Homenaje a las víctimas de Hipercor en el 30 aniversario
Barcelona cede todo el protagonismo a las familias de los 21 muertos del primer atentado indiscriminado de ETA.
Los familiares de las víctimas del atentado de Hipercor en Barcelona fueron este sábado protagonistas del emotivo acto con el que el ayuntamiento conmemoró el 30 aniversario de la peor masacre cometida por ETA, celebrado a pocos metros del lugar donde se produjo la explosión que causó 21 muertos.
En un acto sin discursos oficiales, la atención la acaparó un espectáculo con bailarines y actores que, al son de las notas de un piano, ejecutaron una coreografía alegórica en la que la ausencia de las víctimas se hizo visible por la presencia de sillas vacías.
Algunos de los familiares de las 21 víctimas y los 45 heridos que dejó el atentado colocaron sobre cada una de las sillas vacías objetos personales de sus seres queridos perdidos: unas gafas, un libro, una pelota, un reloj e incluso unos patucos y ropa de bebé.
Unos paneles recordaban los nombres de las víctimas mortales, entre ellos cuatro niños.
Con la presencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, y otros miembros del consistorio barcelonés, el acto se llevó a cabo en el Parque de Can Dragó, en la Avenida Meridiana con la Avenida Rio de Janeiro, junto al Memorial a las Víctimas del Atentado de Hipercor.
Al finalizar el acto, Colau, visiblemente emocionada, dedicó un tiempo a escuchar y a hablar con los familiares de las víctimas, que le agradecieron que el foco se pusiera en esta ocasión en las personas y no en los discursos de los políticos, según explicaron a Efe algunos de los familiares.
Es el caso de Alberto Güell, que perdió a su madre en el atentado de Hipercor cuando sólo tenía 13 años, y que destacó que "los familiares de las víctimas echábamos de menos un acto así en el que los políticos se queden a un lado, en un segundo plano".
Quien más quien menos dejó claro que, pese a los años pasados, el recuerdo de lo que ocurrió aquel 19 de junio de 1987 todavía está muy vivo y que el dolor aflora cuando se echa la vista atrás.
Tras el acto en el Parque de Can Dragó, la comitiva se desplazó unos metros más allá, en la Avenida Meridiana, frente al Hipercor, donde se descubrió una placa explicativa del atentado.
El atentado indiscriminado de Hipercor supuso un giro radical en la forma de actuar de ETA, ya que por primera vez todas sus víctimas eran civiles.
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