SEVILLA
La juez Alaya, de regreso tras una semana atrapada en la India

Condenan al maltratador trans Candy a once meses de cárcel por amenazar a su ex: "Sé dónde estás y no me da miedo nada"

La acusada habló por teléfono con la víctima, a pesar de que lo tenía prohibido, y le dedicó improperios y amenazas cuando no dejó que se pusiera su hijo

Visto para sentencia otro juicio contra el trans Candy por presunto maltrato a su expareja

Candy entra en los juzgados por la puerta del aparcamiento, el pasado 3 de marzo. / Juan Carlos Vázquez Osuna

Candy, el maltratador que se cambió de género un mes antes de ser condenado en firme por agresión a su exmujer, ha recibido un nuevo varapalo judicial. El Juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla le ha impuesto once meses de cárcel por un delito de amenazas en el ámbito familiar con la agravante de reincidencia, así que esta pena, si acaba siendo firme, se sumará a la de quince meses que ya está cumpliendo por unos hechos parecidos. En cualquier caso, el abogado de la víctima, José Antonio Sires, está estudiando si recurre la sentencia para pedir un castigo mayor.

La sentencia, fechada el 9 de marzo, relata que Candy fue condenada por un delito de quebrantamiento de condena y otro de amenazas en el ámbito familiar por sentencia dictada el 18 de septiembre de 2019 por el Juzgado de lo Penal número 3 de Sevilla. La pena acarreaba igualmente la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de su ex y comunicarse con ella por cualquier medio. Esa medida entró en vigor el 25 de junio de 2021 y se extinguió el 29 de enero de 2023.

"No obstante lo anterior, estando en vigor la medida y con plena conciencia de las consecuencias de su acción y absoluto desprecio a la resolución judicial", la acusada llamó al hijo que la pareja tiene en común "desde el terminal de su hija menor de edad". El menor estaba en ese momento en compañía de la madre, que a su vez tenía bloqueada a la encausada. Y esta, tras comprobar que la otra escuchaba la conversación, se dirigió a ella y le espetó "que me pongas al niño, que me voy a ir para allá a buscarte, que sé dónde estás, que no me da miedo nada, que escúchame, que me pongan en busca y captura, que lo grabes". Y eso dio paso a los improperios y las amenazas: "Me cago en los muertos del juez y su puta madre, y me llevo a todos por delante... que para qué me estás amenazando, subnormal, payasa... ¿tú quieres ver lo que va a pasar con tu puta familia?", según refleja la sentencia.

No acabó ahí la procesada, que siguió a lo suyo. Tras volver a acordarse de "los muertos del juez y de su puta madre", le gritó lo siguiente: "Mira qué miedo tengo, payasa, graba, me cago en los muertos de todos los jueces. A ver si tiene huevos de tirar conmigo. Escúchame, tienes una semana. Si no, voy a dar contigo...Escúchame, llama a los payos, dile que vengan para acá, que vas a tener una sorpresa, so guarra y me cago en los muertos de tu prima Flavia y de tu prima tó. ¡Grábalo!”.

Candy aseguró en el juicio que esa llamada era de 2015, pero la magistrada recoge en la sentencia que en ningún momento de la instrucción esgrimió esa defensa. Es más, se acogió a su derecho a no declarar y su abogado no consideró conveniente aportar ese dato a la causa.

Además de los once meses de prisión, la sentencia también priva a Candy del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años y le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de la víctima y comunicarse con ella durante un año y once meses. Y eso sólo por el delito de amenazas. Por un delito leve de injurias le impone ocho días de localización permanente.

Para Sires Abogados, esta resolución "es una muestra más de la importancia de denunciar las agresiones machistas, sean del calado que sean". "La Justicia ha vuelto a reconocer los hechos y ha confirmado que mi clienta ha sido victima de violencia de genero. La sentencia supone un paso fundamental para su recuperación y para restablecer su dignidad tras un un proceso judicial largo y dificil", ha indicado el propio letrado, quien ha insistido en que la magistrada "envía también un mensaje claro: la violencia de genero no puede quedar impune y los tribunales y juzgados están para proteger a quienes la sufren".

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último