Multa de 200 euros y pérdida de 4 puntos y no es por no llevar la Baliza V-16: la Guardia Civil intensifica la vigilancia con los 'coches chicle'

La DGT alerta sobre los vehículos que circulan excesivamente pegados y recuerda las sanciones por incumplir esta norma básica

¿Multas, geolocalización, bajarse del coche? La DGT despeja las dudas sobre la baliza V-16

La baliza V16.
La baliza V16. / EFE

La Guardia Civil ha intensificado durante este 2025 la vigilancia sobre una de las infracciones más comunes en las carreteras españolas: no respetar la distancia de seguridad entre vehículos. Esta práctica, que muchos conductores ignoran en su día a día, conlleva una sanción económica de 200 euros y la pérdida de 4 puntos del permiso de conducir. Las autoridades consideran esta medida fundamental para reducir la siniestralidad vial y evitar colisiones por alcance.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado una campaña de concienciación aprovechando el Día Internacional del Chicle para llamar la atención sobre este comportamiento peligroso. A través de sus redes sociales, el organismo ha denominado "coches chicle" a aquellos vehículos que circulan excesivamente pegados al de delante, con el mensaje irónico de que "el chicle puede pegarse... tú no". Esta iniciativa busca recordar a los conductores que mantener una separación adecuada no es opcional, sino una obligación recogida en el Reglamento General de Circulación.

Las cifras de accidentalidad demuestran que las colisiones por alcance representan un porcentaje significativo de los siniestros en las vías españolas. La falta de distancia de seguridad impide que los conductores puedan reaccionar adecuadamente ante un frenazo brusco del vehículo precedente, especialmente en condiciones meteorológicas adversas o cuando se circula a velocidades elevadas. La Guardia Civil ha reforzado sus controles específicos para detectar esta infracción, utilizando tanto medios convencionales de vigilancia como sistemas tecnológicos de última generación.

Qué establece la normativa sobre la distancia de seguridad

El artículo 54 del Reglamento General de Circulación establece con claridad las obligaciones de los conductores respecto a esta materia. Según el texto legal: "Todo conductor de un vehículo que circule detrás de otro deberá dejar entre ambos un espacio libre que le permita detenerse, en caso de frenado brusco, sin colisionar con él, teniendo en cuenta especialmente la velocidad y las condiciones de adherencia y frenado".

La normativa también especifica que "la separación que debe guardar todo conductor de vehículo que circule detrás de otro sin señalar su propósito de adelantamiento deberá ser tal que permita al que a su vez le siga adelantarlo con seguridad, excepto si se trata de ciclistas que circulan en grupo". Esta disposición garantiza que las maniobras de adelantamiento puedan realizarse con seguridad y que el flujo de tráfico se desarrolle de manera ordenada.

Para los vehículos de mayor tamaño, el reglamento establece condiciones adicionales. Los vehículos con masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos y los vehículos y conjuntos de vehículos de más de 10 metros de longitud total deberán guardar, a estos efectos, una separación mínima de 50 metros. Esta medida resulta especialmente importante en carreteras convencionales y autovías, donde la circulación de camiones y vehículos pesados es constante.

Sanciones y consecuencias por no respetar la distancia

La infracción por no mantener la distancia de seguridad está calificada como grave dentro del catálogo de infracciones de tráfico. Las consecuencias para el conductor que sea sorprendido cometiendo esta infracción incluyen una multa económica de 200 euros y la detracción de 4 puntos del permiso de conducir. Estas sanciones se aplican de manera automática una vez que la Guardia Civil o los agentes de tráfico constatan la infracción.

En situaciones más extremas, cuando la conducta del conductor resulta especialmente temeraria o pone en grave riesgo la seguridad de otros usuarios de la vía, las autoridades pueden considerar que se trata de conducción temeraria o imprudente. En estos casos, las consecuencias pueden ser aún más severas, incluyendo la posibilidad de retirada temporal del permiso de conducir o incluso responsabilidades penales si se produce un accidente con víctimas.

La DGT mantiene registros detallados de las infracciones cometidas por cada conductor. La acumulación de sanciones y la pérdida progresiva de puntos puede llevar a la retirada total del carné de conducir cuando el saldo llega a cero. Por este motivo, las autoridades insisten en que respetar la distancia de seguridad es fundamental no solo para evitar sanciones económicas, sino para preservar la integridad del permiso de conducción.

Por qué es fundamental mantener la separación adecuada

Los expertos en seguridad vial coinciden en señalar que mantener una distancia adecuada entre vehículos constituye una de las medidas más eficaces para prevenir accidentes. Esta separación permite al conductor disponer del tiempo de reacción necesario para frenar o maniobrar ante cualquier imprevisto en la circulación. El tiempo de reacción humano se sitúa entre 0,7 y 1,5 segundos, período durante el cual el vehículo continúa avanzando antes de que el conductor active los frenos.

A este tiempo de reacción hay que sumar la distancia de frenado, que varía en función de múltiples factores: la velocidad a la que se circula, el estado del pavimento, las condiciones meteorológicas, el estado de los neumáticos y del sistema de frenos del vehículo. Como norma general, cuanto mayor es la velocidad, mayor debe ser la distancia de seguridad. A 120 kilómetros por hora en una autopista, un vehículo recorre aproximadamente 33 metros por segundo.

