Las claves del día Suscríbete a nuestra 'newsletter' y recíbela cada mañana de lunes a viernes

La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Andalucía y la solidaridad previa

La solidaridad para con los inmigrantes exige la solidaridad previa entre las naciones y regiones europeas

Lo que sucede en Europa -unos haciéndose el tonto biempensante mientras otros cargan con la responsabilidad de acoger a los inmigrantes- empieza a suceder en España. En una revista de prensa que incluye diarios con las más diversas líneas editoriales se leía ayer: "Andalucía recrimina al Gobierno que le envíe más menores inmigrantes y no reparta con las comunidades", "Susana Díaz exige a Pedro Sánchez que 'presione' a otras comunidades para que ayuden al repunte migratorio", "Andalucía estalla contra Pedro Sánchez por el desembarco del Open Arms" o -nosotros- "Díaz recrimina a Sánchez que le envíe más menores inmigrantes" y "El Ejecutivo de Susana Díaz no ve 'ni coherente ni sostenible' acercar barcos con menores a bordo sin garantizar más ayudas económicas a las comunidades".

¿Se comporta Madrid con Andalucía como Bruselas con Italia, Grecia y ahora España? La solidaridad con los más vulnerables exige una solidaridad previa entre quienes tienen la posibilidad de acogerlos y -lo que suele olvidarse- de integrarlos en condiciones de vida dignas. Está muy bien abrir los brazos (open arms) pero hay que garantizar el futuro de aquellos a quienes se les han abierto. Sin solidaridad entre los países europeos y entre las regiones todo esfuerzo está condenado a un fracaso que no solo afecta a la situación de los inmigrantes sino al equilibrio político y social de los países europeos. Porque tanto la insolidaridad entre ellos como la falta de planificación y de recursos, haciendo recaer el peso de la inmigración mal atendida sobre las zonas más desfavorecidas de algunos países o los barrios más machacados de algunas ciudades, genera una frustración que alimenta los crecientes partidos populistas de extrema derecha.

Y mucho cuidado con Europa, tan dada a sacar pecho democrático cuando su historia reciente es un catálogo de horrores desde 1914-1918 (Primera Guerra Mundial y revolución rusa) hasta 1991-2001 (guerras yugoslavas), que incluye -permítaseme recordarlo- las dictaduras fascista (1922-1945), nazi (1933-1945), franquista (1939-1975) y soviética (1917-1991), la Guerra Civil española (1936-1939), la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y el hecho sin precedentes en la historia de la Humanidad que es la Shoah u Holocausto perpetrado por la nación de la filosofía, la música y la ciencia. Mucho cuidado con Europa, capaz de lo mejor y lo peor.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios