Discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua

Juan Mayorga: "Llego a la RAE con gratitud y ganas de faena"

  • El dramaturgo y director teatral español con mayor proyección internacional ocupa desde este domingo la silla M que dejó vacante el poeta Carlos Bousoño

Juan Mayorga (Madrid, 1965) durante la toma de posesión de su plaza en la RAE. Juan Mayorga  (Madrid, 1965) durante la toma de posesión de su plaza en la RAE.

Juan Mayorga (Madrid, 1965) durante la toma de posesión de su plaza en la RAE. / Paco Campos (Efe) (Madrid)

El dramaturgo Juan Mayorga ha ingresado en la Real Academia Española (RAE) para ocupar la silla M de la institución -vacante tras el fallecimiento del poeta Carlos Bousoño en 2015-, tras una ceremonia celebrada este domingo en la que ha asegurado llegar "con gratitud", pero también "con ganas de faena".

"Traigo conmigo lo que he recibido de un arte que, además de enseñarme a trabajar en compañía, me ha educado en la escucha y en el examen de lo que escucho. Enfermo de teatro, vivo pendiente de lo que las personas hacen con las palabras y de lo que las palabras hacen con las personas", ha señalado el nuevo académico en su discurso de ingreso.

Elegido el pasado 12 de abril de 2018, la candidatura de Mayorga fue presentada por los académicos Luis María Ansón, Luis Mateo Díez y José Manuel Sánchez Ron. El dramaturgo ha leído un discurso titulado Silencio y ha sido contestado, en nombre de la corporación, por la académica Clara Janés.

Mayorga, quien se ha definido como "un carterista, trapero y remendón" de la lengua española, ha defendido en su intervención tanto la importancia de las palabras -"capaces de causar placer, dolor o tristeza"-, como del silencio, en especial en una disciplina como el teatro o en la propia vida.

"Mientras que unos lo temen, otros necesitan el silencio", ha defendido Mayorga, quien además ha diferenciado entre "el silencio prudente y el silencio cobarde". También se ha referido al "creciente ruido" que está presente en el día a día y que obliga a algunos -"por oficio o carácter"- a buscar "refugios donde no escuchar otro rumor que el del propio pensamiento". 

El autor ha nombrado obras que le han influido en su trayectoria y que están relacionadas con el silencio teatral, como por ejemplo La casa de Bernarda Alba de García Lorca o La Ilíada de Homero. "Mi trabajo como dramaturgo ha consistido en poco más que intentos de construir silencios", ha apuntado.

Para Mayorga no hay tragedia "sin silencio", destacando además que el silencio más importante es "el del espectador". "Yo siento ahora tentación de fingir un blanco, de fingir que he olvidado lo que nunca he sabido, pero más vale que me calle. No abusaré más de la vanidad de la palabra", ha concluido su intervención.

En su respuesta, Clara Janés ha calificado a Mayorga de "maestro, no sólo en vestir y desnudar la palabra, sino en dotarla de un trayecto". "Esta casa se llena de júbilo por el ingreso en ella de quien domina el verbo y sabe transmitirlo de modo que llega directo al corazón", ha destacado.

La filóloga ha resaltado la "mente totalizadora" del dramaturgo, incidiendo en uno de los temas de su teatro: el Holocausto. "Esta elección es importante para encuadrar lo que siente como la lucha humana esencial y profunda. Porque, para él, el arte dramático tiene una finalidad moral y política", ha añadido.

Janés ha repasado la biografía del autor de obras como Cartas de amor a Stalin, Himmelweg. Camino del cielo o Reikiavik para alabar la "originalidad y fluidez" de sus textos. "Los conocimientos de Juan mayorga son muchos y tan inesperados que no paran de sorprender", ha concluido.

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