Antonio Barrionuevo

La nueva fábrica de Tabacos de Sevilla

Debemos continuar desvelando los valores de la nueva Fábrica de Tabacos, sin uso desde 2007, para procurar la salvación de este patrimonio de la arquitectura e ingeniería industrial

LA nueva fábrica de Tabacos de Sevilla es un conjunto edificado y ajardinado construido por Tabacalera S.A. hacia el año 1954. Es en 1950 cuando se resuelve que la fabricación se traslade a la factoría construida colindante al ensanche de Los Remedios, proponiéndose que la primera Fábrica de Tabacos de España, erigida en Sevilla, sea sede de la Universidad Hispalense; lo que supuso una obra de adaptación de profundo calado realizada entre 1954 y 1956 por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Antonio Delgado Roig y Alfonso Toro Buiza.

La nueva fábrica constituye un señalado ejemplo del patrimonio de la arquitectura e ingeniería industrial. El arquitecto autor del proyecto y director de las obras fue don Mariano García Morales. Recibió el encargo del Edificio de Talleres en 1960, cuya estructura de hormigón había sido realizada previamente; la obra se caracteriza por la racionalidad de sus trazas, la diafanidad de sus espacios de grandes proporciones, aptos para albergar maquinarias de gran formato y mercancías y es, en definitiva, una construcción funcional que responde a los principios higienistas de la arquitectura del movimiento moderno.

Se organiza mediante una secuencia de pabellones exentos tales como el Edificio de Talleres de Elaboración y Empaquetado; el de Oficinas y Archivo anexo; el Edificio Auxiliar de Calderas y Servicios Generales; y los Almacenes de Rama. Todos ellos relacionados por la plaza de ingreso, el viario funcional interior y la vía de servicio dispuesta en su frente fluvial y las áreas ajardinadas para el descanso de los trabajadores y la amortiguación de la contaminación al entorno del complejo fabril. El recinto cuenta con edificaciones civiles: la Vivienda del Director, el Pabellón de los Ingenieros y la Iglesia de las Cigarreras; y un cerramiento perimetral con ingreso principal, de servicio y embarcadero fluvial.

Mariano García Morales fue arquitecto de Tabacalera S.A., experto en arquitectura industrial, y profesor de Construcción de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Uno de los principales miembros de la comisión gestora que en 1930 convertiría la Sociedad Central de Arquitectos en los seis Colegios Oficiales de Arquitectos Regionales de España, correspondiéndole al de Sevilla el ámbito territorial de Huelva, Sevilla, Córdoba, Jaén, Granada, Almería, Málaga, Cádiz, Marruecos y Canarias; fue ponente de sus primeros estatutos junto a otros arquitectos tales como Luis Blanco Soler y Luis Lacasa Navarro.

Su temprana obra para la Fábrica de Tabacos de Málaga (1923 - 1928) respondía al proceso de fabricación mediante la organización funcional pabellones delimitados por su cerramiento perimetral, obra en la que colaboró el ingeniero industrial Juan Francisco Delgado y el ingeniero de Caminos Fernando Guerra. Los pabellones centrales rodean un recinto inspirado en los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla, y el estilo regionalista de raíz sevillana será el elegido para la formalización de los edificios de carácter más representativo, obra simultánea a la de Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, con el empleo de ladrillo aplantillado y la cerámica vidriada.

En su trayectoria es notoria la progresiva evolución de su arquitectura hacía una depuración estética de formas escuetas y funcionales, propia de la arquitectura contemporánea, como bien expresa la Fábrica de Tabacos de Sevilla, coetánea con otras obras, entre las que cabe destacar el extraordinario complejo educativo de la Universidad Laboral (1949-1955), proyecto y obra llevado a cabo por la firma Otaisa de los arquitectos Luis Gómez Estern, Alfonso Toro Buiza y los hermanos Rodrigo y Felipe Medina Benjumea, de análogo valor, raíz y semblanza.

Al considerar las adecuaciones realizadas tanto del edificio histórico de la Fábrica de Tabacos de Sevilla, de Málaga, y de la Universidad Laboral como Sede de la Universidad Central Hispalense, Museo Automovilístico de Málaga y sede de la Universidad Pablo de Olavide respectivamente, la Fábrica de Tabacos de Sevilla debería recuperarse dándole un destino representativo que impulse a la ciudad de Sevilla.

Estas edificaciones de 24.000 metros cuadrados, situadas en posición central en el eje fluvial de la ciudad y configuradas mediante grandes naves diáfanas, luminosas, de gran altura, volumetría y belleza, y de sus jardines consolidados y espacios libres de 17.000 métros cuadrados, permite la simple y muy capacitada rehabilitación integral y su adaptación a muy diversos usos demandados por la sociedad. Siendo ésta la opción más racional que -al considerar la participación ciudadana, el ahorro económico, energético y temporal, y el mantenimiento del paisaje fluvial de esta margen del Guadalquivir- devuelve la vida activa a las instalaciones existentes abriéndolas al río y a la ciudad.

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