Francisco Gutiérrez, magistrado negociador con el Gobierno

“Un juez sin tiempo para reflexionar imparte una mala Justicia”

  • “Crear los jueces necesarios puede salir a coste cero para el Estado”

  • "El 76% de los jueces españoles supera su módulo"

Francisco Gutiérrez (en el centro) y otros magistrados que denunciaron sus riesgos de salud laboral Francisco Gutiérrez (en el centro) y otros magistrados que denunciaron sus riesgos de salud laboral

Francisco Gutiérrez (en el centro) y otros magistrados que denunciaron sus riesgos de salud laboral

Francisco Gutiérrez López es magistrado de la Audiencia de Sevilla e integrante de la Mesa de Retribuciones que negocia con el Gobierno. Su asociación, Foro Judicial Independiente, impulsa la huelga de jueces y fiscales del 19 de noviembre, la segunda de este año. En esta entrevista explica los motivos de la protesta, afirma que muchos jueces dictan resoluciones erróneas por falta de tiempo, sostiene que la Justicia tardía es muy dañina y defiende que crear las plazas de jueces necesarias saldría a coste cero para el Estado.

Uno de los motivos de la huelga de jueces y fiscales es la pérdida de poder adquisitivo.

— Un juez en un pueblo gana menos que un policía local y va a ganar menos que un sargento de la Guardia Civil con su última subida (que es merecida). Desde 2010 hemos sufrido una pérdida de poder adquisitivo del 14%. Con las medidas de ajuste, el recorte salarial medio de los funcionarios fue del 5% y el nuestro del 7,30%. — Tampoco les han devuelto los días de libre disposición — No nos han devuelto los “moscosos” y “canosos” que recuperó toda la función pública hace dos años, y además pretenden devolverlos con una serie de limitaciones. Siendo todos funcionarios de la Administración General del Estado, tenemos la mitad de días de permiso de paternidad. A partir de enero de 2019, los funcionarios tendrán ocho semanas y los jueces y fiscales cuatro.

Se quejan de la falta de promoción profesional 

— Los jueces no mejoran profesionalmente ni a través de la categoría ni del destino. Ahora en el Tribunal Supremo hay solo 20 plazas para un colectivo de cuatro mil jueces civiles y penales. Es imposible ascender. La mayoría de los jueces van a alcanzar su cima profesional en el juzgado al que llegaron a los tres años de acceder a la carrera. Alcanzan la cima cuando les quedan por delante al menos 30 años de ejercicio. En la Audiencia de Sevilla, el siguiente magistrado penal que se jubila lo hará dentro de seis años. Si no se crean plazas, en seis años no se incorporará nadie. 

“Estamos haciendo una Justicia muy dañina por la demora”

Los magistrados penales de Sevilla se unieron para denunciar sus riesgos de salud derivados del estrés laboral

— Esta es una profesión muy vocacional y la situación personal se ve muy afectada si no podemos hacer el trabajo de una forma razonable. Es como si a un médico se le mueren los pacientes porque no tiene tiempo para asistirlos, eso le generaría un gran estrés y una frustración personal.  Cuando un juez tiene asuntos que tardan años en enjuiciarse, sea culpable o inocente, se está causando un daño que se debería evitar. Y como no está en nuestra mano evitarlo, eso genera un estrés profesional importante. 

Estamos haciendo una Justicia muy dañina por la demora.

¿Como puede el juez evitar esa situación dañina? — Hacer justicia requiere un esfuerzo intelectual y humano. El juez no necesita muchos medios, sino tiempo y reflexión. Si tiene presión por sacar algo, el resultado va a ser malo porque  lo más importante va a ser quitárselo de encima y lo menos importante profundizar en la decisión. A todos nos pasa que a veces la primera decisión no es la buena, si tienes tiempo y reflexionas llegas a soluciones mucho más justas y sabias. 

Si no tienes tiempo y se te somete a una situación en la que lo importante es salir como sea, estamos generando una mala justicia.

Resolver mal causa un daño. Eso lo vemos en los tribunales de segunda instancia cuando revisamos las decisiones de la primera instancia: cuando los compañeros están asfixiados por el trabajo, resuelven de la forma más simple. Las estructuras judiciales nos impulsan a poner muchas sentencias para aliviar el gran atasco del sistema. Eso lleva a la burocratización de la Justicia y a no dar una solución a cada conflicto. Nuestro problema es que solo podemos profundizar a costa de nuestra salud, a costa de dedicarle 12 horas al día. 

¿Qué diría a quienes critican que un poder del Estado se ponga en huelga?

— La judicatura es un poder del Estado muy particular, solo lo es al dictar sentencias. Pero en su estructura profesional los jueces no somos ningún poder, quien fija nuestro sueldo y nuestras condiciones de trabajo es otra institución que no garantiza nuestros derechos profesionales. Es un contrasentido que un poder del Estado no tenga autonomía para regular su servicio.

“El 76% de los jueces españoles supera su módulo”

¿Qué rechazan del sistema de módulos?

—En 2013, la Inspección del CGPJ hizo un estudio, el único que se ha hecho, que indicaba que el 76% de los jueces españoles superaban el 100% de su módulo de actividad. El sistema no puede admitir eso porque sería reconocer que estamos trabajando más de lo que se nos puede exigir. ¿Qué hace entonces? No vuelve a hacer un estudio e intenta ajustar el módulo para que no salgan esos resultados, valora menos las sentencias, hace trabajar más a los jueces y lo vincula a la productividad.   Hay profesiones como la nuestra en las que no se puede vincular la productividad y las resoluciones, eso es prostituir la profesión

¿En qué porcentaje supera el módulo su Sección Cuarta de la Audiencia? — Estamos registrando 2.300 asuntos al año, cuando tendrían que entrar unos 1.600, es decir un 140% por encima. Estamos sacando entre el 140% y 150% por encima del módulo.

¿Para cuándo están señalando ahora sus juicios? — Para abril de 2020.

“Llegamos al despacho asustados después de cada caso de violencia de género”

¿Cómo deciden qué es lo más urgente?

— La jurisdicción penal trata cosas muy graves que pueden causar daños graves a terceros. Entonces te obligas por tu responsabilidad a sacarlos. Si yo dejo aparcadas seis meses las medidas de protección de una mujer y la matan, es mi responsabilidad. Cuando se produce un crimen de violencia de género llegamos a trabajar asustados, temiendo que el asunto tenga alguna resolución pendiente en nuestra sala.

¿Es un problema de falta de medios o de mala organización?

— Yo creo que es de mala organización porque España gasta en Justicia por habitante más que Francia, Italia o Finlandia. Si tienes un coche que no corre y el dinero que te dan -que es mucho- te lo gastas en una tapicería nueva y en pintarlo, el coche nunca va a correr.

No es un problema de dinero, porque te lo han dado pero te lo estás gastando en cosas que no van a mejorarlo.

En España hay tres poderes públicos con competencias en Justicia: ministerio, CGPJ y autonomías. Si la comunidad autónoma,  responsable de los medios materiales, quiere aumentar las inversiones nunca va a mejorar el servicio porque depende del número de jueces y fiscales, y el Estado no crea esas plazas. Y al contrario, si el Estado quiere crear plazas y la autonomía no pone el dinero para funcionarios e infraestructuras, tampoco mejorará.

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