SFDK concierto 25 aniversario | Crítica Un mar de luz

  • Miles de espectadores acompañaron a SFDK en la celebración de su 25º aniversario con un concierto único e irrepetible.

El concierto del 25 Aniversario de SFDK en imágenes El concierto del 25 Aniversario de SFDK en imágenes

El concierto del 25 Aniversario de SFDK en imágenes / Daniel Cruz

El sábado vimos en la explanada del CAAC lo que realmente es el hip-hop desnudo y más allá, mostrando sus huesos incluso. Un concierto de SFDK sigue siendo uno de los actos más emocionantes de la actualidad. Y ante una audiencia como la que se congregó allí  adquiere dimensiones épicas. Hace poco la Universidad organizó unas charlas sobre música popular; las aportaciones de todos los estudiantes, sin excepción, fueron sobre rap. Por eso no es extraño que al salir a la venta las 8.000 entradas para el concierto en el Auditorio de la Cartuja se agotasen en tres días y cuando decidieron pasarlo a la explanada del CAAC donde caben 10.000 espectadores más, estas nuevas entradas se agotasen en solo veinticuatro horas.

Desde hace 25 años SFDK es un referente del rap nacional y latinoamericano tras mil vueltas (título de su primera grabación) y manteniéndose siempre fuertes (como titularon su primer disco), y eso es lo que celebraron el sábado a lo grande, rodeados de muchos de los colegas que han ido fortaleciendo los eslabones de su exitosa cadena y dándose un baño de masas como pocas veces se han visto por aquí.  Tan pronto como aparecieron sobre el escenario la multitud estuvo en sus manos; la multitud, que adquirió la apariencia de un tsunami capaz de arrastrar toda la inmundicia de nuestra sociedad que a lo largo de más de cuatro horas SFDK fue describiendo con su postura sin piedad. En 25 años han cambiado muchas cosas pero todavía son relevantes las rimas políticamente potentes de Zatu respaldadas por Acción Sánchez y no pararon de escupirlas, apretadas y agresivas, dirigiéndose a la masa que se movía hacia atrás y hacia adelante con sus puños firmemente en el aire desde que comenzaron con Lucifer y terminaron, con todos ya exhaustos arriba y abajo del escenario, con Sin miedo a vivir. No hubo que forzar el flow, a todos se les caía de las manos. Y con SFDK la música se volvió libre. Lo cantaron miles de gargantas: de costa a costa, disfruten del show.

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