Marlena y 'La Victoria' en la batalla del desamor
El dúo madrileño acaba de lanzar un EP compuesto por siete canciones en el que dejan atrás el rencor y la rabia del álbum 'Entre cuatro paredes y una verdad'
Estarán el 17 de abril en la sala Custom para presentarlo
El Kanka iniciará la gira de su séptimo disco, 'La Calma', en Sevilla
Ya saben el dicho: Después de la tormenta llega la calma. Si al refranero popular se suma la sabiduría que dan los años y la experiencia, el resultado sonoro sería el EP La Victoria, el nuevo trabajo del dúo madrileño Marlena. Las inseparables Ana Legazpi y Carolina Moyano confeccionaron hace dos años el álbum Entre cuatro paredes y una verdad. Un disco cargado de la rabia y la ira propias del desamor y de andar con el corazón roto, sazonado con una base pop. Ahora, los versos de La Victoria suenan a un nuevo comienzo cargado de optimismo y esperanza. Cada canción -7 en total- mira con perspectiva al pasado. Sin rencores, al menos, evidentes. Dejando todas las estampas de lo que pudo ser y no fue atrás. Las heridas parecen haber cicatrizado. El 17 de abril pasarán por la sala Custom para presentarlo.
Las dos protagonistas evidencian esto último en pocos minutos. Llegan a la entrevista con calma y responden las cuestiones con sosiego. Signos claros de, señalan, estar caminando por "una etapa más bonita". Confiesan que esta nueva tanda de canciones hace referencia a ese momento en el que "empiezas a conocer a alguien y te reenamoras de otra persona", pero también "de uno mismo". Composiciones en las que "la luz" son palpables. Este EP es el paso previo a un álbum que, previsiblemente, se publicará este año. Una "transición" que funcionará como un salto "desde el duelo y la rabia de Entre cuatro paredes y una verdad".
Ritmo vertiginoso en la música y en el amor
Un puente que han levantado en apenas dos años y que ha significado terminar una gira y empezar otra. Con todos los vaivenes que ello implica. Hacer referencia a una relación que se está superando encima del escenario y componer en la soledad del estudio sobre una nueva etapa y un amor sin toxicidades. "Carol y yo no somos unas artistas que ya estén consagradas en el panorama y que podamos estar un año entero desaparecidas y centradas simplemente en un álbum", reflexiona Legazpi y valora que "si paramos de sacar cosas o de pensar en qué puede ser lo próximo, igual desaparecemos de la cabeza de la gente". Ambas consideran que "todo es tan efímero" que "sacas una canción y, al mes, se olvida".
Este ritmo vertiginoso de la industria provoca que "se entremezclen muchos sentimientos y sensaciones" al mismo tiempo. Algo que, lejos de ser perjudicial para sanar un corazón roto, ambas toman como un factor "que da más calidez en el escenario". Defienden que, "en directo" se puede "transmitir muy bien cantar Te vas a inventar o Red Flags y seguir disfrutándolas como el primer día" y, además, combinarlo con un repertorio en el que estos temas conviven con nuevas composiciones "que se viven" con la misma intensidad.
Huyendo de las "relaciones tópico"
La vorágine de usar y tirar canciones que ambas describen al hablar de la industria encuentra un paralelismo en el amor. Así lo indican en échame la culpa cuando mencionan el deseo de construir "un amor bonito y lento". "La fugacidad de la que hablamos antes se puede extrapolar a las relaciones", reflexionan y valoran que "nos cansamos muy rápido de todo... de las personas, de la música y de los contenidos en general". "Tengo que dar la razón a mis padres", admite Legazpi, "cuando dicen que no aguantamos la primera bronca ni intentamos conocer a la otra persona en diferentes escenarios y que nos agobiamos con los tiempos, porque queremos cambios constantes". También sucede lo contrario, "empiezas una relación sin estar realmente convencida, por estar con alguien... eso empieza mal y acaba peor", señalan.
Este tipo de relaciones se describen en pies sin plomo cuando mencionan las "relaciones tópico" en una de sus estrofas. "Hay más ahora que antes", señalan y consideran que, "dentro de nuestro mundo", es "súper atípico" estar con "una persona normal y cuerda de la cabeza". De hecho, coinciden en que muchas relaciones que forman parte de ese universo de focos y flashes se sostienen "por la imagen que dan" y no "por lo que realmente están forjando". Dardo lanzado, que se dé por aludido quien considere.
Y más allá de las letras, las pullitas y los versos está el sonido popero. Ambas defienden este estilo, pero sin arraigos fuertes a él. "De pronto, nos llevamos una canción a un lado más indie o hacia la electrónica, por no cansar, que no suene todo igual y ser más versátiles". Si en la última gira cerraban sus conciertos con el remix de Te vas a inventar, ahora prometen terminar con el de otra canción sin desvelar más detalles. Tocará verlas en riguroso directo.
También te puede interesar