Economía

La producción del A400M se reducirá un 45% en dos años para dar salida al 'stock'

  • La planta sevillana pasará de 20 unidades este año a 15 en 2018 y 11 en 2019.

  • Fernando Alonso dice que el relevo en la cúpula de Airbus es generacional y apunta a su número dos como sucesor.

Un avión militar A400M en pleno vuelo. Un avión militar A400M en pleno vuelo.

Un avión militar A400M en pleno vuelo. / M. g.

El stock de A400 en la planta de Airbus en Sevilla es perfectamente visible. Hay diez unidades alineadas al aire libre y dos "escondidas", según afirmó este jueves el presidente de Airbus España, Fernando Alonso, en un encuentro con periodistas en Madrid. Esa es la principal causa -aunque no la única- de que la compañía haya decidido rebajar el ritmo de producción del avión, algo ya conocido, aunque ahora se traduce en cifras concretas: de los 20 de 2017 se pasará 15 el año que viene y a 11 en 2019. Es decir, bajará un 25% en un ejercicio y un 45% en dos ejercicios.

Alonso, en todo caso, vio el lado positivo: "Bajar el ritmo de producción va a estirar las entregas a los clientes y eso nos va a dar más tiempo para la exportación. Si siguieramos produciendo 20 aviones al año dentro de tres años acabamos y lo que no queremos es acabar". Hasta ahora se han entregado 56 aviones de los 174 pedidos en cartera. Para asegurar la continuidad del programa hace falta exportar el modelo y, aunque se está cada vez más cerca, ningún país ha apostado por contratar el A400M. Fernando Alonso confesó que la multinacional aeronáutica ha presentado ya tres ofertas a países que han mostrado interés, aunque no quiso concretar cuáles ni dio pistas sobre ello.

El caso es que pese a la reducción de la producción y a que aún no haya resultados respecto a nuevos pedidos, la secuencia de entregas ya se ha recuperado de los problemas que sufrió en 2015. Para 2017 Airbus se había marcado el objetivo de llegar a las 20 y lo va a conseguir. Ya ha sumado 18 en lo que va de año y quedan dos que se materializarán en los próximos días, una para Alemania y otra para el Ejército español, que sería la segunda tras la que se produjo en noviembre del año pasado. "Este año ha sido el de la consolidación de nuestro sistema industrial. Estamos a ritmo de crucero, los aviones van saliendo de la cadena de montaje de una manera rítmica. Estoy muy tranquilo: el sistema productivo se ha estabilizado en todas nuestras plantas". Para el año que viene, Airbus se ha marcado el objetivo de repetir las 20 entregas de 2017 en 2018, tras sacar 17 aviones en 2016, 11 en 2015 y 8 en 2014.

Durante el encuentro, Alonso repasó otros programas, pero también abordó la reestructuración interna en la cúpula de Airbus tras la anunciada marcha de Tom Enders en 2019. Respecto a España, apeló a "dejar trabajar al consejo de administración" para cualquier cambio, pero también dio pistas. Así, afirmó que el relevo que se prepara en Airbus "es generacional", con el objetivo de adaptarse al mundo digital, y a continuación aludió a su edad -"tengo 62 años -" y a las personas que lo acompañaban, dos nombramientos del pasado verano: estuvo flanqueado por Alberto Gutiérrez, número dos de la división militar de Airbus y número dos de Fernando Alonso en España; y Manuel Huertas, director del área civil en España. "Alberto [Gutiérrez] ha venido desde Munich a ayudarme, estamos trabajando fenomenal juntos y el día que yo me vaya Alberto está ahí".

Pese a bajar la cadencia del montaje el ritmo de ventas acelera y llegará a 20 en 2018

Volviendo a los programas, Alonso despejó pocas incertidumbres respecto al futuro de los que afectan a las plantas andaluzas. Pese a los pedidos para el C295 anunciados este año -dos de Kazajistán, cinco de Emiratos Árabes y 12 del grupo Stellwagen, una firma de alquiler de aviones- Alonso no garantizó un aumento de la cadencia, después de que fuera reducida de 16 aviones en 2016 a 10 en 2017 y se vayan a mantener esos diez en 2018. Afirmó que pese a conseguir el 100% de los contratos este año para los modelos de sus características, "el mercado es muy pequeño". De hecho, este mismo ejercicio se han quedado tres unidades por vender.

La gran esperanza para es C295 es que finalmente La India "abra el sobre" y seleccione a Airbus como contratista de más de 40 aviones C295. La parsimonia de este país para iniciar el proceso está dilatando en el tiempo lo que sería un balón de oxígeno importante para las plantas andaluzas. "Confío en que la decisión se tome a principios de 2018, pero no pondría la mano a cortar", aseguró Alonso, quien implícitamente fió a este contrato el futuro inmediato del C295.

Alonso anticipa el posible final del A380: "Si no hay pedidos a lo mejor hay que parar"

Otros dos programas llevan evoluciones divergentes. Por un lado, los A320neo y A321neo y en general los modelos de pasillo único están de moda -con el histórico pedido 430 unidades por 42.000 millones por parte de Indigo Partners y otros recientes- y eso beneficia sobre todo a las factorías de Cádiz. Pero la carga de trabajo va a variar mucho -sobre todo para el CBC de El Puerto de Santa María- dependiendo del motor que se elija. Airbus no ha tomado aún ninguna decisión -lo hará en un mes- pero si opta por la multinacional francesa Safran Cádiz saldrá beneficiada y si elige Pratt&Whitney no.

El futuro del A380, sin embargo, está bastante en el aire. "Dependerá de un posible contrato adicional con la aerolínea Emirates", afirmó Alonso, que reconoció que ahora mismo la cadencia de producción es lenta, de ocho unidades al año. "Si no, habrá que tomar decisiones. A lo mejor hay que parar", afirmó Alonso. El año que viene se entregarán doce y en el 2019, 8.

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