Moda y polémica en Ascot
Un nuevo código de vestimenta difundido en esta edición recomienda usar sombrero en vez de tocado a las señoras. Además, los vestidos deberán ser más recatados.
Ascot, ese festival de diseños, sombreros y tocados imposibles, vuelve a abrir sus puertas como cada mes de junio con una salvedad: este año, como ya anunciaron desde Buckingham, las normas de vestimenta se han endurecido. Es decir, de nuevo se busca la sobriedad frente a tanto aspaviento de ediciones anteriores. Y es que por primera vez se ha difundido un manual de estilo en el que se explica minuciosamente cómo ir vestido para evitar así extravagancias. El escaparate ecuestre de la moda inglesa no ha hecho más que empezar.
Para evitar salidas de tono dentro del recinto, los responsables han vuelto a tomar nota de lo dictado por la Royal Enclosure (la organización que dicta el código de vestimenta adecuado) y ha mirado con lupa los detalles. En esta ocasión, la etiqueta marca que nada de tocados; ahora lo correcto es llevar sombrero como complemento obligatorio. Los de las mujeres han de tener una base con un diámetro que supere los diez centímetros, y los hombres deben llevar uno de copa.
Además, los looks de las damas deben insinuar, nunca mostrar. Los vestidos deben tener un tirante superior a los dos centímetros y medio. Toca, por tanto, olvidarse de los palabra de honor o cualquier escote demasiado explícito. Y lo mismo sucede con los largos: nada de minifaldas, pues la falda debe llegar al menos a la rodilla.
La familia real inglesa no tendrá problemas con el protocolo, porque es evidente que lo cumplen a rajatabla. Así, en la inauguración Isabel II optó por un vestido celeste, y ayer se decantó por el rosa. La duquesa de Cornualles, por su parte, prefirió el blanco roto, uno de sus colores favoritos. /FOTOS: REUTERS
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