Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Agotados

19 de octubre 2008 - 01:00

PATRICIA Gaztañaga se ha quedado sin programa para no-viejos. Lo sentimos por los currelantes afectados, pero no por quienes concibieron ese corral de bocinazos. También han caído el atomatado ¿Por qué no te callas? y la esencia de ketchup aromático de Visto y oído en Cuatro (lo lamentamos por Joaquín Prat junior), donde se refugiaron algunos reporteros de poca monta y palabras amarillas. Como Paqui Peña, quien desde este sábado presenta, tatachán, Está pasando. Telecinco nos aguarda ahora a la hora de la siesta con Escenas de matrimonio, con el que se van a llevar otro sonoro jetazo (los jóvenes son los que precisamente demandan a esa hora un contenido propio y por eso se están preparando varios culebrones para ese segmento). Con las recientes bajas en las parrillas no es que haya triunfado el buen gusto, sino más bien la indiferencia de los espectadores, cansados de unos contenidos que no venían a aportar mucho.

La crisis económica (publicitaria) se ha colocado como una losa sobre la loncha pesada de una crisis mediática que ya estaba ahí. Con horizontes diferentes, los tres medios tradicionales, televisión, radio y prensa escrita, se unen en una misma preocupación: qué contar y cómo captar la fidelidad de los clientes en un universo tan diverso y lleno de ofertas (atractivas y económicas). Y que esas propuestas, además, sean rentables entre calidad, costes y repercusión. Hay formatos televisivos como el gallinero puro o el convencional magacín vespertino (pronto dirá adiós el que acaba de incorporar de Antena 3) que están agotados. El personal, que en verdad no sabe todavía qué quiere de verdad, desea por lo menos que se le sorprenda. El que sea versátil, tenga ingenio y sepa trabajarlo, y que sepa conectar, será el que sobreviva en estos tiempos revueltos.

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