El Fundación Cajasol Andalucía lleva al tradicional Esquimo a una nueva dimensión
El club nazareno saborea el título de la Copa de la Reina en su retorno triunfal desde Santa Cruz de Tenerife
El Fundación Cajasol Andalucía conquista la Copa de la Reina con una final perfecta (3-0)
Las fotos del título del Fundación Cajasol Andalucía
Con la emoción aún a flor de piel, las sonrisas intactas y las maletas ya cerradas, el Fundación Cajasol Andalucía apuraba sus últimas horas en Santa Cruz de Tenerife antes de tomar, un poco antes de las 15:20 horas, el vuelo que lo devolvía a Sevilla convertido en triunfador. El conjunto de Dos Hermanas se proclamó este domingo campeón de la Copa de la Reina, conquistando el primer título nacional de su historia y rubricando el crecimiento sostenido de un proyecto que llevaba tiempo llamando a la puerta de los grandes éxitos. Y en el mismo aeropuerto de Sevilla iba a recibir su primer, y merecido, homenaje. Los niños de la cantera del Esquimo recibieron a las campeonas.
No ha sido un triunfo fruto de la casualidad ni de un momento aislado de inspiración. El equipo dirigido por Ricardo Fernández Torronteras firmó una Copa marcada por la madurez competitiva, la claridad de ideas y una extraordinaria fortaleza mental, superando cada eliminatoria con la sensación de que el grupo sabía perfectamente qué hacer y cómo hacerlo.
Un camino exigente construido desde la convicción
El recorrido del Fundación Cajasol Andalucía hasta levantar el trofeo tuvo de todo: superioridad, sufrimiento, reacción y control absoluto. Así lo analiza el mánager del club, Ricardo Lobato, una figura clave en la estructura de la entidad y heredero directo del espíritu del histórico Esquimo. “Mi valoración no puede ser otra que muy positiva. El equipo ha hecho una Copa de la Reina brillante en muchos sentidos. Hemos ganado por méritos propios, desde la seriedad y la concentración”, explica.
El estreno ante Haro sirvió para marcar territorio. El conjunto andaluz mostró una superioridad incluso mayor de la esperada, atenazando las virtudes del rival y transmitiendo una sensación de control absoluto. “Desde el primer partido el equipo salió con una capacidad de trabajo, una concentración y una seriedad que han sido constantes durante todo el torneo”, subraya Lobato.
El equipo ha hecho una Copa de la Reina brillante, ganada por méritos propios desde la seriedad y la confianza en el bloque"
La semifinal ante Avarca Menorca, vigente campeón, fue el punto de inflexión. Tras ganar el primer set, el Fundación Cajasol Andalucía sufrió con el saque rival y cedió el segundo y el tercero. Lejos de descomponerse, el equipo se rearmó desde el bloque, confió en su plan y encontró la energía necesaria para imponerse en el cuarto y en un tie-break cargado de tensión. “Ahí apareció la capacidad de sacrificio y de creer en todas”, resume el mánager.
La final: dominio, personalidad y autoridad
Si la semifinal fue una prueba de carácter, la final fue una demostración de personalidad. Ante el Heidelberg Volkswagen, campeón de la Liga Iberdrola, el Fundación Cajasol Andalucía firmó un partido casi perfecto. En un pabellón con mayoría de afición rival, el equipo andaluz fue por delante del marcador desde el primer punto del primer set hasta el último del tercero.
Todavía no me creo que seamos campeonas; es algo histórico para el club y para Andalucía"
“Ni cuando nos recortaban dos o tres puntos perdimos la calma”, explica Lobato. “Fuimos capaces de sobreponernos a cada arreón y mantener siempre el control. Eso habla muy bien de un equipo muy serio en todas las facetas: desde la concentración hasta los entrenamientos diarios”.
El técnico y la dimensión del logro
Para Ricardo Torronteras, el título tiene un significado profundo. “Hemos hecho historia con este título; es un sueño”, reconocía antes de subirse al avión. El entrenador recuerda que el equipo llegaba como octavo clasificado, sin el cartel de favorito y con un camino nada sencillo. “Sabíamos que, para ser campeonas, teníamos que ganarle a las mejores. Y lo hicimos desde la unión y el trabajo colectivo”.
Hemos hecho historia con este título; es un sueño logrado desde la unión y el trabajo colectivo"
Torronteras destaca especialmente el valor humano del triunfo. “Aunque Jada Burse haya sido la MVP de la final, esta Copa es un premio al trabajo de todas y al apoyo de mucha gente. Toda Andalucía quería este título”, concluye.
Las protagonistas: emoción, liderazgo y futuro
En la pista, la capitana Maguilaura Frías encarna el alma del equipo. Internacional peruana, nacida en Lima en 1997 y profundamente vinculada a Dos Hermanas, reconoce que aún le cuesta asimilar lo conseguido. “Todavía no me creo que seamos campeonas. Sabemos que es algo histórico para el club y para Andalucía. El sentimiento es imposible de explicar”, confiesa.
Ganar la Copa es un sueño que nos da un empujón enorme de confianza para lo que queda de temporada"
Junto a ella, Louise Sansó, central mallorquina nacida en Vilafranca de Bonany en 2003, representa la frescura y el crecimiento del proyecto. “Ganar la Copa es un sueño. No hay celebración suficiente para describir lo que sentimos jugadoras, afición y club”, afirma. Sansó subraya además el impacto inmediato del título: “Esto nos da un empujón enorme para consolidarnos en la Liga y mucha confianza para lo que queda de temporada”.
Un título que marca un antes y un después
La Copa de la Reina no es sólo un trofeo en la vitrina. Es la confirmación de que el Fundación Cajasol Andalucía ha alcanzado la mayoría de edad competitiva, que su modelo funciona y que el voleibol femenino andaluz tiene un referente sólido y ambicioso. Además, el título abre la puerta a disputar la Supercopa, ampliando el horizonte deportivo del club.
Cuando el avión despegaba rumbo a Sevilla, el equipo dejaba atrás Tenerife, pero no la sensación de haber escrito una de las páginas más brillantes del deporte andaluz reciente. El Fundación Cajasol Andalucía ya no sueña con hacer historia: la ha escrito con letras mayúsculas.
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