Sánchez ha recargado pilas

09 de enero 2026 - 03:07

Gracias a las vacaciones, tiempo suficiente para intuir que el Gobierno sufre un serio deterioro, Pedro Sánchez se ha reincorporado a La Moncloa decidido a hacer lo que sea con tal de repetir mandato. O, si es imposible ganar, al menos que su figura renazca de sus cenizas como el ave Fénix y recupere la presidencia tras el paso de Feijóo por el Gobierno. Si efectivamente el Gobierno futuro pasa por Feijóo.

Falta le hacía a Sánchez tomar iniciativas. Últimamente solo era noticia por la corrupción de algunas de las figuras más potentes del sanchismo, por los negocios de su familia política y por el fiasco extremeño que ha provocado que infinidad de voces clamen para que Sánchez no sea candidato en las próximas elecciones. Sin olvidar que el partido está manga por hombro, con una nueva secretaria de Organización que ni manda ni organiza. Y con él mismo en baja, dispuesto siempre a coger un falcon que le permita salir de España con la excusa de una reunión internacional que la mayoría de las veces es perfectamente prescindible para los intereses españoles. Ha iniciado el curso con una reunión en Moncloa con Oriol Junqueras, indispensable para que Illa se mantenga al frente de la Generalitat y para que ERC mantenga su apoyo a Sánchez en el Congreso. Junqueras no llegó de vacío a la cita, traía apuntadas sus exigencias. Su visión de lo acordado no coincide con lo que dicen los socialistas, que aseguran que la “financiación singular” supone más dinero para todas las regiones, mientras que Junqueras ha declarado que a Cataluña le corresponderían unos 5.000 millones más. ¿Dará el Gobierno una cantidad mayor a Madrid, que es la primera en la lista de los que más aportan? Dudamos.

En primer lugar porque Madrid no cuenta con las simpatías del presidente y, segundo, porque Sánchez apenas tiene más amigo incondicional que ERC, lo que da un poder inconmensurable a Junqueras en La Moncloa. Sánchez es difícil que recupere el apoyo de Sumar, Junts, Podemos… etc. Menos aún cuando, para hacerse perdonar en la UE su posición discrepante respecto a Ucrania y Gaza, ha anunciado que España enviará soldados a Ucrania y Gaza, aunque él no ha dicho Gaza sino Palestina. En política, el lenguaje importa. Habrá que esperar para saber si se trata de misiones humanitarias o son militares. El referente de Aznar, machacado por la izquierda por enviar un buque sanitario al Golfo en la guerra de Irak, ha hecho correr ríos de tinta.

stats