Las condiciones meteorológicas adversas como la lluvia, la niebla, el hielo o la nieve multiplican la necesidad de aumentar la separación entre vehículos. Con el pavimento mojado, la distancia de frenado puede duplicarse, y en condiciones de hielo o nieve compactada puede multiplicarse por diez. La DGT recomienda en estos casos duplicar o triplicar la distancia habitual respecto a condiciones normales de circulación.

Cómo calcular correctamente la distancia de seguridad

Para ayudar a los conductores a mantener una separación adecuada, los expertos recomiendan utilizar referencias visuales fijas en la carretera. Una técnica sencilla consiste en aplicar la regla de los dos segundos: cuando el vehículo que nos precede pasa por una señal, un poste o cualquier punto de referencia, deberían transcurrir al menos dos segundos hasta que nuestro vehículo alcance ese mismo punto. Este método resulta válido para velocidades de hasta 100 kilómetros por hora en condiciones normales.

En autopistas y autovías, donde las velocidades son superiores, conviene ampliar este margen hasta los tres o cuatro segundos. Para realizar el cálculo, basta con contar mentalmente "mil uno, mil dos" desde que el coche de delante pasa por la referencia elegida. Si nuestro vehículo alcanza ese punto antes de completar la cuenta, significa que estamos circulando demasiado cerca y debemos aumentar la distancia.

Algunos tramos de autovías y autopistas cuentan con marcas específicas en el pavimento o paneles laterales que indican la distancia de seguridad recomendada. Estas señales suelen aparecer cada 50 o 100 metros y resultan especialmente útiles para los conductores de vehículos pesados, que deben mantener separaciones mayores según establece la normativa vigente.

Qué es la distancia de seguridad en la conducción

La distancia de seguridad es el espacio mínimo que debe mantener un vehículo respecto al que circula inmediatamente delante de él en la misma dirección y sentido. Este concepto constituye uno de los principios básicos de la seguridad vial y su objetivo es proporcionar al conductor el margen temporal y espacial suficiente para reaccionar ante cualquier cambio en las condiciones de la circulación, especialmente ante un frenado brusco o una detención repentina del vehículo precedente.

Se trata de una medida preventiva que no tiene un valor fijo en metros, sino que debe adaptarse dinámicamente a las circunstancias de cada momento: velocidad de circulación, estado del pavimento, visibilidad, densidad del tráfico, condiciones del vehículo y capacidad de reacción del conductor. La normativa española no establece una distancia concreta, sino que exige que sea suficiente para evitar una colisión en caso de frenado brusco del vehículo de delante.

Este concepto se complementa con la distancia lateral de seguridad, que hace referencia a la separación que debe mantenerse respecto a otros vehículos que circulan en carriles adyacentes, peatones, ciclistas y obstáculos en la vía. En definitiva, mantener las distancias adecuadas constituye un elemento esencial de la conducción responsable y un factor determinante en la prevención de accidentes de tráfico.

Cuándo aumentar la distancia de seguridad

Existen situaciones específicas en las que resulta imprescindible incrementar la separación respecto al vehículo precedente. La conducción nocturna requiere distancias mayores debido a la reducción de la visibilidad y la fatiga visual que experimenta el conductor. Durante la noche, la percepción de las distancias y las velocidades resulta más difícil, por lo que conviene añadir un segundo adicional a la regla de los dos segundos.

En zonas urbanas y periurbanas con alta densidad de peatones, ciclistas y vehículos de movilidad personal, mantener una distancia prudencial permite reaccionar ante los movimientos impredecibles de estos usuarios vulnerables. Las intersecciones, los pasos de peatones y las proximidades de centros escolares son puntos especialmente sensibles que requieren máxima precaución y mayores márgenes de seguridad.

Cuando se circula detrás de motocicletas, ciclomotores o bicicletas, es fundamental ampliar la distancia de seguridad. Estos vehículos pueden frenar más rápidamente que un turismo y son más vulnerables en caso de colisión. La DGT recomienda mantener al menos 1,5 metros de separación lateral al adelantar a ciclistas y aumentar significativamente la distancia longitudinal cuando se circula detrás de ellos.

Qué hacer si otro conductor no respeta la distancia

Cuando un vehículo circula excesivamente pegado a nuestra parte trasera, la situación puede generar estrés y sensación de peligro. Los expertos en seguridad vial aconsejan mantener la calma y evitar reacciones bruscas como frenazos innecesarios que podrían provocar una colisión. La respuesta más adecuada consiste en facilitar que ese vehículo nos adelante, reduciendo ligeramente la velocidad si es necesario o desplazándose al carril derecho cuando sea posible.

En ningún caso se debe aumentar la velocidad para intentar distanciarse del vehículo que nos sigue demasiado cerca, ya que esto solo agravaría el riesgo. Si el conductor persiste en su actitud peligrosa y la situación resulta especialmente intimidatoria, se recomienda detenerse en un lugar seguro y dejar pasar al vehículo. En casos extremos de conducción temeraria, se puede avisar a las autoridades mediante el teléfono de emergencias 112.

Es importante recordar que la responsabilidad de mantener la distancia de seguridad recae siempre en el conductor del vehículo que circula detrás. Sin embargo, el conductor del vehículo precedente también tiene obligaciones: no debe realizar frenazos injustificados ni cambios bruscos de velocidad que puedan sorprender a quien le sigue. La conducción defensiva y la cooperación entre conductores resultan fundamentales para una circulación segura y fluida en nuestras carreteras.

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