Eternos conflictos familiares

Rosalía Gómez

29 de abril 2014 - 05:00

Autor: Sebastian Junyent. Dirección: Andoni Ferreño. Intérpretes: Andoni Ferreño u Ramón Langa. Fecha: Domingo, 27 de abril. Lugar: Teatro Quintero. Aforo: Casi lleno.

El pasado fin de semana se pudo ver en el Teatro Quintero Hay que deshacer la casa, uno de los títulos de mayor éxito del teatro español del último cuarto del siglo pasado. De hecho, un año después de su estreno en el teatro, en 1985, fue llevada al cine, obteniendo un Goya para una de sus intérpretes, la grandísima Amparo Rivelles.

Su autor, Sebastian Junyet, fue, hasta su prematura muerte en 2005, compañero y gran amigo de Andoni Ferreño, de ahí que el hasta ahora actor se haya decidido a versionar y dirigir la pieza. Y aunque en su estreno, hace un par de años, se quedó fuera del escenario, se decidió por realizar la versión masculina de la obra.

Poco cambia en realidad al convertir en dos hermanos a las dos hermanas que se reencuentran para desmontar la casa familiar tras la muerte de su madre. Hombres o mujeres, todos vivieron la educación, la moral y los enfrentamientos políticos que caracterizaron a la sociedad pequeño burguesa de los últimos años del franquismo. Porque es eso lo que pretende mostrar esta comedia de tintes dramáticos y lo que consigue, mediante los recuerdos que encierra la casa -con todos sus conflictos dentro- y gracias a una dramaturgia sabiamente estructurada, que permite modificar los tiempos y los tonos del lenguaje, yendo del humor a la evocación poética e incluso a la violencia.

Es pues el texto el que va marcando en forma realista las acciones y el que ha seguido con fidelidad y sin sorpresas la dirección de Ferreño. Una dirección que deja sencillamente que se luzcan sus intérpretes, él mismo y Ramón Langa, ambos de gran experiencia y convicción.

El público, con pocos jóvenes, aplaudió calurosamente.

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