Tomás García Rodríguez

Doctor en Biología

Contagios, vacunas y Covid-19

La vacuna que menos tiempo necesitó fue la de las paperas, unos cuatro años

Acerca del coronavirus SARS-CoV-2 y la enfermedad Covid-19 que puede provocar existen dos preguntas primordiales que necesitan respuestas claras y con fundamento científico: ¿las personas sanas asintomáticas y portadoras de material genético del virus -positivas- lo transmiten y originan la enfermedad?; ¿las vacunas en desarrollo serán rápidamente eficaces y seguras? Las actuales medidas restrictivas promovidas por distintos países y comunidades se basan en la incierta afirmación de ambos supuestos, que conducen a situaciones de desolación, hambre y menoscabo en la atención sanitaria de millones de seres humanos que sufren afecciones mortales: cáncer, ictus, cardiopatías, desequilibrio mental, accidentes, tabaquismo...

Para que se produzca un contagio efectivo se necesitan tres factores confluyentes: que la carga viral transmitida sea alta, una suficiente duración de la diseminación y la existencia de virus viables en el transmisor. Un estudio epidemiológico desarrollado en Wuhan por una veintena de investigadores ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista científica Nature Communications, al cual se sometieron ¡diez millones de personas! Los tres condicionantes resultaron negativos en todos los asintomáticos evaluados y no se halló un solo positivo sin síntomas que infectara a contactos cercanos.

Con relación al desarrollo de vacunas, Ken Frazier, director ejecutivo de la compañía Merck -primer productor mundial de vacunas-, ha declarado que ellos no participan en la increíble carrera en la que luchan con furor diversas empresas del sector farmacéutico para la obtención y venta de vacunas prematuras e incompletas; y asevera que se precisan años para fabricar una que sea segura, eficaz y duradera. La que menos tiempo necesitó fue la de las paperas, unos cuatro años, mientras que las del sida o la malaria aún no se han conseguido después de muchas décadas de trabajo. Las que se preparan hoy en día serán una novedad, requieren tiempo de investigación y la aprobación de los organismos reguladores competentes. Algunas de ellas -Pfizer, Moderna- proporcionan moldes de material genético del coronavirus a las células humanas para que éstas trabajen a sus órdenes.

Ante la evidencia científica de que los portadores asintomáticos no poseen virus viables para el contagio y la realidad insoslayable de que una vacuna con garantías sanitarias tardará tiempo en llegar, la Great Barrington Declaration, que hemos firmado más de cien mil científicos y médicos, propone que las personas sanas han de retornar prudentemente a una vida normalizada y mantenerse una atención controlada de enfermos y grupos de riesgo.

"Sí, más verdad,/ objeto de mi gana./ Jamás, jamás engaños escogidos./ ¿Yo escojo? Yo recojo/ la verdad impaciente,/ esa verdad que espera mi palabra/.../ Y la verdad/ hacia mí se abalanza, me atropella./ Más sol,/ venga ese mundo soleado,/ superior al deseo/ del fuerte,/ venga más sol feroz./ ¡Más, más verdad!"(Jorge Guillén).

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios