Juan Pérez Gálvez | Director general de Santelmo Business School

“Santelmo quiere ser un agente impulsor de la vuelta a la normalidad”

Juan Pérez Gálvez (Herrera, 1969), durante la entrevista. Juan Pérez Gálvez (Herrera, 1969), durante la entrevista.

Juan Pérez Gálvez (Herrera, 1969), durante la entrevista. / Juan Carlos Muñoz

–¿Cómo ha afrontado Santelmo Business School los retos que ha planteado la pandemia?

–Cuando en marzo nos encontramos con el impacto de la pandemia, algo que no estaba en el mapa de ningún directivo meses antes, y como en todas las empresas, tuvimos que adaptarnos. Y tengo que decir que la organización entera ha respondido.

–Ustedes ya habían dado pasos que avanzaban el uso de la tecnología para formación on line, ¿cómo de preparada estaba para una situación como aquélla?

–Teníamos inversiones hechas con las nuevas tecnología como herramienta protagonista. De hecho pudimos responder con celeridad porque contábamos con un aula de alta tecnología en la que ya hacíamos actividades de formación en remoto con nuestros antiguos alumnos. Piense que es un colectivo de más de 12.000 antiguos alumnos que están repartidos por toda la geografía nacional e internacional. Ese servicio de formación continua que nosotros creemos que deben tener los directivos hacía que hubiésemos buscado la forma de acercarnos a ellos. Ese canal de formación en remoto existía, pero no estaba tan utilizado como ahora. Sí es verdad que cuando llegó el confinamiento, inicialmente tuvimos que paralizar nuestros programas. Pero muy pronto nos centramos en dar servicio para ayudar a hacer compatible el binomio salud-economía, sin renunciar a ninguna de las dos, porque si no los daños colaterales de la pandemia se extenderían mucho en el tiempo.  Y recomponerlo sería mucho más difícil

–¿Qué hicieron en concreto?

–Lo primero que hicimos fue plantear formación específica a nuestros antiguos alumnos para que pudiesen tener luz en cada una de las situaciones que nos estábamos encontrando. Gracias a la formación que ya tienen, nos ha sido relativamente más fácil responder a las necesidades e incertidumbres que se planteaban. Pusimos en marcha un canal que  denominamos Santelmo contigo, en la que tuvimos casi 900.000 visualizaciones de los vídeos que estábamos mandando, que consistían en pastillas de formación muy concreta y dirigida a la acción para los empresarios.

"Hay empresas que con esta situación se han convertido en ‘gacelas’ y otras han tenido que hibernar"

–¿Sobre qué aspectos?

–Desde el punto de vista de la dirección, de a toma de decisiones, medidas organizativas, implementación de flexibilidad, de transformación digital, acciones financieras, de seguridad interna  en la empresa. El objetivo es dar herramientas para que las empresas pudiesen seguir funcionando, tanto en sectores que eran estratégicos y tenían que continuar su actividad como en otras a las que se cortaba radicalmente su actividad. Eran nociones para que cada uno pudiera salvar su empresa. Hay empresas que con esta situación se han convertido en gacelas, por el salto que han dado, mientras otras han tenido que hibernar para sobrevivir fuese como fuese.

–¿Cómo ha cambiado eso conforme evolucionaba la pandemia?

–Afortunadamente hemos ido pasando por distintos estadios. Uno primero de desconocimiento y de shock que todos tuvimos,  como ciudadanos y no sólo como directivos. Luego se pasó a una aceptación de ese shock y a resignarnos a que había que convivir con esto. Hemos encontrado personas que han sabido sobreponerse a ese impacto y avanzar, y la ayuda que les hemos dado desde Santelmo les ha permitido encontrar ese respaldo. También hemos tenido que animar a muchos para salir de lo que llamo anestesia Covid. Considerar que como vivimos una situación de pandemia, todo es aceptable. Y tuvimos que emplear la arenga y la apelación al amor propio. Desde julio, todas las actividades volvieron a la normalidad.

–¿Y ahora qué demandan los directivos a Santelmo?

–En primer lugar, seguir con su formación permanente. Hemos empezado todos los programas, incluyendo uno nuevo de ámbito global en la especialidad que tiene Santelmo, el mundo food. Damos formación a alumnos en nueve países sobre cómo dirigir este tipo de empresas.

–¿Enfocada a la pandemia?

–No sólo. Enfocado a los nuevos retos del sector. Creemos que la aceleración que hemos vivido va a crear un nuevo mundo. Una sociedad líquida que [Zygmunt] Bauman ya adelantaba. Estamos inmersos en una cuarta revolución industrial, que sí que ha acelerado la pandemia. Vivimos un momento de confluencia de varias generaciones, en las que la más jóvenes están muy preparadas y quieren incorporarse al mundo laboral. Un estado del bienestar que nos ha supuesto poder amortiguar un impacto como éste. Todo ello combinado configura un nuevo mundo para que tenemos que tener criterios suficientemente claro para seguir avanzando. Esto es lo que estamos haciendo confluir en nuestros programas actuales de formación y perfeccionamiento en Santelmo. Tenemos que ser agentes impulsores de la vuelta a la normalidad anterior.

"La transformación digital ahora es una necesidad para todas las empresas y ha venido para quedarse"

–En esa normalidad anterior, Santelmo fue un apóstol destacado de la digitalización en Andalucía. La pandemia convirtió esa transformación una cuestión perentoria...

–Sí, totalmente.

–...¿Qué reacción en su comunidad sobre ese aspecto?

–Muy buena. Como dice, nosotros ya éramos un agente dinamizador de esa transformación. Lo que ahora nos hemos encontrado es que afecta a todos los sectores, a todos los programas y tiene que ser transversal.

–¿Se ha vencido esa cierta resistencia de que era algo importante pero que se postergaba?

–Sí. Ahora es una necesidad para todas las empresas. Por eso decía que en este nuevo orden económico, geopolítico y social, la transformación tiene que formar parte del ADN, tanto como ciudadanos, como empresarios o como empleados. La transformación digital ha venido para quedarse y  la tenemos que ver como una gran oportunidad para crecer, para que nuestras empresas den el salto que anteriormente les costaba más, porque tenemos un tejido empresarial de pequeñas y medianas empresas. Ése es el gran reto, mantener las empresas que ya hay. Y para eso es fundamental la profesionalización. Por cada empresa que desaparezca, va costar mucho que nazca una nueva para sustituirla. Las que están tienen que fortalecerse con nuevos mercados, usando la tecnología y atendiendo a la mentalidad de los clientes que demandan nuevos productos o servicios en un mundo mucho más global.

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