Elvis vive, la leyenda sigue
EPiC: Elvis Presley in concert | Crítica
La ficha
**** 'EPiC: Elvis Presley in concert'. Documental-concierto, EEUU-AUS, 2026, 97 min. Dirección y guion: Baz Luhrmann. Montaje: Jonathan Redmond. Con: Elvis Presley.
El australiano Baz Luhrmann se ha convertido en el nuevo exégeta, albacea y depositario oficial del archivo inédito de Elvis Presley tras su exitoso biopic pasado de rosca. Lo explora (habrá quien diga explota) ahora en forma de documental que ensambla varios conciertos de su última etapa, entre 1969 y 1977, la mayoría de ellos filmados en hoteles de Las Vegas aunque también se incluyen actuaciones en estadios y locales con más aforo, siempre en Estados Unidos, es bien y sabido que el astro del rock’n’roll no ofreció nunca ningún concierto fuera de su país.
Fiel a su incontenible estilo barroco, Luhrmann no se contenta únicamente con postproducir o remasterizar el material original, que brilla y vibra con el mismo fulgor y la misma energía de los shows, sino que decide montarlo en paralelo, incluyendo también los ensayos previos, aprovechando las mismas canciones de un repertorio que el de Tupelo renovaba puntualmente junto a su extraordinaria banda de acompañamiento, orquesta y coristas incluidas, en los más de 1.100 bolos que llegó a ofrecer en aquellos años, en ocasiones hasta tres diarios.
A pesar de que el material original ya es por sí mismo arrebatador y se bastaría por si sólo para conquistar al espectador-fan, Luhrmann no se resiste a introducir un pequeño recorrido biográfico por los orígenes y los hitos más conocidos de la carrera de Presley con una voluntad pedagógica que tal vez nos sobre a los que entendemos que la música filmada y una buena actuación tienen valor cinematográfico por sí mismas. Tampoco molesta demasiado, todo hay que decirlo. Es materialmente imposible no moverse, palmear o bailar en la butaca al son de unos números donde el sudor, la gestualidad desbordante y las dotes de showman de Presley, al que vemos engordar, deteriorarse y envejecer a golpe de montaje y a través de sus propias palabras, imantan la mirada, la atención y la fascinación como pocos artistas han sido capaces de hacerlo en el siglo XX y lo que llevamos del XXI. Porque Elvisvive, y esta es otra prueba.
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