Un escalofrío recorre el cuerpo al pasar en tren por los restos de la tragedia de Adamuz

Lo más destacado del viaje en AVE entre Sevilla y Madrid es el impacto al pasar por la zona cero del siniestro mortal y las limitaciones de velocidad del tren antes y durante el paso por Adamuz que generan 10 minutos de retraso

Incertidumbre entre los pasajeros en Santa Justa en el reinicio de la circulación de los AVE: "Espero que esta vez pueda llegar a Madrid":

La alta velocidad circula por el tramo restaurado de Adamuz en Córdoba / EP

Esta es la crónica de un viaje en Iryo de Sevilla a Madrid justo el día en que se reanuda el servicio de Alta Velocidad entre ambas ciudades tras un mes del servicio interrumpido por la tragedia en Adamuz (Córdoba). El trayecto transcurre con total normalidad este martes, 17 de febrero, con un solo elemento que causa escalofríos. El cuerpo se hiela cuando el tren atraviesa por Adamuz y el viajero contempla los restos de la escena de la tragedia donde perdieron la vida 46 personas el pasado 18 de enero.

El tren rojo de Iryo que descarriló es visible desde la ventanilla del tren. Hay más elementos en la zona del fatídico accidente y sorprende el número significativo de personas que se hallan caminando en ese punto. No se aprecia si son curiosos que se acercan al lugar o personal de obras o de la investigación del accidente. Son las 13:25 horas. Llevamos una hora de viaje desde que el Iryo partió de Santa Justa las 12:25 h.

La velocidad del tren ha descendido de una forma significativa antes de entrar en el túnel que antecede a Adamuz y varios kilómetros después. El trayecto continúa a un ritmo bajo a lo largo de los cinco minutos que transcurren hasta que pasamos la zona cero del siniestro mortal.

10 minutos de retraso por la reducción de velocidad

Otro detalle del trayecto es la reducción de la velocidad en ciertos puntos del trayecto, sobre todo antes y durante el paso por Adamuz, lo que retrasa 10 minutos el viaje finalmente.

El primer retraso se comunica poco después de las dos de la tarde. A las 14:05 Iryo informa por megafonía de que el tren lleva un retraso de 15 minutos, lo que significa que llegará a Madrid a las 15:17 en lugar de a las tres de la tarde (15:02 h). Casi a las 14:30 se informa de un nuevo retraso que suma en total 20 minutos de demora. Finalmente el maquinista acelera para recuperar los tiempos y logra que la llegada se alargue solo 10 minutos.

Adif aclara que la velocidad se reduce en Adamuz porque cuando se restablece una vía se suele poner durante un tiempo una limitación de velocidad.

Sensaciones de los viajeros

Las sensaciones de los viajeros en este primer viaje tras un mes del accidente se mueven entre el dolor al contemplar los restos del tren Iryo en Adamuz a la tranquilidad total de comprobar que todo marcha bien, pese a un cierto miedo en el cuerpo antes de partir. Hasta ayer no pocos comentan la incertidumbre que tenían por no saber hasta última hora si podían viajar este martes tras comprar el billete de tren.

Ya en Madrid, al término del viaje en el coche 5, la pareja formada por Fernando y Cristina relata lo que han sentido durante estas dos horas y media. "El viaje ha ido bien, aunque es inevitable la sensación de recordar todo lo que ha pasado, claro, y toda la gente que iba en esos trenes. Al pasar por Adamuz es un poco sobrecogedor, pero el viaje en sí bien. La verdad es que ha ido bastante bien, sin retraso apenas", cuenta Fernando. Ella, Cristina, admite que le inquietaba el viaje, pero está contenta con el resultado. "He tenido más incertidumbre antes pensando cómo sería el viaje, pero durante el trayecto más tranquila. Y por Adamuz, donde el tren ha pasado lento y hemos estado mirando, es una pena la tragedia que ocurrió y esos fallecimientos. Creo que ahora es cuando más seguros van a estar los viajes porque están pendientes de todas las vías", subraya.

Tomás, 38 años, empresario de Lepe que vive en Sevilla, confiesa que no le da miedo ninguno viajar en tren tras la tragedia "porque es ahora cuando va a haber más seguridad". Acostumbrado a moverse en tren y en avión, este joven emprendedor comenta que no tiene ninguna inquietud de volver a usar el transporte ferroviario.

Más miedo y reparos siente el grupo de amigas (Ana, Helena y María) que viaja por despedida de soltera a Madrid procedentes de Huelva, provincia que ha perdido a la mayor cantidad de personas en el accidente mortal de Adamuz. Al dolor de haber perdido a personas queridas en aquel accidente se ha sumado la incertidumbre hasta el último momento por no saber si podían viajar este martes en el tren.

Un matrimonio de Puerto Rico celebra que el Iryo haya sido el primer tren que les ha funcionado tras varios días sufriendo la cancelación de aviones y trenes para llegar a Sevilla.

La tripulación del Iryo prefiere mantenerse al margen de las valoraciones del primer viaje tras el trágico accidente. Algunos de sus trabajadores únicamente destacan que están unidos como una piña y que hay que llevar con estoicismo que los accidentes forman parte a veces de la historia de los transportes.

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