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El Parlamento deja maniatada a May en un escenario de 'Brexit' sin acuerdo

  • El Gobierno británico no podrá subir ciertos impuestos y tomar otro tipo de medidas económicas sin autorización de la Cámara si finalmente la salida de la UE se produjera sin consenso

  • Londres asegura que no prorrogará las negociaciones y que la ruptura total se consumará, según lo previsto, el 29 de marzo

La primera ministra británica, Theresa May, abandonando este martes su residencia de Downing Street. La primera ministra británica, Theresa May, abandonando este martes su residencia de Downing Street.

La primera ministra británica, Theresa May, abandonando este martes su residencia de Downing Street. / Andy Rain (EFE) (Londres)

El Parlamento británico ha aprobado este martes una enmienda al proyecto de ley de Finanzas que limita el poder financiero del Gobierno en el caso de un Brexit sin acuerdo.

La Cámara de los Comunes aprobó, por 303 votos a favor y 296 en contra, la enmienda, impulsada por la laborista Yvette Cooper y la conservadora Nicky Morgan, a la ley necesaria para que entre en vigor el Presupuesto del Estado.

Su aprobación, por un escaso margen de siete votos, implica que el Ejecutivo de la primera ministra, Theresa May, no podrá subir ciertos impuestos y tomar otro tipo de medidas económicas sin autorización del Parlamento en el caso de que finalmente se produzca un Brexit no consensuado.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, señaló que esta votación supone "un importante paso para prevenir un escenario de no acuerdo".

May ha renovado este martes sus esfuerzos para sumar apoyos a su acuerdo para la salida de la Unión Europea (UE), en un ambiente de creciente tensión política ante la inminente votación del pacto.

La premier presidió la primera reunión del año de su Gabinete de ministros, en la que, según su portavoz, reiteró su intención de "dejar el bloque el 29 de marzo" y descartó solicitar a la UE una extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa a fin de prorrogar el periodo de negociaciones.

Mientras el Gobierno ultimaba su estrategia la víspera del inicio del debate parlamentario, el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, denunció ante la Policía el "intolerable" acoso que reciben diputados y periodistas por parte de manifestantes de extrema derecha en las inmediaciones del Parlamento.

Los diputados han pedido a la comisaria de Scotland Yard, Cressida Dyck, más medidas de seguridad después de que este lunes la conservadora Anna Soubry, partidaria de la permanencia en la UE, fuera llamada "nazi" cuando realizaba una entrevista televisiva.

La Policía ha asegurado que los agentes "intervendrán cuando sea necesario" o haya presunción de delito.

Tensión dentro y fuera de Westminster

La tensión dentro y fuera del Palacio de Westminster aumenta en los últimos días antes de que el 15 de enero se vote el acuerdo de Brexit propuesto por May, después de cinco días de debate.

El documento regula el coste de la salida del bloque y los derechos de los comunitarios, así como una polémica cláusula para evitar una frontera física en la isla de Irlanda en ausencia de un pacto comercial bilateral.

El ministro para la salida de la UE, Stephen Barclay, abrirá este miércoles en los Comunes el debate sobre el tratado, que clausurará la primera ministra con un discurso antes de que los diputados lo voten el martes.

Los parlamentarios están a la espera de que el Ejecutivo precise las concesiones que ha conseguido de Bruselas para mejorar el texto, cuyo rechazo obligó a la líder conservadora a cancelar una primera votación fijada para el 11 de diciembre.

En declaraciones a The Irish Times, el primer ministro irlandés, Leo Vadkarar, aseguró este miércoles que la UE "está dispuesta a ofrecer nuevas garantías" al Reino Unido, aunque no renegociará el acuerdo ratificado por los Veintisiete el pasado 25 de noviembre.

"No queremos atrapar al Reino Unido en ningún sitio", declaró el líder irlandés.

El portavoz de la jefa del Gobierno dijo que se informará de las presuntas "aclaraciones" obtenidas de Bruselas "antes de la votación" del martes, pero no precisó la fecha.

May está inmersa en una campaña contrarreloj para lograr apoyos a su pacto, al que se oponen la oposición, una sección del gobernante Partido Conservador y sus socios parlamentarios del Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte.

Como parte de su estrategia, la primera ministra organizó este lunes una recepción en su residencia oficial londinense para agasajar a sus colegas tories y a los diputados del DUP, entre otros actos programados para esta semana.

Recibirá este miércoles además a un grupo de más de 200 diputados que le han pedido por carta que descarte un Brexit sin acuerdo, algo que ella por ahora se ha negado a hacer.

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