La barriguita de Magdalena
A la princesa comienza a notársele el embarazo en su cuarto mes de gestación. Suecia se prepara para recibir a un nuevo miembro de la familia real en marzo.
Magdalena de Suecia está embarazada de cuatro meses, y ya se le empieza a notar la barriguita.
Desde que el mes pasado la casa real sueca anunciara que la hija de los reyes Carlos Gustavo y Silvia iba a ser madre a principios de marzo, pocas imágenes se han publicado de ella. Poco dada a la vida pública (pues su agenda oficial de princesa es reducida) y con residencia fijada desde antes de casarse en Nueva York, Magdalena no tiene tanta presencia en las revistas como su hermana y heredera del trono de Suecia, Victoria. Aunque su vida, sobre todo amorosa, al igual que Victoria, también ha acaparado titulares desde hace años.
Ahora se acaba de publicar en varias webs del corazón su primera foto con ropa amplia premamá de color negro paseando por Nueva York (foto superior derecha). Con gafas oscuras y total look negro, la princesa pasa desapercibida entre el gentío de la Quinta Avenida. Pero en Suecia se preparan ya para darle la bienvenida al mundo a un nuevo miembro de la familia real. Compartirá juegos, y flashes también, con la princesa Estela, la primogénita de Victoria y Daniel Westling.
Tras el anuncio oficial de embarazo en septiembre, la princesa Magalena sólo había sido vista en público dos veces; en la presentación de una nueva campaña de World Childhood (la fundación creada y dirigida por su madre, la reina Silvia, para la que trabaja en Nueva York)-foto grande la izquierda-, y posteriormente en los actos conmemorativos por los 40 años de reinado del rey Carlos Gustavo -foto inferior, a la derecha-. Entonces, a pesar de estar ya de tres meses, su cuerpo aún no evidenciaba su estado.
Han pasado varias semanas y los cambios en su silueta son ya más evidentes. Ahora su perfil ha cambiado y comienza a asomar un abultado vientre en sus fashion looks premamás, como puede comprobarse tras ser captada en la ciudad de los rascacielos haciendo algunas compras. La princesa, acompañada por su flamante marido, Chris O'Neill, lució para la ocasión una blusa negra XXL, pantalones pitillos a tono y bolso, que combinó con bailarinas con estampado felino. Y éste es sólo el principio de su dulce espera.
Para la cena de gala durante los festejos con motivo del 40 aniversario del reinado de su padre a finales de septiembre, la princesa, considerada una de las más bellas de Europa, sorprendió una vez más por su elegancia con un vestido de gala verde esmeralda vaporoso y con corte debajo del pecho que lució junto a una chaqueta dorada, stilettos y clutch del mismo color. Durante el día había llevado un traje compuesto de chaqueta y falda corta entallada en color blanco roto que sí evidenciaba su incipiente tripita de tres meses.
A sus 31 años de edad, Magdalena sorprendió el pasado septiembre, tan sólo tres meses después de casarse, con el anuncio de su futura maternidad en primavera. Toda la prensa hizo cálculos y, si efectivamente da a luz a principios de marzo, tuvo que quedarse embarazada al poco de contraer matrimonio.
Su boda, desde luego, fue un enlace por todo lo alto que nada tuvo que envidiar al de su hermana, tres años antes, ni en cuanto romanticismo, ni tampoco en lo referente a la pompa y el boato. La ciudadanía sueca volvió a volcarse con una ceremonia en la que su precioso vestido de novia de Valentino y las carantoñas de su pequeña sobrina Estela compartieron protagonismo.
Aquel día triunfó el amor, la relación de poco más de un año entonces entre una princesa y un financiero que renunció a todos los privilegios reales derivados de esta unión. Se conocieron en una cena de verano de trabajo en Nueva York. Magdalena se fue a vivir allí en 2010 tras su ruptura con Jonas Bergström, que llegó a estar prometido con la princesa pero le fue infiel con una jugadora de balonmano noruega que conoció en la despedida de soltero de un amigo. Siete años mayor que ella, O'Neill le dio la estabilidad y la seguridad por la que Magdalena suspiraba. Pronto tendrá con él a su primer hijo, del que aún se desconoce el sexo.
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