Ni el punto oculta tantas miserias (1-1)

Betis | celta · la crónica

El Betis, en la única ocasión de gol que fabricó en todo el partido, iguala a través de Sergio García ante un Celta que tuvo el triunfo a su alcance. El guardameta Goitia evitó que los visitantes se hicieran con la victoria al final

Ni el punto oculta tantas miserias (1-1)
Ni el punto oculta tantas miserias (1-1)
Francisco José Ortega / Sevilla

16 de noviembre 2009 - 05:02

Un punto y gracias para el Betis. El conjunto de Tapia salvó en la recta final contra el Celta una parte del botín gracias a un arreón de amor propio, pero ni esa pequeña alegría puede servir para ocultar el catálogo de miserias que expuso ayer sobre el césped el cuadro heliopolitano. Porque los anfitriones fueron superados de cabo a rabo por un rival que no mora por casualidad en los puestos de descenso de la tabla clasificatoria. Los vigueses funcionan a ritmo de diésel, más cerca de las viejas glorias que del fútbol moderno y con eso tuvieron más que suficiente para hacerse acreedores al triunfo.

Porque este Betis es un verdadero dolor para los suyos. No es extraño que los fieles que se dieron cita ayer en el estadio de Heliópolis explotaran de rabia ante el espectáculo que estaban viendo. Por mucho que se quiera ayudar a los tuyos, y lo demostraron en el momento en el que éstos llegaron a espolearlos un poco, sólo un poco, estar casi noventa minutos de partido sin crearle ni una sola ocasión de gol a este Celta es un castigo demasiado duro. Lo es hasta para esos aficionados verdiblancos que dan muestra de una paciencia que no igualaría ni el mismísimo Job.

Pues si alguien quiere desmentir lo anterior, que salga y sea capaz de demostrar si el Betis tuvo más ocasiones de gol que el cabezazo con el que Sergio García le dio uno de los puntos en juego. Antes de eso sólo se había producido un contragolpe protagonizado por Rodri en el minuto 33 del partido con un centro muy bienintencionado al que no llegó Sergio García en su carrera. Lo segundo, el primer disparo entre los tres palos, fue un lanzamiento de Rodri bastante cómodo para Falcón. Después llegaría el testarazo de Sergio García y un quiero y no puedo de los hombres de Tapia mientras el rival comenzaba a acumular una ocasión detrás de otra en la recta final.

Si alguien lee las últimas líneas sin haber visto el partido, seguro que puede creer que es fruto de una exageración ese relato de los hechos. Nada más lejos de la realidad, el Betis se quedó únicamente en eso dentro de un juego que ofrece lagunas por todos lados. El equipo de Tapia tiene amor propio, al menos eso fue lo que demostró después de la expulsión de Juande antes de cumplir un minuto dentro del campo, pero le faltan una multitud de conceptos para ser superior al adversario en una categoría que cada vez se le complica más. Este equipo que viste de verdiblanco ni defiende con orden ni ataca con criterio. No hace ni lo uno ni lo otro y todo lo fía a alguna aparición individual. Está claro que éstas no siempre se producen.

Ayer no iba a ser una excepción y los béticos estuvieron a merced del rival durante casi todo el encuentro. A partir de ese punto tan básico, se puede plantear una pregunta inquietante: ¿Por qué todos los equipos parecen que juegan bien al fútbol cuando visitan al Betis en su estadio? Le sucedió al Cartagena, que tocó el balón con comodidad, y eso no debió extrañar con el paso de las jornadas, pues los murcianos se perpetuaron en los puestos altos de la tabla. Pero también le sucedió lo mismo al Real Unión y ahora al Celta y eso ya sí es un punto digno de la mayor zozobra. La respuesta a la pregunta tal vez pueda estar en la fragilidad de un Betis que presiona de mentira, con todas sus líneas muy separadas y que permite, por tanto, que cualquier defensa parezca casi Beckenbauer a la hora de jugar la pelota desde atrás. En este caso le sucedió al central Jordi o unos medios centro tremendamente lentos, como Trashorras o Michu. Como otros días le ocurrió a otros equipos, que casi se asemejan al Barcelona por lo que tocan y tocan.

El arranque del encuentro tuvo mucho ver con ello. Eusebio ordenaba al Celta presionar muy arriba y eso desconectaba a un Betis cada vez más roto. El resultado fue un Celta mucho más metido en el partido que se puso por delante por un penalti de Arzu a Arthuro. Es verdad que fue discutible si el agarrón era suficiente para la pena máxima, pero lo cierto es que el Celta ganaba por 0-1.

Después el Betis dio un paso adelante y llegó a meter a su adversario atrás, pero las ocasiones fueron nulas. Así se llegó al intermedio entre la pitada generalizada de quienes se dieron cita en el coliseo de la Avenida de La Palmera. Las cosas no iban a cambiar mucho tras el intermedio e incluso parecía que se torcían definitivamente cuando Juande midió mal una entrada a los 35 segundos de estar en el campo. Con uno menos, Tapia se la siguió jugando con peones cada vez más ofensivos y halló su premio en una jugada aislada. Falta que lanza Caffa y cabecea Sergio García para que Goitia se encargue después de salvar ese punto. Poco o mucho, según se mire, pero este Betis cada vez parece peor equipo. Tanto que es capaz de permitir que su rival le haga un contragolpe en la jugada de centro tras el 1-1. ¡Es increíble que así sea, pero sucedió, vaya si sucedió mientras todos miraban!

Árbitro: Gardeazábal Gómez H (vasco). Debió ver muy bien el agarrón de Arzu a Arthuro, pues lo tenía delante de sus narices, pero queda la duda sobre si fue suficiente para pitar un penalti.

Tarjetas: Amarillas Arzu (23'), Arthuro (63'), Carlos García (671'), Hugo Mallo (88'), Saulo (91') y Michu (94'). Rojas Juande (71'),

Goles 0-1 (23') Trashorras. Gardeazábal Gómez observa penalti en un forcejeo entre Arzu y Arthuro. Trashorras lo transforma con un fuerte disparo con la derecha engañando a Goitia. 1-1 (78') Sergio García. Falta de Jordi a Pavone en el lateral, saca Caffa con fuerza y remata de cabeza hacia abajo Sergio García.

momentos clave 78' Primer disparo entre los tres palos del Betis a través de Rodri. 79' Fernando Vega salva un gol de Michu. 90' Paradón de Goitia a Michu.

Incidencias: Encuentro de la duodécima jornada de Liga de Primera División disputado en el estadio Manuel Ruiz de Lopera ante unos 25.000 espectadores.

stats