De cómo ganar a un igual
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Vida nueva El Betis, que a la fecha se muestra más certero ante equipos grandes, recibe al Sporting en un duelo que marcará su futuro Once Mel apuesta por el 4-4-2 y duda entre Santa Cruz y Jorge Molina
No se le están dando al Betis bien sus iguales. Desde que en los albores ligueros derrotase a Granada, Mallorca y Zaragoza el equipo de Pepe Mel ha desperdiciado innumerables ocasiones de ir aparcando rivales y sólo ha puntuado ante Málaga, Valencia y Atlético de Madrid, equipos que en teoría luchan o van a hacerlo por objetivos algo más agradables que los verdiblancos.
Y es que en esta Liga quitando a seis equipos la igualdad es la nota común. La prueba es que el propio Betis afronta el choque de hoy a cinco puntos de la zona europea y a cuatro de los puestos de descenso. Por eso quizá se antoje muy importante, que no vital, que se instale ya en la tabla esa especie de clase media que cada temporada resulta más extraña y restringida. El Betis la ocupa hoy por posición, pero la puntuación no está consolidada ni mucho menos y derrotar a este Sporting que asoma con 15 puntos, en la frontera del descenso, significaría alejarse en siete de esa zona caliente y poder afrontar con más serenidad los fuertes envites que restan para el fin de la primera rueda, frente al campeón de Liga en Barcelona y el derbi en Heliópolis.
Así de claro lo tiene también el revitalizado Mel, el técnico capaz de superar una decena de partidos sumando un exiguo punto frente al Málaga y cuyo crédito, al menos entre la afición, sigue prácticamente inmaculado.
Este tiempo de derrotas ha provocado mutaciones en el propio entrenador. Ha sabido que su defensa viva con menos sobresaltos unos metros más atrás, aunque, seguramente, en ello hayan tenido que ver también la ausencia de Mario, su zaguero central más rápido, y la entidad de sus dos últimos rivales, Valencia y Atlético de Madrid.
Pero es que por ese camino hallamos otro de los pequeños cambios que la etapa negra ha obrado en Mel. No es que el madrileño viva ahora pendiente del rival, ya que no es su estilo, pero sí que en cada partido viene ofreciendo retoques puntuales en la alineación o en el dibujo para obturar las vías enemigas. Si a Mathieu le puso a Pozuelo delante, a Diego lo vigiló estrechamente Cañas para que Valencia y Atlético, respectivamente, no se sintiesen tan a gusto ni superiores a los verdiblancos.
Hoy, consciente de que el Sporting hace más daño por fuera que por dentro, con dos laterales que se proyectan bien y que están, sin duda, entre los mejores de la categoría, jugará con extremos para defenderse mejor y, por supuesto, para buscar las cosquillas a Lora y Canella. El primero sufrirá, a buen seguro, la endiablada velocidad de Jefferson Montero mientras que en el otro costado Canella deberá defenderse de las excelentes conducciones interiores de Juanma, quien desde su banda derecha no dejará de ser ese tercer centrocampista con el que siempre le gusta contar a Mel. Porque claro ha de quedar que mientras que el ecuatoriano es un delantero por la izquierda, el extremeño no deja de ser un interior que se asocia más con Beñat que gana la banda entera para un centro al área.
En el interior del recinto de penalti es, precisamente, donde Mel alberga su gran duda. Jugará seguro Rubén Castro, pero el estado de Santa Cruz no es el óptimo y es muy posible que el técnico se decante de salida por Jorge Molina. Los goles del alcoyano en la Copa frente al Córdoba y el buen papel del paraguayo como revulsivo en el Calderón también invitan a esta apuesta.
En el Sporting, Preciado jugará con el armazón del equipo que ganó fuera de casa en Vallecas (1-3) en su último desplazamiento, aunque de eso hace ya un mes. Otra victoria más, ante el Mallorca (1-2) ha logrado este Sporting que perdió con el Espanyol en El Molinón antes de las vacaciones y con el propio Mallorca, que lo eliminó de la Copa del Rey.
Históricamente, no es Heliópolis buena plaza para un equipo que en la última década apenas se dejó ver hace tres temporadas, justo en la que el Betis se despeñó, aunque venció a los rojiblancos con dos goles de Emana, ese futbolistas que se fue en busca de dinero y que hoy parece pensar en hallar la felicidad de otra manera y cuyo entorno se ha movido buscando acercamientos inviables.
Sea como fuere, el Betis deberá vivir muy atento a De las Cuevas y Trejo, quienes sin ser extremos puros sí saben salir al contraataque y buscar la calidad de Barral e incluso el aporte de Nacho Novo al 4-4-2 que separará a Preciado de su idea. El gallego, pese a no ser muy corpulento, ha jugado varias temporadas en el Rangers y adquirido los rasgos propios del fútbol escocés, es decir una batalla sin límites y un juego de espaldas más que aceptable.
Un equipo, el sportinguista, similar en principio en calidad al Betis y que flojea en defensa. Individualmente, no tiene malos mimbres, pero fuera ha encajado en todos los partidos disputados. Por ahí deberá hostigarlo el Betis.
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