Abusos a menores

Elevan a 90 años de cárcel la petición al monitor acusado de abusos

  • La defensa alega que no podía adivinar la edad de unos “hombretones”

  • El fiscal pide endurecer sus beneficios penitenciarios

El juicio se celebró en la Audiencia de Sevilla El juicio se celebró en la Audiencia de Sevilla

El juicio se celebró en la Audiencia de Sevilla

La Fiscalía elevó este martes a 90 años y 9 meses de cárcel su petición total de condena para un joven acusado de abusos sexuales a trece chicos, cuya confianza de ganaba gracias a su trabajo como monitor de fútbol y a que trabajaba en un bar donde los menores veían los partidos en la televisión.

El juicio quedó visto para sentencia en la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, donde la defensa de Rubén B.B. argumentó que algunos de los chicos tenían más de 16 años, que había una diferencia de edad "mínima” entre el procesado -entonces de 22 años- y los menores y que era difícil adivinar la edad de unos chicos definidos por uno de los policías que intervinieron como unos “hombretones”.

Esa diferencia era aún menor teniendo en cuenta el informe sobre la edad mental del acusado elaborado por el Servicio Andaluz de Salud, según la defensa.

La fiscal del caso elevó su anterior petición de 42 años de cárcel a un total de 90 años y 6 meses, al subir todas las peticiones individuales por delitos de abuso sexual a menor de 16 años y corrupción de menores. Las penas más graves se elevaron de 9 a 11 años de cárcel por cada delito aunque el acusado solo cumpliría el triple de la pena máxima, que en este caso serían 33 años.

Por ello, la fiscal pidió expresamente que se aplique el artículo 78 del Código Penal, que prevé que si la pena total a cumplir resultase inferior a la mitad de la suma total de las impuestas, el tribunal puede acordar que los beneficios penitenciarios, los permisos de salida, la clasificación en tercer grado y el cómputo de tiempo para la libertad condicional se refieran a la totalidad de las penas impuestas.

Esta previsión ya fue aplicada en julio por otra sala de la Audiencia a un pederasta condenado a 29 años y medio de cárcel por 41 delitos de exhibicionismo y utilización de menores para fines pornográficos.

En el caso de Rubén, los abusos se cometieron entre 2016 y 2017 en un pueblo de la provincia, donde se ganó la confianza de los chicos porque hacía labores de monitor del equipo de fútbol y  trabajaba en un bar situado cerca de una plaza donde jugaban los niños, que acudían al establecimiento a pedir vasos de agua y a ver los partidos en la televisión.

La acusación particular, respecto al único menor al que representa, solicitó una condena total de once años y medio de cárcel y una indemnización de 8.000 euros.

Por su parte, la Fiscalía reclamó indemnizaciones de entre 3.000 y 10.000 euros para las víctimas.

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