Reportajes

La nueva cantera de la Fiscalía

  • Seis jóvenes andaluces cuentan su experiencia en las oposiciones a judicatura después de haber conseguido plaza

La nueva cantera de la Fiscalía /

Comentarios 2

Seis jóvenes andaluces comenzarán en septiembre su carrera hacia el Ministerio Fiscal en el Centro de Estudios Jurídicos en Madrid después de un largo camino de estudio y esfuerzo. Las oposiciones han sido duras y las diez horas de estudio casi diarias dan su fruto después de, en algunos casos, entre cuatro o cinco años. Un tiempo donde ha dado lugar muchas cosas como la reforma del Código penal en 2015 con el consiguiente cambio de temario o, incluso a la boda de una de las jóvenes opositoras. Eso sí, sin viaje de novios, que hará casi un año después de pasar por el altar.

Entre todos los presentados en la pasada convocatoria de oposiciones en el Tribunal Supremo, hay ocho jóvenes andaluces. De ellos, seis comenzarán en septiembre en el Centro de Estudios Jurídicos. Aunque la mayoría de los que aprueban escogen ser jueces, en esta ocasión, de ocho personas,seis quieren desarrollar su carrera profesional como fiscales. Borja Morilla-Velarde Martínez, Cristina Krauel Conejo, Pilar Sancho Alcina, Paula Gómez Pabón, Guadalupe Suárez Casillas y David Martínez Oliver han conseguido su objetivo. A ellos se les suma Virginia Zaera y Ángela Weickert, que serán futuras jueces. Es la culminación de una clara vocación como la de Guadalupe Suárez que hizo las oposiciones a judicatura porque quería ser fiscal. 

"Es una carrera de fondo, no de velocidad", comenta uno de ellos. Después de una licenciatura en Derecho para los más veteranos o un Grado para los más jóvenes -también los hay con doble grado de Derecho y Ciencias Políticas o en Derecho y Empresas- mientras que el resto de compañeros de estudios universitarios comienza a trabajar, ellos decidieron estudiar como si fuera una jornada laboral bastante extensa con una media de 10 horas delante de los temarios que se convierten en 12 o 14 cuando se acercan los exámenes. Todos los días de la semana salvo uno de descanso. 

La vida marcada por los libros

"He abierto los regalos de Reyes en la mesa de estudio", "he soplado las velas del cumpleaños en un descanso entre tema y tema" son frases que muestran lo que supone preparar en serio las oposiciones.  Durante este largo camino "es clave que el entorno te entienda porque durante todo este tiempo pasan cosas buenas y malas, pero no puedes dejar que afecte a la rutina de estudio", asegura David Martínez. Otros, como Cristina Krauel agradecen que, a pesar de los suspensos, la familia y la pareja estuvieran siempre animándola a seguir intentándolo. Ella decidió casarse hace casi un año y cuenta cómo estaba tan inmersa en los estudios que cuando llegó el día de la última prueba del traje de novia se dio cuenta de que las mangas no eran las que había elegido. Es sólo una muestra de cómo el estudio lo rige todo.

Durante todo este tiempo, quizá la peor enemiga es la incertidumbre. "Estudias y estudias sin saber si vas a aprobar. Ves como tus amigos avanzan, trabajan, se independizan, etc. mientras tú sigues estudiando, pero tiene también su parte buena en todo lo que aprendes", explica Paula Gómez Pabón.

Los fiscales preparadores

Por eso, lo mejor es contar con los profesionales. Cuando se empieza a andar por una senda nueva, es recomendable buscar un caminante con experiencia. En este caso, el primero de los pasos es encontrar un fiscal preparador. "Puedes ir directamente al juzgado y preguntar, pero la mejor opción siempre es acudir a alguien que te haya recomendado un compañero". Muchos de estos fiscales llevan años en esta tarea y conocen bien a los aspirantes. "Cuando te han contado la mecánica preguntan si estás seguro de aguantar y a partir de aquí marcan unos temas que tienes que estudiar y analizar a fondo", comentan. 

A pesar de la dureza de estos entrenadores, los seis hablan de los preparadores con una gran admiración y el respeto que sólo da el cariño, incluso una de ellas los llama sus padres jurídicos. "Los preparadores nos ponen periodos de prueba para ver si hay 'materia prima'. Es muy duro, pero cuando nos aceptan, es un gran aprendizaje", explican.

Dos editoriales, dos interpretaciones

Hasta el estudio del temario tiene su dificultad. Existen dos editoriales para las oposiciones y cada uno de los tribunales ante los que los opositores cantan los temas tiene su preferido. "Hay temas comunes, los más teóricos. El problema está en los que son más interpretativos", comentan. Las oposiciones a judicatura constan de tres exámenes. El primero de ellos es tipo test y sirve como criba para las dos pruebas orales. El temario está compuesto por unos 180 temas que incluyen Constitucional, Civil y Penal.  

Cuando se toma la decisión de preparar las oposiciones para la carrera judicial no se sabe el número de plazas. "Yo me he presentado con cero plazas, con 100, con 50 o con 300 plazas", explican. Es aquí donde actúa el factor suerte. Aunque el nivel de exigencia por parte de los distintos tribunales es similar, las circunstancias varian. No es lo mismo cantar los temas en primero o en último lugar, del mismo modo que también influye si es un lunes o un viernes.

No al desánimo

Estos seis futuros fiscales aconsejan a los próximos opositores que no desanimen y que tengan muy presente la vocalización y la correcta expresión a la hora de exponer los temas. Y recuerdan que en estos casos, la experiencia es un grado. "Presentarte varias veces, aunque puede parecer frustrante, te da seguridad a la hora de hablar ante el Tribunal". 

Ahora, después de estos cuatro o cinco años de duro estudio, estos jóvenes se enfrentan a un verano en el que disfurtar con la despreocupación que da la recompersa por un trabajo bien hecho y con una pequeña queja: "si no apruebas, a la hora de entrar en el mercado laboral nadie valora el trabajo realizado. Los bufetes suelen buscar a jóvenes abogados que se hayan preparado estas oposiciones porque tienen un gran conocimiento teórico, pero al final entran en las mismas condiciones que otros compañeros que acaban de terminar el master de Abogacía", comentan.

En septiembre comenzarán en el Centro de Estudios Jurídicos situado en Madrid cuatro meses de estudio que se complementan con otros tantos de prácticas tuteladas donde cada opositor elija. Tras ocho meses, se les entregarán los despachos y tomarán posesión de su destino como comienza de la ansieda carrera que tantos días de estudio les han costado. 

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios