La Catenaria

Las peatonalizaciones más señeras que cambiaron Sevilla

  • Una quincena de obras ejecutadas por tres alcaldes a lo largo de las últimas tres décadas han transformado la ciudad hasta situarla en el ranking de las más favorables al peatón

La calle Tetuán-Velázquez en la actualidad, sin coches. La calle Tetuán-Velázquez en la actualidad, sin coches.

La calle Tetuán-Velázquez en la actualidad, sin coches. / José Ángel García

La avenida de la Cruz Roja, en la Macarena, se sumará a primeros del año que viene a la lista de calles peatonales que tiene Sevilla, la cuarta ciudad del país con más vías peatonalizadas por detrás de Bilbao, Barcelona y Valencia, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y Datadista.

Este buen lugar que ocupa Sevilla en el ranking nacional es gracias a la gestión durante tres décadas de diferentes alcaldes que afrontaron con valentía estas soluciones en línea con las ciudades más sostenibles, beneficiosas para salud y el bienestar de sus ciudadanos, y para reactivar la actividad comercial.

Las reformas más importantes en esta dirección comenzaron en el mandato del andalucista Alejandro Rojas Marcos, fueron especialmente abundantes en el de Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE) y se volvieron a reactivar con Juan Espadas (PSOE).

La calle O'Donnell despidió a los coches en 2005. La calle O'Donnell despidió a los coches en 2005.

La calle O'Donnell despidió a los coches en 2005. / D.S.

Las peatonalizaciones más importantes suman una quincena y en efecto han transformado la capital andaluza.

Con Rojas Marcos en coalición con Becerril

La calle Tetuán-Velázquez fue la primera en decir adiós a los coches en diciembre de 1991 en el mandato del andalucista Alejandro Rojas Marcos, en coalición con el PP de Soledad Becerril. Contó con la férrea oposición de los comerciantes, salvo el dueño de Bolsos Casal, negocio fundado por Ángel, que continuó con sus hijos y, en la actualidad, lo llevan los nietos. Bolsos Casal fue de los pocos de la zona que firmó a favor de hacer amable esta ruidosa vía. Hoy los comerciantes que vivieron aquellos años sí están contentos con que la calle sea peatonal.

La Avenida de la Constitución peatonal con el tranvía. La Avenida de la Constitución peatonal con el tranvía.

La Avenida de la Constitución peatonal con el tranvía. / Juan Carlos Muñoz

Luego le siguieron calles interiores más pequeñas del centro entre la Plaza de San Francisco y la Campana (Francos, Álvarez Quintero, Cerrajería, Chicarreros, Sagasta, Puente y Pellón, Acetres, etc) y el entorno de la Plaza de la Virgen de los Reyes y la Plaza del Triunfo, en la zona monumental.

Con Monteseirín en coalición con IU

La segunda gran peatonalización fue O’Donnell en 2005, en el mandato del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín en coalición con IU. Se cerró al tráfico y dejó de estar conectada con la Plaza del Duque. Taxistas y patronales de comercio de la ciudad y del centro fueron los más beligerantes con aquel cierre.

La Plaza de la Alfalfa y su entorno se ganó a los peatones en 2007. La Plaza de la Alfalfa y su entorno se ganó a los peatones en 2007.

La Plaza de la Alfalfa y su entorno se ganó a los peatones en 2007. / M.Gómez

Las siguientes reformas peatonales fueron la Plaza Nueva, la Avenida de la Constitución, la Puerta de Jerez y San Fernando. Se acometieron en 2007, con Monteseirín e IU, para construir el tranvía y logró descender la contaminación acústica y ambiental. Por la Avenida circulaban a diario 21.000 vehículos que fueron sustituidos por el tranvía ligero.

El dióxido de azufre pasó a menos de 5 microgramos por metro cúbico (nivel mínimo en el ámbito urbano), al igual que el monóxido de carbono. La contaminación acústica de 72 decibelios se redujo a 56. Ha potenciado la actividad comercial de la zona, según se explica en el diagnóstico del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Sevilla (PMUS).

La Alameda quedó como un espacio para peatones y terrazas en 2008. La Alameda quedó como un espacio para peatones y terrazas en 2008.

La Alameda quedó como un espacio para peatones y terrazas en 2008. / Belén Vargas

Le siguió en 2007 la Alfalfa con las plazas de la Alfalfa, Pescadería y del Pan. Se eliminó el constante tráfico de coches, el aparcamiento y el ruido de esta vía. Se usaba con punto de carga y descarga para la calles del entorno. Ha potenciado la actividad comercial de la zona.

En 2008 llegó la Alameda peatonal, que se ha transformado este bulevar en una zona bohemia de la ciudad y en un lugar de reunión de familias con hijos que pueden jugar tranquilamente en el espacio central, y a la vez disfrutar en una terrraza. También en el mandato de Monteseirín con IU.

A finales de 2009 se estrenó la peatonalización de la Encarnación y las calles del entorno (Regina, José Gestoso...). El cambio de fisonomía ha dado mucha vida comercial a este enclave del norte del casco. Seguía gobernando Monteseirín con IU.

La plaza de la Encarnación y su entorno se transformaron en 2009. La plaza de la Encarnación y su entorno se transformaron en 2009.

La plaza de la Encarnación y su entorno se transformaron en 2009. / M.J.L.

En 2009 también se peatonalizó el entorno del Palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz. Las obras ordenaron este lugar de la avenida de Roma con los Jardines de Cristina. Se peatonalizó la zona delantera del Palacio. Se eliminaron dos carriles de tráfico y los aparcamientos junto a los jardines. Se mantiene el acceso de transporte público, aparcamientos públicos y residentes.

En 2010 le tocó el turno a Los Remedios. El tramo principal de la calle Asunción se peatonalizó tras una fuerte contestación de comerciantes y algunos vecinos.

El entorno de San Telmo junto al Cristina. El entorno de San Telmo junto al Cristina.

El entorno de San Telmo junto al Cristina. / Julio Muñoz/EFE

El tráfico sólo se permite en las calles que la atraviesan perpendicularmente y hay un carril bici. Circulaban más de 8.900 coches por Asunción que emitían 160 toneladas de gases de efecto invernadero al año. Se convirtió en un espacio de convivencia y comercial, con calidad medioambiental.

En Triana también en 2010 se peatonalizó el primer tramo de San Jacinto. Sufría más contaminación que Asunción: 15.000 vehículos diarios pese a su carácter comercial. Se implantó un carril bici.

Medio Ambiente la consideraba una de las vías más ruidosas de la ciudad: 75 decibelios, que superaban los 55 permitidos por la OMS. Sólo se autorizó el tráfico transversal de Rodrigo de Triana a Alfarería, y el paso de emergencias y Lipasam. La peatonalización evitó más de 220 toneladas de gases de efecto invernadero al año y creó un lugar de convivencia para el barrio.

La calle Asunción en Los Remedios. La calle Asunción en Los Remedios.

La calle Asunción en Los Remedios. / José Ángel García

Con Juan Espadas

En el mandato de Juan Espadas las peatonalizaciones comenzaron en 2016 con la parte final de la calle Baños, entre la calle San Vicente y la Plaza de la Gavidia, excepto para residentes.

Una demanda histórica de vecinos, comerciantes y ciudadanos. Se modificó el acceso de vehículos al aparcamiento de Plaza de la Concordia Corte Inglés para acabar con las colas que llegaban hasta Torneo. San Vicente se reurbanizó con plataforma única y San Juan de Ávila.

San Jacinto en el tramo más próximo al Altozano. San Jacinto en el tramo más próximo al Altozano.

San Jacinto en el tramo más próximo al Altozano. / José Ángel García

Espadas proyecta convertir el resto de la calle Baños hasta Torneo en plataforma única y hacer peatonal el eje Gavidia-Setas.

En 2018 le tocó al entorno del Arco de la Macarena y de la Basílica.

Mateos Gago, junto a la Giralda, será semipeatonal tras las obras que están en ejecución.

La calle Baños en su tramo más próximo a la Gavidia. La calle Baños en su tramo más próximo a la Gavidia.

La calle Baños en su tramo más próximo a la Gavidia. / José Ángel García

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