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Gánsteres de guardarropía

Crítica 'Sin ley'

Carlos Colón

17 de marzo 2015 - 05:00

Sin ley.Thriller-drama, EEUU, 2012, 115 min. Dirección: John Hillcoat. Guión: Nick Cave (a partir de la novela de Matt Bondurant). Fotografía: Benoît Delhomme. Música: Warren Ellis. Intérpretes: Shia LaBeouf, Tom Hardy, Jessica Chastain, Gary Oldman. Cine: Avenida.

El cine es un misterio. ¿Cómo es posible que el director de una película tan poderosa como La carretera, que se veía como si se soñara una pesadilla, haya rodado una cosita tan grotesca como Sin ley, que desde el principio nos deja fuera de ella por su incapacidad para hacer creíbles los personajes, las situaciones y la época? Da igual que se trate de una historia real. Todo parece guardarropía. Hacía tiempo que no veía una película en la que al vestuario casi se le vean las costuras y las etiquetas, a los coches la factura de alquiler, a las caras y los tipos -casting y maquillaje- tan poco aire de ser de los años 30, a los gánsteres un aire tan evidente de estar disfrazados y a los campesinos un aspecto tan falso. La fotografía y la iluminación tienen también su parte de responsabilidad. Pero es sobre todo en casting, maquillaje, vestuario y decorados donde se produce esa fractura -la peor que pueda ocurrir entre una película y su espectador- que hace que todo parezca una fiesta de disfraces. Estos males -agravados por un pésimo guión de Nick Cave que debería dedicarse a la música en exclusiva- confluyen en la pésima dirección que lo coordina todo con una rara falta de interés por intentar, siquiera intentar, que nos creamos lo que está contando. Un penoso aire de la atracción de un parque temático interpretada por especialistas lo preside todo.

El musical infantil Bugsy Malone, nieto de Al Capone es más creíble como historia de gánsteres ambientada en los años de la Ley Seca. En cuanto a las interpretaciones, más de lo mismo. ¿Lo peor? El gesticulante y grotesco Guy Pearce como un cruce entre el presentador de Cabaret y el Dr. No, Gary Oldman convertido en un gánster de museo de figuras de cera y Jessica Chastain como una mujer fatal mucho menos creíble que Jessica Rabbit, la esposa del conejo Roger. Salvo que sea una comedia paródica y yo no me haya enterado (una especie de Gansterea como puedas), es de lo peorcito que he visto en mucho tiempo.

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