Abuso sexual

Un osteópata, acusado de abuso sexual en una dolencia de cervicales

  • La joven, acostumbrada a recibir masajes, percibió que aquello “no era normal”

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Un juzgado de Sevilla investiga la denuncia contra un osteópata por un presunto delito de abuso sexual sobre una joven a la que debía tratar una dolencia de cervicales pero le realizó tocamientos en sus órganos sexuales y pechos.

La denunciante, de 21 años, afirma que ha asistido a sesiones de masaje con otros especialistas, tanto por la mandíbula y cervicales como deportivos, y que “nunca han apagado la luz ni la han dejado en ropa interior. Siempre han sido muy cuidadosos, indicándole lo que iban hacer y usando una toalla”.

En este caso, sin embargo, la víctima denuncia dos sesiones de masaje que identifica como “claramente” dirigidos a sus órganos sexuales y pechos, metiendo la mano por debajo de su ropa interior.

El osteópata R.D. trataba a la joven desde ocho años atrás por temas deportivos. Siempre acudía a su consulta acompañada de su padre, quien al principio entraba en la sala de masaje pero desde 2017 el acusado le pidió que la dejase sola y permanecía en la sala de espera. 

Todas las sesiones se desarrollaron “con total normalidad” hasta las dos denunciadas en noviembre y diciembre pasado. 

Hace dos años, la chica comenzó a tratarse la zona del cuello y mandíbula, por lo que acudía a la clínica una vez al mes. El osteópata le decía que era una terapia de relajación, por lo que apagaba la luz y le pedía que se quitara la ropa de cintura para arriba. Todos los masajes se desarrollaban en el cuello y la mandíbula. 

El 15 de noviembre pasado, la chica acudió nuevamente en compañía de su padre. En esta ocasión, el denunciado le pidió que se quedara por completo en ropa interior y que se colocase boca abajo. El masaje empezó por las piernas pero inmediatamente se centró en los glúteos, para lo que le bajó las bragas.

Ella sintió “que no era un masaje deportivo o la terapia relajante acordada para tratar sus cervicales”,  según su denuncia ante la Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional.

La víctima detalla “que ha recibido masajes deportivos o descontracturantes en la zona de piernas y glúteos cuando practicaba atletismo y enseguida sospechó que no era muy normal lo que le estaba haciendo“. 

El acusado le pidió que se pusiera boca arriba, comenzó el masaje por el cuello, bajó hacia los senos, le tocó los pechos y le rozó el pubis por dentro de la ropa interior.

La última sesión tuvo lugar el 13 de diciembre, con el padre de la joven esperando fuera de la consulta, como de costumbre.

En esa ocasión, el osteópata le pidió que se quedara en ropa interior y se tumbara boca abajo. Empezó a masajearle las piernas, para luego parar en sus glúteos y bajarle las bragas. La chica tenía las piernas bastante cerradas para prevenir lo que había pasado durante la sesión anterior, pero el denunciado se las abrió.

Luego le pidió que se diera la vuelta, comenzó el masaje por el cuello y le tocó los pechos por dentro del sujetador con las dos manos. 

Afirma la joven que poco a poco fue bajando hasta el pubis, introdujo una de sus manos por dentro de la ropa interior y le realizó tocamientos “claramente” sobre sus órganos sexuales.

En ese instante “comenzó a temblar de miedo, no sabía cómo reaccionar” y pensaba que si se levantaba de la camilla el acusado podría ejercer fuerza contra ella. 

En un momento dado abrió los ojos y vio que el denunciado “estaba casi agachado, con su cara a 30 centímetros del ombligo y con los ojos cerrados mientras seguía tocándole sus zonas íntimas”.

La denuncia, que instruye un juzgado de Sevilla, afirma que estos hechos han provocado en la joven una sensación de angustia, por lo que ha empezado terapia con una psicóloga.

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