencia, una "rotura del platillo tibial", según reza en los partes médicos, viene de atrás y concretamente fue detectada de alguna manera -que había serios riesgos de que se produjera- en el reconocimiento que los servicios médicos del club le llevaron a cabo previo a la firma, allá por el mes de junio. De hecho, Juan Ribas, responsable del área médica, desaconsejó al club su fichaje, según ha podido saber este periódico. El Sevilla, por tanto, conocía que la rodilla de Guarente tenía algo cuando pagó 5 millones de euros por él. Los médicos lo detectaron, dieron el aviso a Monchi y a Del Nido y, aun así, el fichaje se hizo efectivo. Una situación idéntica a la que ocurrió con Makukula.

De hecho, el pasado 15 de mayo Guarente no jugó el último partido del Atalanta en la serie A, la derrota del cuadro de Bérgamo ante el Palermo (1-2), por una lesión en la rodilla derecha, la misma que va a ser operada. Además, durante la temporada el futbolista se sinceró en alguna entrevista en la prensa italiana asegurando que no rayó al nivel de otros años, sobre todo 2008, por arrastrar molestias en la rodilla, aunque jugó 32 partidos de liga. Lamentablemente para el Sevilla poco ha tardado la lesión en dar la cara y en cumplirse lo que predijeron los médicos cuando lo examinaron en verano. La rotura en el platillo tibial externo que se le ha detectado ahora le ha afectado al cartílago y está produciendo un desgaste en la tibia y en el cóndilo, lo que puede suponer un problema bastante grave. De momento, los médicos del Sevilla no han precisado ni quién ni dónde operarán a Guarente. Tampoco se sabe cuánto estará de baja, pero hablando de cartílagos la recuperación suma varios meses a lo que habitualmente es una intervención en la rodilla. Ya el propio Manzano avisó de que su ausencia iba a ser "más larga que la de Jesús Navas" y Cigarini, aparte de dedicarle el gol que marcó ante el Karpaty, le ha mandado un mensaje de ánimo asegurando que estará "mucho tiempo" fuera.

Sea como sea, todo se va a aclarar pronto, pero el error es clamoroso y pone al descubierto que la planificación y el funcionamiento de las estructuras no son perfectos ni están en tanta sintonía.

Para más inri, Fazio tuvo que retirarse ayer del entrenamiento con dolor en su tobillo. El caso del argentino es ya bastante peculiar. En plena recta final del último esguince que, de diez días se convirtió en dos meses de baja, el centrocampista sintió dolor y está a la espera de pruebas que determinen un nuevo tratamiento.

Mientras, Navas regresaba ayer después de ser operado en Vitoria. Acompañado por Ribas, el palaciego aterrizó en San Pablo alrededor de las ocho y media de la tarde. Ayudado con muletas, reconocía estar impaciente por volver y feliz por el resultado de la intervención. "Estoy contento y ahora lo que tengo que hacer es esperar. He estado pendiente en todo momento durante la operación y espero que vaya bien a partir de ahora", indicaba. El extremo quiere ir ahora paso a paso. "Tengo que ir con tranquilidad. Tengo muchas ganas y me tienen que parar un poco".

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